11 Febrero 2004 Seguir en 
Bagdad.- Al menos 45 muertos y 150 heridos, según testigos presenciales, dejó ayer un atentado con coche bomba contra una comisaría. El viceministro del Interior de Irak, Ahmed Ibrahim, fijó en 35 la cifra oficial de muertos. En cambio, la cadena árabe Al Jazira -que habló de 150 heridos- y fuentes sanitarias indicaron que hubo 50 muertos. "Todas las víctimas son iraquíes, inocentes y musulmanes. Ningún musulmán puede haber hecho algo así", declaró Imad Lifty, gobernador de la provincia donde se registró el atentado.
La masacre se produjo en momentos en que cientos de personas aguardaban frente al local policial para incorporarse como reclutas. El coche bomba detonó en Iskandriyah, una ciudad con mayoría chiíta ubicada 40 kilómetros al sur de Bagdad, y continuó una serie de atentados y ataques contra la Policía iraquí conformada bajo el control de las fuerzas de ocupación lideradas por EE.UU.
Soldados estadounidenses que acordonaron el área impidieron el avance de manifestantes iraquíes que coreaban lemas contra las tropas de ocupación.
El vehículo
El vehículo empleado en el ataque era una camioneta que perteneció a los servicios de Inteligencia del régimen de Saddam Hussein, actualmente en poder de las tropas norteamericanas. Coches bomba que se estallaron frente a comisarías en Bagdad y otras localidades iraquíes -dos de ellos el 15 de diciembre último- mataron a decenas de personas; concretamente, entre 300 y 600 policías murieron en la posguerra a raíz de ataques de la resistencia.
Ayer, además, otros cuatro policías iraquíes murieron en dos ataques separados en Bagdad cuando acudían a sus respectivas comisarías a primera hora de la mañana.
Asimismo, cuatro iraquíes sufrieron heridas en un atentado suicida en Ramadi, cerca de la casa de un jefe tribal colaborador de las tropas de ocupación.
Huellas de Bin Laden
Aún no está claro si el episodio frente a la comisaría fue producto de la acción de un atacante suicida o de una detonación a distancia del coche bomba. En todo caso, según el Pentágono, hay algunos signos que permiten inferir que la organización terrorista Al Qaeda está detrás de esto. Un vocero militar mencionó entre esas huellas el hecho de que se haya utilizado un automóvil y de que se buscara afectar a gran cantidad de personas. El último atentado con coche bomba se registró en noviembre pasado, y tuvo como objetivo una base de efectivos italianos al sur de Irak. Posteriormente hubo ataques con explosivos en los que se utilizaron bicicletas y hasta burros de carga.
El antecedente más cercano de lo intromisión de la red de Osama Bin Laden en el conflicto de posguerra iraquí es un reciente documento difundido en Irak en el que la organización insta a la resistencia a lanzar una guerra contra la mayoritaria comunidad chiíta en Irak. El propósito es plantear un conflicto interétnico chiíta-sunnita y, de tal modo, desbaratar los planes de Washington para el traspaso del poder. Los expertos de la ONU, en misión de verificar las posibilidades de avanzar en el proceso de posguerra, analizaban ayer la situación con la autoridad civil estadounidense en Irak. (DPA)
La masacre se produjo en momentos en que cientos de personas aguardaban frente al local policial para incorporarse como reclutas. El coche bomba detonó en Iskandriyah, una ciudad con mayoría chiíta ubicada 40 kilómetros al sur de Bagdad, y continuó una serie de atentados y ataques contra la Policía iraquí conformada bajo el control de las fuerzas de ocupación lideradas por EE.UU.
Soldados estadounidenses que acordonaron el área impidieron el avance de manifestantes iraquíes que coreaban lemas contra las tropas de ocupación.
El vehículo
El vehículo empleado en el ataque era una camioneta que perteneció a los servicios de Inteligencia del régimen de Saddam Hussein, actualmente en poder de las tropas norteamericanas. Coches bomba que se estallaron frente a comisarías en Bagdad y otras localidades iraquíes -dos de ellos el 15 de diciembre último- mataron a decenas de personas; concretamente, entre 300 y 600 policías murieron en la posguerra a raíz de ataques de la resistencia.
Ayer, además, otros cuatro policías iraquíes murieron en dos ataques separados en Bagdad cuando acudían a sus respectivas comisarías a primera hora de la mañana.
Asimismo, cuatro iraquíes sufrieron heridas en un atentado suicida en Ramadi, cerca de la casa de un jefe tribal colaborador de las tropas de ocupación.
Huellas de Bin Laden
Aún no está claro si el episodio frente a la comisaría fue producto de la acción de un atacante suicida o de una detonación a distancia del coche bomba. En todo caso, según el Pentágono, hay algunos signos que permiten inferir que la organización terrorista Al Qaeda está detrás de esto. Un vocero militar mencionó entre esas huellas el hecho de que se haya utilizado un automóvil y de que se buscara afectar a gran cantidad de personas. El último atentado con coche bomba se registró en noviembre pasado, y tuvo como objetivo una base de efectivos italianos al sur de Irak. Posteriormente hubo ataques con explosivos en los que se utilizaron bicicletas y hasta burros de carga.
El antecedente más cercano de lo intromisión de la red de Osama Bin Laden en el conflicto de posguerra iraquí es un reciente documento difundido en Irak en el que la organización insta a la resistencia a lanzar una guerra contra la mayoritaria comunidad chiíta en Irak. El propósito es plantear un conflicto interétnico chiíta-sunnita y, de tal modo, desbaratar los planes de Washington para el traspaso del poder. Los expertos de la ONU, en misión de verificar las posibilidades de avanzar en el proceso de posguerra, analizaban ayer la situación con la autoridad civil estadounidense en Irak. (DPA)







