22 Febrero 2004 Seguir en 
Con la creación del Sistema Estadístico Provincial, el Estado dio el primer paso hacia la sistematización de los datos socioeconómicos de Tucumán. El director de Estadísticas, Juan Carlos Abril, reconoce que la provincia tiene una gran deuda en cuanto a la actualización de los indicadores y asumió un compromiso casi personal: a fines de marzo dará a conocer el anuario estadístico provincial, una suerte de inventario sobre datos que estaban guardados y que no eran usados por anteriores gestiones. Esta es parte de la entrevista que Abril concedió a LA GACETA:
¿Cómo impacta en la economía provincial la demora en la difusión de los datos estadísticos?
-Tener datos atrasados es una cuestión seria y delicada. Ni el Estado ni las empresas pueden tomar decisiones por esa demora, lo que implica un grado de incertidumbre que impacta en la inversión que se efectúa. El mismo Gobierno tiene esos problemas de alto riesgo por la falta de sistematización de los informes. Desde marzo trabajaremos sobre el índice vinculado al Producto Bruto Geográfico (el valor bruto de los bienes y servicios producidos en un período de tiempo por los factores de la producción, dentro de fronteras de una provincia) que, desde hace cinco años que no fue actualizado.
¿Existe una estimación acerca de cuántas industrias están produciendo en la provincia?
-Podríamos decir que existen 1.400 industrias, pero necesitamos reformular el Producto Bruto Geográfico y a la vez tener un índice del sector que establezca cuánto produce, cuánto es el personal que posee, su capacidad y cuál es su movimiento de venta. De acuerdo con los datos preliminares, observamos que la industria de Tucumán se está diversificando, especialmente con emprendimientos familiares.
¿Con esos indicadores, una empresa puede mejorar su gestión o posición financiera?
-Puede significar el éxito o el fracaso de un proyecto de inversión si tiene o no buena información. Es así de rotundo. Un buen conjunto de datos le puede permitir hacer estimaciones de cierta actividad y controlar lo que se denomina errores de predicción. Eso se traducirá en dinero bien usado.
¿Cuándo se observará la actualización estadística?
-A fines de marzo publicaremos el anuario estadístico. Será un inventario de indicadores socioeconómicos, de coyuntura laboral, de la construcción e industrial, índices de precios, informes demográficos y hasta de los ingresos públicos. También se medirá la natalidad y la mortalidad infantil, con datos al 31 de diciembre de 2003. Ese será un gran paso y es un desafío personal que debo dar.
Desde distintos sectores se reclama que esos datos también estén en internet por una cuestión de transparencia de la gestión y de acceso directo a la información oficial, como sucede en otras provincias...
-Será un paso simultáneo a la publicación del anuario. El área de Informática, que está a cargo de la Secretaría de Planeamiento, está desarrollando una página en la que se volcará la información estadística. Luego, la Dirección de Estadística se compromete a efectuar informes trimestrales de todas las áreas.
¿Existe una proyección respecto de la próxima medición de la desocupación?
-Aún no están los números firmes, pero se está notando que la tasa de inactividad disminuye y simultáneamente la tasa de desocupación aumenta. La lectura que hacemos es que el inactivo (aquel que no tiene trabajo y lo busca) entra al nivel de desocupado (con su búsqueda laboral). La proyección entonces es que, pese al período estacional, se mantendrían los niveles de diciembre pasado (un 12,9% sobre una población económica activa de 320.000 personas en el Gran San Miguel de Tucumán). Esa es la tendencia.
¿Y se estimó cuál fue el crecimiento de la economía tucumana en 2003?
-Para efectuar ese cálculo, antes tenemos que establecer cuál es el Producto Bruto Geográfico (PBG) de la provincia, con una adecuada matriz de datos sobre los insumos y sobre la producción en general. En la dirección tenemos el material humano para hacer esas mediciones. Pese a ello, podemos decir que Tucumán debería estar muy cerca del nivel de crecimiento en el país (fue del 8,6% respecto del PBI nacional). En particular, esa tendencia está marcada por el mejoramiento de las exportaciones citrícolas y azucareras, entre otras, y porque la soja pasa por una buena etapa en la provincia.
PUNTO DE VISTA
"Sin datos no hay brújula"
Por: Julio Saguir
Secretario de Planeamiento
Los datos son para un funcionario público lo que la brújula es para un navegante: marca la dirección hacia la que debe dirigirse una decisión de política pública. En efecto, la decisión de un funcionario no pasa tanto por si bajar o no la cantidad de NBI, desnutridos o analfabetos. Es evidente que debe hacerlo. La cuestión central es determinar en cuánto bajarla, dónde está concentrada, cuáles son sus causas, cómo medir los resultados de sus acciones. Y esto sólo puede hacerse si cuenta con datos.
En el Estado provincial tenemos un serio problema de brújula. Hay datos que están diseminados en muchas reparticiones, sin referencias ciertas sobre su existencia, ni siquiera para los ministros o secretarios. En muchos casos, es sencillamente una cuestión de generalizada negligencia sobre la importancia de lo que se guarda. En algunos, la información es también guardada de manera intencional, para ser usada como recurso de poder ante el superior de turno u otro organismo. Por otra parte, no hay un control cabal y serio sobre la calidad de los datos. No sabemos con certeza si los números son confiables. Finalmente, hay un problema de ausencia de información. Hay numerosas áreas y cuestiones sobre las que sencillamente no hay datos.
El primero paso a dar es el sacar a luz los datos existentes, controlar su calidad y organizar su vinculación y difusión. El segundo es comenzar a generar nuevos datos, a partir de las necesidades que tiene el Estado para la toma de decisiones. Desde la actual gestión de gobierno, el 2004 es el plazo que nos propusimos para lo primero, y el 2005 para lo segundo. Y el marco de trabajo para ello es el Sistema Estadístico Provincial, creado hace 30 días. El Sistema Estadístico Provincial es la red de servicios estadísticos de todas las áreas de gobierno, que posibilitarán el cumplimiento de los objetivos mencionados. Su conducción está a cargo del Consejo Oficial de Estadísticas Provinciales, organismo en el que están representados todos los Ministerios y Secretarías que dependen directamente del gobernador. Esta semana que pasó el consejo ya tuvo su primera reunión, en la que estableció sus objetivos y plazos de primeros trabajos. Concretamente, los plazos para determinar quiénes son y dónde están las reparticiones con datos existentes en el ámbito del Estado.
La tarea es de largo alcance, porque el déficit es de muchos años y tanto la estructura de incentivos como las conductas y hábitos culturales están distorsionados. Se comenzaron a dar los primeros pasos.
Las mediciones de la realidad
Por: María Mirabella de Sant
Profesora titular de Economía de la UNT
Todos los que alguna vez han intentado analizar la realidad económica y social de las provincias han encontrado el principal obstáculo en la falta de información actualizada y homogénea, y hasta a veces no verdadera, como fue el caso de la publicación para 1997 de un índice de mortalidad infantil que había descendido rápida y milagrosamente respecto de los registrados en los años anteriores.
Es sabido que el desarrollo o, su contrapartida el atraso y el subdesarrollo, no se encuentran uniformemente distribuidos por el territorio y que ciertas zonas actúan como motores del crecimiento como sucede también con ciertos sectores de la economía. Conocer el potencial económico de las provincias y su desarrollo en el tiempo requiere disponer de variables que lo midan. Sin embargo, conocer oficialmente el nivel de actividad económica por jurisdicciones y por ramas de actividad, variable clave para cualquier estudio que se intente encarar, es una tarea que hasta ahora fue imposible. Por ello es que muchos estudiosos de los problemas económicos debemos recurrir a nuestras propias estimaciones o confiar en las de otros. Cualquier política, plan o proyecto destinado a mejorar el contexto económico y social de la población debe ser precedido de la elaboración de un diagnóstico. Pero mal podrá reflejar ese diagnóstico la realidad, si no se dispone de la información adecuada.
Puede decirse que el sentido último del gasto público en información estadística es contribuir a las mejores mediciones de esa realidad. Las estadísticas deben permitirnos conocer los factores que tienen que ver con el bienestar de cada región del país: variables que reflejan el estado de salud, la calidad de la educación, el nivel de vida de sus habitantes, el resultado de la actividad económica pública y privada, como así también proveer a las administraciones de provincias de información para corregir o mejorar planes o decisiones con el objeto de mejorar los resultados que vayan observando. Para ello las estadísticas deben ser reales, actuales y accesibles.
Es interesante transcribir aquí expresiones del gobierno nacional haciendo referencia al "Manual de la Organización Estadística" de las Naciones Unidas donde se detallan los Principios Fundamentales de las Estadísticas Oficiales, en los que se debe apoyar la producción estadística oficial. De tales principios se destaca que la producción estadística debe tener las siguientes características:
Orientación hacia el usuario.
Pluralidad de usuarios.
Estadísticas integradas.
Comparabilidad temporal de las series.
Competencia profesional y administrativa.
Confidencialidad de los datos.
Imparcialidad de las oficinas estadísticas.
Puntualidad y oportunidad de los resultados.
Esperemos que estos principios empiecen a cumplirse lo más pronto posible.
¿Cómo impacta en la economía provincial la demora en la difusión de los datos estadísticos?
-Tener datos atrasados es una cuestión seria y delicada. Ni el Estado ni las empresas pueden tomar decisiones por esa demora, lo que implica un grado de incertidumbre que impacta en la inversión que se efectúa. El mismo Gobierno tiene esos problemas de alto riesgo por la falta de sistematización de los informes. Desde marzo trabajaremos sobre el índice vinculado al Producto Bruto Geográfico (el valor bruto de los bienes y servicios producidos en un período de tiempo por los factores de la producción, dentro de fronteras de una provincia) que, desde hace cinco años que no fue actualizado.
¿Existe una estimación acerca de cuántas industrias están produciendo en la provincia?
-Podríamos decir que existen 1.400 industrias, pero necesitamos reformular el Producto Bruto Geográfico y a la vez tener un índice del sector que establezca cuánto produce, cuánto es el personal que posee, su capacidad y cuál es su movimiento de venta. De acuerdo con los datos preliminares, observamos que la industria de Tucumán se está diversificando, especialmente con emprendimientos familiares.
¿Con esos indicadores, una empresa puede mejorar su gestión o posición financiera?
-Puede significar el éxito o el fracaso de un proyecto de inversión si tiene o no buena información. Es así de rotundo. Un buen conjunto de datos le puede permitir hacer estimaciones de cierta actividad y controlar lo que se denomina errores de predicción. Eso se traducirá en dinero bien usado.
¿Cuándo se observará la actualización estadística?
-A fines de marzo publicaremos el anuario estadístico. Será un inventario de indicadores socioeconómicos, de coyuntura laboral, de la construcción e industrial, índices de precios, informes demográficos y hasta de los ingresos públicos. También se medirá la natalidad y la mortalidad infantil, con datos al 31 de diciembre de 2003. Ese será un gran paso y es un desafío personal que debo dar.
Desde distintos sectores se reclama que esos datos también estén en internet por una cuestión de transparencia de la gestión y de acceso directo a la información oficial, como sucede en otras provincias...
-Será un paso simultáneo a la publicación del anuario. El área de Informática, que está a cargo de la Secretaría de Planeamiento, está desarrollando una página en la que se volcará la información estadística. Luego, la Dirección de Estadística se compromete a efectuar informes trimestrales de todas las áreas.
¿Existe una proyección respecto de la próxima medición de la desocupación?
-Aún no están los números firmes, pero se está notando que la tasa de inactividad disminuye y simultáneamente la tasa de desocupación aumenta. La lectura que hacemos es que el inactivo (aquel que no tiene trabajo y lo busca) entra al nivel de desocupado (con su búsqueda laboral). La proyección entonces es que, pese al período estacional, se mantendrían los niveles de diciembre pasado (un 12,9% sobre una población económica activa de 320.000 personas en el Gran San Miguel de Tucumán). Esa es la tendencia.
¿Y se estimó cuál fue el crecimiento de la economía tucumana en 2003?
-Para efectuar ese cálculo, antes tenemos que establecer cuál es el Producto Bruto Geográfico (PBG) de la provincia, con una adecuada matriz de datos sobre los insumos y sobre la producción en general. En la dirección tenemos el material humano para hacer esas mediciones. Pese a ello, podemos decir que Tucumán debería estar muy cerca del nivel de crecimiento en el país (fue del 8,6% respecto del PBI nacional). En particular, esa tendencia está marcada por el mejoramiento de las exportaciones citrícolas y azucareras, entre otras, y porque la soja pasa por una buena etapa en la provincia.
PUNTO DE VISTA
"Sin datos no hay brújula"
Por: Julio Saguir
Secretario de Planeamiento
Los datos son para un funcionario público lo que la brújula es para un navegante: marca la dirección hacia la que debe dirigirse una decisión de política pública. En efecto, la decisión de un funcionario no pasa tanto por si bajar o no la cantidad de NBI, desnutridos o analfabetos. Es evidente que debe hacerlo. La cuestión central es determinar en cuánto bajarla, dónde está concentrada, cuáles son sus causas, cómo medir los resultados de sus acciones. Y esto sólo puede hacerse si cuenta con datos.
En el Estado provincial tenemos un serio problema de brújula. Hay datos que están diseminados en muchas reparticiones, sin referencias ciertas sobre su existencia, ni siquiera para los ministros o secretarios. En muchos casos, es sencillamente una cuestión de generalizada negligencia sobre la importancia de lo que se guarda. En algunos, la información es también guardada de manera intencional, para ser usada como recurso de poder ante el superior de turno u otro organismo. Por otra parte, no hay un control cabal y serio sobre la calidad de los datos. No sabemos con certeza si los números son confiables. Finalmente, hay un problema de ausencia de información. Hay numerosas áreas y cuestiones sobre las que sencillamente no hay datos.
El primero paso a dar es el sacar a luz los datos existentes, controlar su calidad y organizar su vinculación y difusión. El segundo es comenzar a generar nuevos datos, a partir de las necesidades que tiene el Estado para la toma de decisiones. Desde la actual gestión de gobierno, el 2004 es el plazo que nos propusimos para lo primero, y el 2005 para lo segundo. Y el marco de trabajo para ello es el Sistema Estadístico Provincial, creado hace 30 días. El Sistema Estadístico Provincial es la red de servicios estadísticos de todas las áreas de gobierno, que posibilitarán el cumplimiento de los objetivos mencionados. Su conducción está a cargo del Consejo Oficial de Estadísticas Provinciales, organismo en el que están representados todos los Ministerios y Secretarías que dependen directamente del gobernador. Esta semana que pasó el consejo ya tuvo su primera reunión, en la que estableció sus objetivos y plazos de primeros trabajos. Concretamente, los plazos para determinar quiénes son y dónde están las reparticiones con datos existentes en el ámbito del Estado.
La tarea es de largo alcance, porque el déficit es de muchos años y tanto la estructura de incentivos como las conductas y hábitos culturales están distorsionados. Se comenzaron a dar los primeros pasos.
Las mediciones de la realidad
Por: María Mirabella de Sant
Profesora titular de Economía de la UNT
Todos los que alguna vez han intentado analizar la realidad económica y social de las provincias han encontrado el principal obstáculo en la falta de información actualizada y homogénea, y hasta a veces no verdadera, como fue el caso de la publicación para 1997 de un índice de mortalidad infantil que había descendido rápida y milagrosamente respecto de los registrados en los años anteriores.
Es sabido que el desarrollo o, su contrapartida el atraso y el subdesarrollo, no se encuentran uniformemente distribuidos por el territorio y que ciertas zonas actúan como motores del crecimiento como sucede también con ciertos sectores de la economía. Conocer el potencial económico de las provincias y su desarrollo en el tiempo requiere disponer de variables que lo midan. Sin embargo, conocer oficialmente el nivel de actividad económica por jurisdicciones y por ramas de actividad, variable clave para cualquier estudio que se intente encarar, es una tarea que hasta ahora fue imposible. Por ello es que muchos estudiosos de los problemas económicos debemos recurrir a nuestras propias estimaciones o confiar en las de otros. Cualquier política, plan o proyecto destinado a mejorar el contexto económico y social de la población debe ser precedido de la elaboración de un diagnóstico. Pero mal podrá reflejar ese diagnóstico la realidad, si no se dispone de la información adecuada.
Puede decirse que el sentido último del gasto público en información estadística es contribuir a las mejores mediciones de esa realidad. Las estadísticas deben permitirnos conocer los factores que tienen que ver con el bienestar de cada región del país: variables que reflejan el estado de salud, la calidad de la educación, el nivel de vida de sus habitantes, el resultado de la actividad económica pública y privada, como así también proveer a las administraciones de provincias de información para corregir o mejorar planes o decisiones con el objeto de mejorar los resultados que vayan observando. Para ello las estadísticas deben ser reales, actuales y accesibles.
Es interesante transcribir aquí expresiones del gobierno nacional haciendo referencia al "Manual de la Organización Estadística" de las Naciones Unidas donde se detallan los Principios Fundamentales de las Estadísticas Oficiales, en los que se debe apoyar la producción estadística oficial. De tales principios se destaca que la producción estadística debe tener las siguientes características:
Orientación hacia el usuario.
Pluralidad de usuarios.
Estadísticas integradas.
Comparabilidad temporal de las series.
Competencia profesional y administrativa.
Confidencialidad de los datos.
Imparcialidad de las oficinas estadísticas.
Puntualidad y oportunidad de los resultados.
Esperemos que estos principios empiecen a cumplirse lo más pronto posible.
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