Sin crédito no podrá reactivarse el consumo

Los pronósticos son alentadores para este año. Sin embargo, faltan políticas complementarias de aquellas que alientan la producción.

POSTAL QUE SE AÑORA. El acceso de los particulares a los préstamos del sistema bancario sigue siendo restringido. Esto es un problema.
POSTAL QUE SE AÑORA. El acceso de los particulares a los préstamos del sistema bancario sigue siendo restringido. Esto es un problema.
22 Febrero 2004
La economía argentina atraviesa por un período de fuerte recuperación en un escenario caracterizado por: Un contexto internacional favorable (bajas tasas de interés, debilidad del dólar con respecto a otras monedas, sobre todo el euro, y buen nivel de precios de los commodities) Reducción de la capacidad productiva ociosa por el sostenimiento del tipo de cambio nominal, que favorece la sustitución de importaciones y potencia el ingreso del sector exportador.
Bajo nivel inflacionario debido a las expectativas de que el dólar se mantendrá oscilando en los niveles actuales. Vigencia de un amplio programa de ayuda social directa por parte del Estado.
Default de más de la mitad de la deuda pública (U$S 90.000 millones). El proceso de reestructuración aún no pasó de una propuesta de quita nominal del 75%, lo que es fuertemente rechazada. Aunque es poco probable que se acuerde semejante poda, si se concretara no sólo afectaría a los inversores internacionales, sino a la mayoría de tenedores de bonos, esto es, a los propios argentinos.
Expectativas favorables para 2004 con respecto a la evolución del Producto Bruto Interno (PBI), que rondaría el 7%; la recaudación tributaria, el cumplimiento del programa monetario elaborado por el Central, leve recuperación del crédito y disminución del desempleo.
Falta de integración entre el sistema bancario y el sistema productivo. Si bien desde los bancos esperan un repunte de la demanda del crédito, el financiamiento de largo plazo demorará en aparecer. Además la situación de los bancos, si bien dejó de ser crítica, dista bastante aún para que mejore la rentabilidad y se dinamice el proceso de intermediación financiera.
En cuanto a las perspectivas, urgen inversión y estas dependen de la certidumbre, de la seguridad jurídica, y de las fuentes de financiamiento disponibles. Si bien el crecimiento de la Inversión Bruta Interna Fija (IBIF) alcanzó casi el 40% en el último trimestre de 2003 con respecto al mismo período de 2002, todavía no se estaría reflejando un proceso consolidado de incremento de la inversión.
Las políticas de aliento a la inversión deberían ser complementarias de aquellas destinadas a expandir el consumo y, ante todo, basarse en las expectativas de evolución del tipo de cambio real y el futuro del crédito en el sistema financiero local. En este último punto estará centrada la atención en los próximos meses.
El costo de mantener un tipo de cambio elevado es tener un nivel de salario promedio bajo (especialmente comparado con el valor de los activos inmobiliarios y de los bienes de consumo durable), lo que desalienta la demanda de crédito. El acceso de los particulares a aquél no mejoró significativamente. Todavía más de un tercio de la cartera de créditos está en situación irregular, pese a que el BCRA permite recategorizar a los morosos, siempre que refinancien parte de sus obligaciones bancarias y tributarias.

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