22 Febrero 2004 Seguir en 
JERUSALEN.- Israel comenzará a destruir hoy parte de la barrera que está construyendo en Cisjordania, en la víspera de una audiencia ante el Tribunal Internacional de Justicia sobre la legalidad de la controvertida valla. Israel, que rechazó enviar representantes a la audiencia que se celebrará mañana en La Haya, falló en su intento de que víctimas de atentados palestinos asistan a las deliberaciones. La máxima instancia judicial de la ONU desestimó la solicitud por considerar que las víctimas no representan a un Estado.
El segmento que será demolido a partir de hoy se extiende a lo largo de unos ocho kilómetros y separa a Baka al-Sharkiyeh del resto de los territorios de Cisjordania, ubicados al este de esa localidad palestina. Otro pequeño tramo, más al oeste de la ciudad -hacia Israel- permanecerá en su lugar, pero se abrirá un paso para que los palestinos puedan cruzar hacia la ciudad de Baka al-Garbiyah, que queda en territorio israelí. Según fuentes israelíes, la demolición costará a razón de U$S 1 millón por kilómetro. La cerca será desmantelada para ser construida posteriormente, en ese mismo sector, a lo largo de la llamada "zona verde", un trazado que delinea con exactitud la frontera de Israel con Cisjordania, establecida en 1967. Centenares de granjeros palestinos reclamaron ayer el desmantelamiento del muro a lo largo de toda la ribera occidental.
Israel asegura que la barrera es necesaria para evitar la infiltración de atacantes suicidas palestinos. Funcionarios israelíes han dicho además que la ruta de la barrera parcialmente construida de 728 kilómetros de alambradas y cemento puede ser alterada para dejar fuera algunos asentamientos judíos que están ubicados en el interior de Cisjordania. En cambio, los palestinos afirman que es un intento del gobierno de Ariel Sharon de predeterminar las fronteras y de anexionar más territorios palestinos antes de que se llegue a un acuerdo final en los términos de un plan internacional conocido como "hoja de ruta". Esta iniciativa prevé la creación de un Estado palestino en 2005. Sharon aseguró a diplomáticos estadounidenses que Israel no ha abandonado la "hoja de ruta", pero -explicó- está preparando medidas unilaterales por si el plan fracasa. Una de estas medidas es la evacuación de asentamientos judíos en la Franja de Gaza. Los palestinos rechazan este plan.
Los ausentes
En las audiencias que se iniciarán mañana en La Haya, representantes de 17 países presentarán sus respectivas posturas acerca del impacto político y social que provoca el muro en la región y sobre si se enmarca en los términos de la legislación internacional. La Unión Europea (UE) y Estados Unidos anunciaron que no participarán de las deliberaciones, tras cuestionar la competencia del tribunal para entender en el caso. No obstante, tanto Washington como los líderes del bloque europeo han criticado la barrera porque la ruta diseñada se adentra con profundidad en la ocupada Cisjordania causando problemas a miles de palestinos. (Reuter-Télam)
El segmento que será demolido a partir de hoy se extiende a lo largo de unos ocho kilómetros y separa a Baka al-Sharkiyeh del resto de los territorios de Cisjordania, ubicados al este de esa localidad palestina. Otro pequeño tramo, más al oeste de la ciudad -hacia Israel- permanecerá en su lugar, pero se abrirá un paso para que los palestinos puedan cruzar hacia la ciudad de Baka al-Garbiyah, que queda en territorio israelí. Según fuentes israelíes, la demolición costará a razón de U$S 1 millón por kilómetro. La cerca será desmantelada para ser construida posteriormente, en ese mismo sector, a lo largo de la llamada "zona verde", un trazado que delinea con exactitud la frontera de Israel con Cisjordania, establecida en 1967. Centenares de granjeros palestinos reclamaron ayer el desmantelamiento del muro a lo largo de toda la ribera occidental.
Israel asegura que la barrera es necesaria para evitar la infiltración de atacantes suicidas palestinos. Funcionarios israelíes han dicho además que la ruta de la barrera parcialmente construida de 728 kilómetros de alambradas y cemento puede ser alterada para dejar fuera algunos asentamientos judíos que están ubicados en el interior de Cisjordania. En cambio, los palestinos afirman que es un intento del gobierno de Ariel Sharon de predeterminar las fronteras y de anexionar más territorios palestinos antes de que se llegue a un acuerdo final en los términos de un plan internacional conocido como "hoja de ruta". Esta iniciativa prevé la creación de un Estado palestino en 2005. Sharon aseguró a diplomáticos estadounidenses que Israel no ha abandonado la "hoja de ruta", pero -explicó- está preparando medidas unilaterales por si el plan fracasa. Una de estas medidas es la evacuación de asentamientos judíos en la Franja de Gaza. Los palestinos rechazan este plan.
Los ausentes
En las audiencias que se iniciarán mañana en La Haya, representantes de 17 países presentarán sus respectivas posturas acerca del impacto político y social que provoca el muro en la región y sobre si se enmarca en los términos de la legislación internacional. La Unión Europea (UE) y Estados Unidos anunciaron que no participarán de las deliberaciones, tras cuestionar la competencia del tribunal para entender en el caso. No obstante, tanto Washington como los líderes del bloque europeo han criticado la barrera porque la ruta diseñada se adentra con profundidad en la ocupada Cisjordania causando problemas a miles de palestinos. (Reuter-Télam)







