22 Febrero 2004 Seguir en 
BAGDAD.- Una delegación del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) visitó ayer al depuesto presidente iraquí Saddam Hussein en un lugar no revelado de Irak, mientras continuaban los ataques de los insurgentes contra las fuerzas de ocupación lideradas por EE.UU. Dos delegados de la Cruz Roja, uno de ellos médico, examinaron el estado físico y moral de Saddam, pero de acuerdo con las reglas del CICR, no dieron ninguna información al respecto. "Vamos a reportarnos directamente a los miembros de la coalición", explicó un vocero.
Una carta
Saddam envió a través de los miembros del CICR una nota para su familia, que será remitida después de ser chequeada por especialistas. Se estima que la carta será entregada a Raghad y a Rana, las dos hijas de Saddam, actualmente exiliadas en Jordania. "Hablamos con Saddam en privado, sin ningún testigo presente", afirmó el vocero y anticipó que volverán a verlo en una fecha no definida. En virtud de los términos de la III Convención de Ginebra para prisioneros de guerra, la Casa Blanca autorizó que una delegación de la CICR visitara al depuesto dictador, que está en paradero desconocido desde que el pasado 13 de diciembre fue hallado escondido en una casa al norte de Irak.
En tanto, el administrador estadounidense en Irak, Paul Bremer, afirmó que llevará entre un año y 15 meses celebrar comicios en ese país, un calendario mucho más dilatado del que reclaman la mayoría chiíta y varios líderes iraquíes. Bremer destacó la ausencia en Irak de una ley electoral, de partidos políticos y de padrones. "Son grandes dificultades técnicas", afirmó. (Reuter/Télam)
Una carta
Saddam envió a través de los miembros del CICR una nota para su familia, que será remitida después de ser chequeada por especialistas. Se estima que la carta será entregada a Raghad y a Rana, las dos hijas de Saddam, actualmente exiliadas en Jordania. "Hablamos con Saddam en privado, sin ningún testigo presente", afirmó el vocero y anticipó que volverán a verlo en una fecha no definida. En virtud de los términos de la III Convención de Ginebra para prisioneros de guerra, la Casa Blanca autorizó que una delegación de la CICR visitara al depuesto dictador, que está en paradero desconocido desde que el pasado 13 de diciembre fue hallado escondido en una casa al norte de Irak.
En tanto, el administrador estadounidense en Irak, Paul Bremer, afirmó que llevará entre un año y 15 meses celebrar comicios en ese país, un calendario mucho más dilatado del que reclaman la mayoría chiíta y varios líderes iraquíes. Bremer destacó la ausencia en Irak de una ley electoral, de partidos políticos y de padrones. "Son grandes dificultades técnicas", afirmó. (Reuter/Télam)







