
Un policial histórico con el sello de Pérez-Reverte
POLICIAL
HOMBRES BUENOS
ARTURO PÉREZ-REVERTE
(Alfaguara - Buenos Aires)
La escena inicial es así: un escritor encuentra, en los anaqueles de la biblioteca de la Real Academia Española, los 28 volúmenes, maltratados “por dos siglos y medio de uso”, de la primera edición de la Encyclopédie de D’Alembert y Diderot, publicados entre 1751 y 1772.Obra en su momento prohibida tanto en Francia como en España, condenada por la Iglesia Católica y proscrita por varias casas reales del continente, “compendia la mayor aventura intelectual del siglo XVIII: el triunfo de la razón y el progreso sobre las fuerzas oscuras del mundo entonces conocido”; “la más brillante realización moderna del intelecto humano” en materia de “filosofía, ciencia, arte y todas las disciplinas conocidas o por conocer”.Hombres buenos, de Arturo Pérez Reverte, es una y varias novelas a la vez: pesquisa histórica, policial académico, obra que habla de la obra (donde se muestra la cocina de la escritura, revelando métodos de trabajo y los desafíos que plantea el oficio) a la vez que recreación de época.

© LA GACETA - HERNÁN CARBONEL
Nueva entrega de la serie del patólogo Quirke
POLICIAL
ORDENES SAGRADAS
BENJAMÍN BLACK /JOHN BANVILLE
(Alfaguara - Buenos Aires) Los mejores
Un cuerpo muerto aparece en un canal. Provistos de linternas y cuerdas, los policías lo sacan lentamente. El pelo rojo está cargado de agua. Las heridas y los golpes pululan en la piel. Pronto descubren la identidad del cadáver. Es el joven y valiente periodista Jimmy Minor. Jimmy trabajó en el periódico Clarion y fue amigo de Phoebe, la hija del patólogo Quirke. Benjamín Black demuestra una vez más que es un hábil ejecutor de enigmas y también un prosista único e inolvidable. En Órdenes sagradas combina la peripecia, el enredo amoroso y el conflicto psíquico. Dotado de una lengua preciosista, Black/Banville escribe la pieza más rara y cuidada de la serie. Ordenes sagradas es una mezcla de thriller y pausada novela psicológica, breve retrato social y sofisticado análisis de los círculos de poder.

© LA GACETA - FABIÁN SOBERÓN
Los mejores momentos de un gran poeta
ANTOLOGÍA
POESÍA REUNIDA
ANTONIO REQUENI
(Academia Argentina de Letras - Buenos Aires)
Sentí al leer el reciente poemario antológico de Antonio Requeni, Poesía reunida, el mismo agradecimiento que me deja la lectura de Borges...Antonio Requeni había reunido en su antología Poemas 1955 1991, y en el actual Poesía reunida, los mejores momentos de su largo trabajo en el camino que he señalado. Es uno de nuestros poetas más libres porque fue capaz de esquivar todas las tentaciones de la frivolidad literaria de Buenos Aires. Se supo mantener al margen de las modas incluso de las políticamente obligatorias , y con una inusual elegancia natural recibió su tarea en absoluta libertad. Es capaz de cantar el murmullo de una fuente que encuentra en el silencio de la alta noche de Roma, o el coraje del Che Guevara, o rezar un kaddish poético por un zapato de niño en el museo del Holocausto.
© LA GACETA - ABEL POSSE
La fresca poesía de Diana Bellessi
POESÍA
PASOS DE BAILE
DIANA BELLESSI
(Adriana Hidalgo - Buenos Aires)
Sola, de una colmada soledad… proclama en el segundo poema (La tentación de la luz) de su último libro, la celebrada poeta santafecina. Muestra así que todo el poemario discurrirá muy cercano a la sencillez, a la ternura, a la espontaneidad del verso. Hoy la muerte se hizo presente / de un modo nuevo, no en las cosas/ sino en mí, cuerpo y mente ya lo saben / aunque yo no lo sé (del poema Pasos de baile, el primero del libro). Si hubiera que analizar esta entrega poética -tan cuidada editorialmente- caeríamos en pozos de inexplicable razón de ser. Porque decir que Diana Bellissi no utiliza en sus poemas ni punto seguido ni punto final, sería explicar esto mismo entorpeciendo el claro fluir de sus versos que provienen de una vertiente de aguas frescas, transparentes, con sonoridad de campanillas leves. El uso de diminutivos, el acercamiento a esos “personajes” de su vida diaria (los animalitos de toda especie y pelaje), son el trampolín que la poeta utiliza sabiamente (¿son sabios los poetas o sólo vaticinadores?) para mostrarnos lo trascendente.
© LA GACETA - CARLOS DUGUECH
Un Meursault argentino y provinciano
NOVELA
LA VIDA INTERESANTE
MÁXIMO CHEHÍN
(Bajo la Luna - Buenos Aires)
Posiblemente haya rasgos autobiográficos en la forja del protagonista de este libro, que narra su vida en meticulosa primera persona y con un tono siempre minimalista y al mismo tiempo pintoresco. Este hombre joven vive solo, es del interior y vive en Capital Federal, viene de una relación fracasada con Laura, a quien no puede dejar de imaginar, de pensar, de recordar… Analiza la vida desde un costado, desde una alienación no forzada por el trabajo y el sistema, sino desde una visión husserliana de la realidad, desde una epojé existencial permanente. Este hombre es un Monsieur Meursault argentino y provinciano, que pasa sus horas ensayando una mirada sobre la auténtica vida interesante; aunque no la busca para sí, al menos de un modo fáctico, ya que su pesquisa no es tal, sino una especie de éxtasis (en el sentido más griego de la palabra) frente al mundo que está ahí, afuera.
© LA GACETA - CÉSAR DI PRIMIO
Historia de dos historias
NOVELA
LA SOBRINA DE ÚRSULA
ROGELIO RAMOS SIGNES
(Culiquitaca – Tucumán)
Esta es la historia de dos historias de amor. Isabel Suárez, profesora en Letras, sobrina de Úrsula, cuenta lo que otros le contaron sobre su tía Úrsula; o lo que ve e interpreta en esas fotos “asepiadas”. Un modo de narrar verosímil se impone, y el autor congenia a lo largo del texto con una impronta enmarcada en la estética realista. Isabel, narradora, escritora inexperta, anuncia que escribirá la novela de un “triste” amor, que, durante el proceso, no sólo se convertirá en su propia historia, sino que alternará con lo que su misma escritura le provoca, mientras relata el descubrimiento de los libros de un escritor, Díaz Boynol, y, especialmente, un texto que la obsesiona, sobre el sufrimiento de unas mujeres en la nieve. Lo interesante de esta situación advierte a quien haya leído a Ramos Signes, su juego, y recordará su diario, que no es tal, para percibir en Boynol a su alter ego.A una primera entrevista con Boynol, seguirán otras diferentes, tal vez, más íntimas. La obra crece entre razonamientos semánticos, en medio de la referencia a lo que se escribe, y cómo se lo escribe, en ese límite sumiso de no saber si trabaja el verso o se le escapa la metáfora.
© LA GACETA - LILIANA MASSARA
Naturalidad, inteligencia, ironía y humor
CUENTOS
MALOS SENTIMIENTOS
INÉS FERNÁNDEZ MORENO
(Alfaguara- Buenos Aires)
Acaba de aparecer un nuevo libro de cuentos de Inés Fernández Moreno. Un libro de una madurez admirable que conserva toda la frescura de sus obras anteriores pero donde su voz tan propia ajusta todas sus inflexiones y mantiene a través de sus once cuentos y tres fábulas un mismo nivel y una indiscutible unidad.¿Pero de que está hecha esta poética que pare cuentos “aptos para todo público”, sabrosos, agudos, interpelantes?Primero, está hecha de naturalidad, un atributo que es por un lado herencia -del coloquialismo de César Fernández Moreno, el padre de Inés, y del sencillismo de Baldomero, su abuelo-, pero también una elección y un trabajo: el ajuste exacto entre temas y modos de contar. También de una inteligencia jamás pretenciosa aplicada a la observación del mundo, de la gente, de la vida cotidiana y los usos y costumbres de un mundo y una Argentina que se transforma
.© LA GACETA - JULIA SALTZMANN
Cuentos ganadores del Premio Ribera del Duero
RELATOS
SIETE CASAS VACÍAS
SAMANTA SCHWEBLIN
(Páginas de Espuma - Madrid)
Estos relatos cuentan las relaciones de familias enrarecidas, donde se va dando paso a formas absurdas, que coquetean con lo imposible: a una madre le obsesionan los barrios elegantes; una pareja de abuelos retoza desnudos, mientras los nietos desaparecen; una mujer, pese a sus deseos, no puede construir su muerte, en cambio observa que su realidad se va agotando. Quizás este libro recupera aquella máxima de Abelardo Castillo, quien sugería la escritura de los cuentos maravillosos como si fueran realistas y los realistas como si fueran maravillosos. En sus libros anteriores, el eje de lo absurdo parecía colapsar las relaciones sociales desde un primer momento, sin embargo en estos relatos lo “raro” emerge para marcar la extrañeza misma de aquellas cotidianidades. Quizás se trata de un realismo de lo terrible, en el sentido que recupera los miedos internos de las familias afectadas por la locura.
© LA GACETA - SALVADOR MARINARO







