19 Febrero 2004 Seguir en 
HILLAH.- Dos ataques suicidas con coches bomba contra la base bajo mando polaco de las fuerzas de ocupación dejaron al menos 14 muertos -incluidos los dos agresores- y más de un centenar de heridos entre soldados extranjeros y civiles iraquíes, varios de ellos mujeres y niños. No se informó sobre la cantidad de efectivos muertos. Según el Pentágono, todos son iraquíes. Los extranjeros heridos incluyen al menos 12 filipinos, 10 húngaros, 10 polacos y dos estadounidenses. Además, diez soldados polacos, un estadounidense y un húngaro se hallan en muy grave estado.
El hecho, ocurrido al amanecer en Hillah, 100 kilómetros al sur de Bagdad, se produjo en vísperas de que la ONU dé a conocer su opinión sobre la viabilidad de elecciones directas en Irak. Los guardias de la base lograron detener a uno de los coches tras abatir a su ocupante, pero el segundo vehículo -cargado con más de 700 kilos de explosivos- estalló al estrellarse contra el muro. La explosión destruyó la fachada de la base e hizo volar los techos de las viviendas cercanas.
Repudian a los invasores
Tal como sucedió la semana pasada, cuando más de 100 iraquíes que se estaban alistando en el ejército y en la fuerza policial local murieron en dos ataques con coches bomba, los sobrevivientes de Hillah también culparon a las fuerzas invasoras por el baño de sangre. La primera ofensiva contra el contingente polaco se suma a una serie de ataques contra las fuerzas de ocupación, que amenaza el plan de Washington de entregar el 30 de junio el poder a un gobierno provisorio elegido por asambleas regionales. El plan estadounidense choca además con el rechazo de muchos iraquíes que exigen elecciones directas antes del 30 de junio. El secretario general de la ONU, Kofi Annan, espera emitir su opinión esta semana, en base al informe de la misión que envió a Irak para estudiar la viabilidad de elecciones directas, como exigen los chiítas, que conforman el 60% de la población de Irak. (Télam-Reuter)
El hecho, ocurrido al amanecer en Hillah, 100 kilómetros al sur de Bagdad, se produjo en vísperas de que la ONU dé a conocer su opinión sobre la viabilidad de elecciones directas en Irak. Los guardias de la base lograron detener a uno de los coches tras abatir a su ocupante, pero el segundo vehículo -cargado con más de 700 kilos de explosivos- estalló al estrellarse contra el muro. La explosión destruyó la fachada de la base e hizo volar los techos de las viviendas cercanas.
Repudian a los invasores
Tal como sucedió la semana pasada, cuando más de 100 iraquíes que se estaban alistando en el ejército y en la fuerza policial local murieron en dos ataques con coches bomba, los sobrevivientes de Hillah también culparon a las fuerzas invasoras por el baño de sangre. La primera ofensiva contra el contingente polaco se suma a una serie de ataques contra las fuerzas de ocupación, que amenaza el plan de Washington de entregar el 30 de junio el poder a un gobierno provisorio elegido por asambleas regionales. El plan estadounidense choca además con el rechazo de muchos iraquíes que exigen elecciones directas antes del 30 de junio. El secretario general de la ONU, Kofi Annan, espera emitir su opinión esta semana, en base al informe de la misión que envió a Irak para estudiar la viabilidad de elecciones directas, como exigen los chiítas, que conforman el 60% de la población de Irak. (Télam-Reuter)







