Dramática búsqueda de víctimas de la tragedia ferroviaria de Irán

Nueva versión del hecho. La formación, sin tren, se hallaba en una estación. Un vagón estalló y puso en movimiento al resto, que se desplazó sin control varios kilómetros hasta descarrilar.

EL DRAMA. Vecinos del lugar buscan, entre los cadáveres, a familiares o conocidos del pueblo.
EL DRAMA. Vecinos del lugar buscan, entre los cadáveres, a familiares o conocidos del pueblo.
20 Febrero 2004
NISHAPUR.- Acongojadas mujeres buscaban ayer los cadáveres de sus seres queridos entre los restos del convoy que estalló el miércoles al noreste de Irán. La explosión dejó al menos 320 muertos y más de 400 heridos, según las últimas cifras provisionales. El presidente iraní, Mohammad Jatami, ordenó una rigurosa investigación del hecho. "Espero que un mayor grado de atención y de responsabilidad permita que en el futuro no volvamos a ser testigos de este tipo de accidentes tristes e inaceptables", dijo. En un principio se creyó que un sismo había hecho descarrilar a los 51 vagones cargados con sulfatos, petróleo y fertilizantes. Pero ayer se supo que la catástrofe se originó en una estación donde estaba el convoy sin locomotora.
Según esta nueva versión, uno de los vagones del tren explotó, por causas desconocidos, cuando estaba en la estación Abu Salim. Al parecer, el sistema de frenos falló y la explosión puso en movimiento a los 51 vagones, que rodaron sin control varios kilómetros cuesta abajo.

Un gigantesco cráter
A la altura de la estación del pueblo de Khayyan, próximo a la ciudad de Nishapur, el convoy descarriló envuelto en llamas. Llegaron al lugar varias brigadas de bomberos y numerosos curiosos, y cuando los servidores públicos trataban de apagar las llamas se produjo la segunda explosión. Esta deflagración fue de tal poder que se sintió a 70 kilómetros de distancia, desintegró casas de adobe cercanas y obligó a la evacuación de cientos de residentes de poblados vecinos. Los equipos de socorro rastreaban ayer el cráter de 150 metros de profundidad y de 20 metros de diámetro que abrió esta segunda explosión. Durante la noche del miércoles, guardias revolucionarios mantuvieron un cordón de un kilómetro alrededor del lugar del desastre por temor a la explosión de tres vagones con combustible que no se incendiaron en el desastre.
Pero ayer, al amanecer, con finas hileras de humo blanco elevándose aún de los escombros, las autoridades dijeron que había pasado el peligro. Equipos de ingenieros comenzaron a levantar ayer los restos de los 51 vagones descarrilados del ferrocarril principal Teherán-Mashhad. Algunas noticias iniciales dijeron que los vagones se habían desenganchado por temblores de tierra, pero expertos dijeron que la explosión fue tan potente que pudo confundirse con un sismo. Algunos periódicos explicaron que los fuertes vientos pusieron en movimiento a los vagones.

Buscan más víctimas
Equipos de rescate buscan víctimas de entre los restos calcinados de los vagones que quedaron esparcidos, y también en las casas derrumbadas por la onda expansiva a varios kilómetros a la redonda.
Los bomberos, quienes ya han controlado el fuego, trabajaban ayer bajo una densa nube tóxica emanada de la mezcla del combustible y del azufre. El responsable de los servicios de emergencia dijo que el balance de muertos era de al menos 320 y 450 heridos, pero que podrían encontrarse más cuerpos bajo los escombros de las viviendas. (Reuter-Especial)

Celebran comicios bajo un enrarecido clima político
TEHERAN.- Más de 46 millones de electores están habilitados para votar hoy en los comicios legislativos, en medio de una gran polémica por la exclusión de cientos de candidaturas reformistas -un tercio del total- por parte del conservador Consejo de Guardianes. Los candidatos reformistas admitidos por esta institución suman 5.625 para todos los niveles que ponen en juego cargos que van desde los poderes locales hasta el Parlamento.
Con esta maniobra, los conservadores intentan asegurarse el control del Parlamento, pese a que en las elecciones más recientes obtuvieron menos del 15% de los votos. Según pronósticos, la conservadora Coalición de los Desarrollistas del Irán Islámico ganará las elecciones.
El principal partido reformista, Mosharekat o Frente para la Participación, liderado por Reza Jatami -actual vicepresidente del Parlamento y hermano del presidente Mohammad Jatami-, fue el más perjudicado por las proscripciones del Consejo de Guardianes. Sus líderes llamaron a boicotear los comicios en protesta por la exclusión de los candidatos, muchos de ellos con bancas en el actual Parlamento. Sin embargo, la Coalición para Irán, nueva fuerza que reúne a ocho partidos reformistas moderados, participará de las elecciones, al igual que la Asociación del Clero Combatiente, de la que forma parte el presidente Jatami; los Servidores de la Construcción, cercanos al ex presidente Akbar Hashemi Rafsanjani, y el Partido Islámico del Trabajo.
Para ser admitidos por el Consejo de Guardianes, dominado por clérigos conservadores, los candidatos debían mostrar fidelidad al Islam y al guía supremo del Estado, el ayatollah Ali Jamenei. (Télam)

Un hallazgo reaviva el fantasma nuclear iraní
VIENA.- La Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA) encontró en Irán componentes no declarados de máquinas centrifugadoras de uranio, según dijeron diplomáticos. Pero Teherán volvió a negar que esté desarrollando un programa de armas atómicas. El gobierno islámico insistió en que hizo una declaración completa de su tecnología nuclear a la AIEA, en octubre pasado, y que sus programas son para usos pacíficos. Sin embargo, un hallazgo de equipos no revelados podría sugerir que tiene algo que ocultar; posiblemente un programa de armamento. Fuentes diplomáticas dijeron en Viena que las partes encontradas eran compatibles con el sistema de centrifugado P2 de uranio enriquecido, que es una versión paquistaní del diseño avanzado occidental G2 que puede producir material para uso en reactores o en bombas. Según el diario "USA Today", las partes se encontraban en una base aérea iraní, lo que sugiere uso militar.
Teherán afirmó que las actividades nucleares iraníes son totalmente pacíficas y que en ninguno de sus centros militares se trabaja en un programa nuclear. (Reuter)

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