11 Febrero 2004 Seguir en 
MIAMI.- Ocho de los 11 cubanos que intentaron llegar a Estados Unidos en un auto Buick de 1959, acondicionado para cruzar las aguas del Estrecho de Florida, fueron repatriados ayer por el Servicio de Guardacostas, que confirmó que había hundido el vehículo porque representaba un peligro para la navegación. Los otros tres cubanos que viajaron en el Buick, miembros de una misma familia, se encuentran en alta mar a bordo de una embarcación del Servicio de Guardacostas de Estados Unidos, en espera de una decisión judicial sobre su status inmigratorio.Además de los 8 balseros del Buick, otros 90 emigrantes rescatados del mar en días recientes fueron devueltos ayer a las autoridades de la isla en el puerto cubano de Cabañas. La repatriación es una política habitual del gobierno estadounidense. Los cubanos interceptados antes de llegar a territorio estadounidense generalmente son enviados de vuelta a su país, a menos que presenten un caso muy sólido respecto de que enfrentarían persecución si regresan a Cuba.
El flanco electoral
La medida adoptada por la Guardia Costera supone un traspié para la campaña electoral del presidente George W. Bush, quien cuenta hasta ahora con amplio respaldo de la comunidad anticastrista de Miami. Legisladores cubano-estadounidenses y grupos de inmigrantes cubanos le habían pedido que impida la repatriación de sus connacionales. Bush soporta una severa pérdida de imagen entre los electores estadounidenses. Según sondeos de intención de voto, el mandatario perdería frente al ascendente precandidato demócrata John F. Kerry en las elecciones de noviembre. El senador ganaba ayer en la nueva jornada de las internas demócratas en los Estados de Virginia y de Tennessee. (Reuter/Télam)
El flanco electoral
La medida adoptada por la Guardia Costera supone un traspié para la campaña electoral del presidente George W. Bush, quien cuenta hasta ahora con amplio respaldo de la comunidad anticastrista de Miami. Legisladores cubano-estadounidenses y grupos de inmigrantes cubanos le habían pedido que impida la repatriación de sus connacionales. Bush soporta una severa pérdida de imagen entre los electores estadounidenses. Según sondeos de intención de voto, el mandatario perdería frente al ascendente precandidato demócrata John F. Kerry en las elecciones de noviembre. El senador ganaba ayer en la nueva jornada de las internas demócratas en los Estados de Virginia y de Tennessee. (Reuter/Télam)







