16 Febrero 2004 Seguir en 
MOSCU.- Los equipos de rescate buscaban ayer supervivientes entre los escombros tras el derrumbe del techo de vidrio de una popular piscina de Moscú, que habría cedido por el peso de la nieve, y que dejó al menos 25 personas muertas, más de 100 heridos y 17 desaparecidos.
El ministro de Emergencias, Sergei Shoigu, sugirió que la mala calidad del edificio era la causa de que la cubierta llena de nieve se haya derrumbado sobre los bañistas en el complejo de piscinas y toboganes.
"Es el momento de detener este caos y establecer un control cuando se construye este tipo de locales", dijo en referencia a un aumento de la construcción en la capital rusa.
Un día después del accidente, se desvanecían las esperanzas de encontrar a más gente que se sospecha quedó atrapada bajo los escombros con temperaturas gélidas.
La agencia de noticias Interfax citó a autoridades diciendo que la cantidad de boletos vendidos para el parque acuático sugiere que hay más víctimas de lo que se pensó en un principio. La agencia citó al alcalde de Moscú, Yuri Luzkhov, diciendo que habían muerto 25 personas, pero la policía dijo que la cifra ascendía a 26.
El Ministerio de Emergencias dijo que entre cuatro y seis niños habían muerto y que al menos 110 personas estaban heridas.
Mientras la temperatura bajaba en la madrugada de ayer a menos de 20 grados bajo cero, enormes aparatos de calefacción estaban siendo trasladados al lugar para lanzar aire caliente, en un esfuerzo por evitar que murieran de frío los supervivientes atrapados. "El desmantelamiento gradual del armazón de la pared y de las estructuras de cemento se lleva a cabo sólo después de que los equipos de rescate completen la búsqueda en cada sitio", dijo a la agencia de noticias Itar-Tass un trabajador de emergencias.
"El colapso es amplio; las tareas continuarán durante unas cinco horas más", dijo un rescatista en el lugar de los hechos, citado por Itar-Tass.
El personal de rescate seguía escuchando gritos de ayuda, que provenían de los escombros del parque acuático, situado en el suroeste de la ciudad.
"Los rescatistas se guían por las voces de la gente y sus peticiones de ayuda. Periódicamente, una vez cada media hora, se hacen minutos de silencio para poder localizar a las víctimas debajo de los escombros", dijo un empleado de un centro de emergencias. Más de 420 personas estaban en el área donde el techo se desplomó, provocando una lluvia de vidrios rotos. En el complejo había un total de 1.300 visitantes, dijo el alcalde de Moscú, Yuri Luzhkov. (Reuter)
El ministro de Emergencias, Sergei Shoigu, sugirió que la mala calidad del edificio era la causa de que la cubierta llena de nieve se haya derrumbado sobre los bañistas en el complejo de piscinas y toboganes.
"Es el momento de detener este caos y establecer un control cuando se construye este tipo de locales", dijo en referencia a un aumento de la construcción en la capital rusa.
Un día después del accidente, se desvanecían las esperanzas de encontrar a más gente que se sospecha quedó atrapada bajo los escombros con temperaturas gélidas.
La agencia de noticias Interfax citó a autoridades diciendo que la cantidad de boletos vendidos para el parque acuático sugiere que hay más víctimas de lo que se pensó en un principio. La agencia citó al alcalde de Moscú, Yuri Luzkhov, diciendo que habían muerto 25 personas, pero la policía dijo que la cifra ascendía a 26.
El Ministerio de Emergencias dijo que entre cuatro y seis niños habían muerto y que al menos 110 personas estaban heridas.
Mientras la temperatura bajaba en la madrugada de ayer a menos de 20 grados bajo cero, enormes aparatos de calefacción estaban siendo trasladados al lugar para lanzar aire caliente, en un esfuerzo por evitar que murieran de frío los supervivientes atrapados. "El desmantelamiento gradual del armazón de la pared y de las estructuras de cemento se lleva a cabo sólo después de que los equipos de rescate completen la búsqueda en cada sitio", dijo a la agencia de noticias Itar-Tass un trabajador de emergencias.
"El colapso es amplio; las tareas continuarán durante unas cinco horas más", dijo un rescatista en el lugar de los hechos, citado por Itar-Tass.
El personal de rescate seguía escuchando gritos de ayuda, que provenían de los escombros del parque acuático, situado en el suroeste de la ciudad.
"Los rescatistas se guían por las voces de la gente y sus peticiones de ayuda. Periódicamente, una vez cada media hora, se hacen minutos de silencio para poder localizar a las víctimas debajo de los escombros", dijo un empleado de un centro de emergencias. Más de 420 personas estaban en el área donde el techo se desplomó, provocando una lluvia de vidrios rotos. En el complejo había un total de 1.300 visitantes, dijo el alcalde de Moscú, Yuri Luzhkov. (Reuter)







