19 Febrero 2004 Seguir en 
NISHAPUR.- Al menos 300 personas murieron ayer en el nordeste de Irán cuando un convoy con 51 vagones cargados con gasolina, fertilizantes y productos con azufre se descarriló durante un sismo. Las chispas producidas al salirse de las vías los vagones incendiaron la explosiva carga y estallaron. En un principio se desconocía la causa del desastre.
La tragedia ocurrió a la altura de la estación del pueblo de Khayyam, en la provincia de Khorasan, limítrofe con Turkmenistán y Afganistán. En este pueblo nació el poeta medieval Omar Khayyam, y tomó su nombre del apellido del poeta.
La televisión iraní mostró vagones en llamas, carbonizados y reducidos a chatarra, y una espesa nube de humo negro. Muchos de los heridos fueron hospitalizados en Nishapur, a 20 kilómetros del lugar del accidente.
Evacuación a tiempo
El potente estallido destruyó casi la totalidad de dos pueblos vecinos y afectó a otras cinco localidades. Cientos de personas se salvaron porque fueron evacuadas al momento del incendio, antes de que se produjera la deflagración. La onda expansiva causó daños en viviendas ubicadas en un radio de diez kilómetros.
Grandes desastres
Este accidente ferroviario en Irán fue considerado uno de los más graves de los últimos diez años en el mundo. Entre estos se recuerda el de setiembre de 1994 en Angola, donde un descarrilamiento cerca de la ciudad de Tolunda dejó 300 muertos. En agosto de 1995, en la India, una colisión entre dos trenes de pasajeros causó 350 muertos.
Un desastre similar al de ayer se produjo en febrero de 1998 en Camerún, cuando dos vagones cisterna que transportan combustible estallaron cerca de la capital, Yaoundé. Murieron 200 personas. El 20 de febrero de 2002, en Egipto, se produjo una de las mayores tragedias ferroviarias, cuando un tren que unía El Cairo y Luxor se incendió cerca de la localidad de Al Ayatt y prosiguió la carrera durante muchos kilómetros. Murieron 370 personas.
En junio de 1981, un tren cayó de un puente sobre el río Kosi, en la India, con un saldo de 800 muertos. Ocho años después, en la ex Unión Soviética, la explosión de gas salido de un gasoducto en los Urales alcanzó a dos trenes en tránsito sobre la ruta Transiberiana y mató a 645 personas. Fueron las tragedias ferroviarias más graves de los últimos 25 años. (Télam)
La tragedia ocurrió a la altura de la estación del pueblo de Khayyam, en la provincia de Khorasan, limítrofe con Turkmenistán y Afganistán. En este pueblo nació el poeta medieval Omar Khayyam, y tomó su nombre del apellido del poeta.
La televisión iraní mostró vagones en llamas, carbonizados y reducidos a chatarra, y una espesa nube de humo negro. Muchos de los heridos fueron hospitalizados en Nishapur, a 20 kilómetros del lugar del accidente.
Evacuación a tiempo
El potente estallido destruyó casi la totalidad de dos pueblos vecinos y afectó a otras cinco localidades. Cientos de personas se salvaron porque fueron evacuadas al momento del incendio, antes de que se produjera la deflagración. La onda expansiva causó daños en viviendas ubicadas en un radio de diez kilómetros.
Grandes desastres
Este accidente ferroviario en Irán fue considerado uno de los más graves de los últimos diez años en el mundo. Entre estos se recuerda el de setiembre de 1994 en Angola, donde un descarrilamiento cerca de la ciudad de Tolunda dejó 300 muertos. En agosto de 1995, en la India, una colisión entre dos trenes de pasajeros causó 350 muertos.
Un desastre similar al de ayer se produjo en febrero de 1998 en Camerún, cuando dos vagones cisterna que transportan combustible estallaron cerca de la capital, Yaoundé. Murieron 200 personas. El 20 de febrero de 2002, en Egipto, se produjo una de las mayores tragedias ferroviarias, cuando un tren que unía El Cairo y Luxor se incendió cerca de la localidad de Al Ayatt y prosiguió la carrera durante muchos kilómetros. Murieron 370 personas.
En junio de 1981, un tren cayó de un puente sobre el río Kosi, en la India, con un saldo de 800 muertos. Ocho años después, en la ex Unión Soviética, la explosión de gas salido de un gasoducto en los Urales alcanzó a dos trenes en tránsito sobre la ruta Transiberiana y mató a 645 personas. Fueron las tragedias ferroviarias más graves de los últimos 25 años. (Télam)







