Se extiende la rebelión haitiana y aumenta la cifra de muertos

Washington exigió a Aristide que respete los derechos humanos y civiles en la isla caribeña.

10 Febrero 2004
PUERTO PRINCIPE.- Al menos 40 muertos dejaron en las últimas horas enfrentamientos entre policías y opositores del presidente Jean Bertrand Aristide, en medio de una insurrección que estalló el pasado jueves. Los rebeldes ya controlan al menos nueve localidades en el este del país, además de las ciudades de San Marcos -ubicada 96 kilómetros al norte de Puerto Príncipe- y Gonaives, la primera ocupada, la semana pasada, por el opositor Frente de Resistencia. Así las cosas, quedó interrumpida la comunicación por carretera entre Puerto Príncipe y la costa norte de la isla. Al menos 14 policías murieron el sábado al intentar infructuosamente recuperar el dominio de la ciudad de Gonaives, la cuarta en importancia del país.
En San Marcos, un puerto ubicado a 100 kilómetros de la capital, los opositores reforzaban ayer barricadas para impedir el avance de las tropas del gobierno. El domingo, los manifestantes tomaron por asalto el puerto y saquearon varios contenedores con mercancía.

Comunicaciones cortadas
Asimismo, en Cap-Haitien, segunda ciudad del país, se produjeron disturbios y fueron cortadas líneas telefónicas y de electricidad. Miembros del Reagrupamiento de Militantes Consecuentes con San Marcos obligaron a las fuerzas de seguridad a retroceder hasta la periferia sur de esta urbe.
El primer ministro, Yvon Neptune, acusó a la oposición de intentar un golpe contra las instituciones. "Si la oposición quiere participar en la construcción de un estado de derecho debe frenar la violencia, dado que sólo con las elecciones podremos frenar la crisis en curso", dijo.

Presión de la OEA
La Organización de Estados Americanos (OEA) manifestó su creciente preocupación por la escalada de violencia en Haití y exigió a Aristide que cumpla con sus compromisos. El 31 de enero, el presidente había acordado con representantes de la Comunidad del Caribe (CARICOM) la puesta en marcha de la resolución 822 de la OEA, que obliga al gobierno a desarmar a la población civil y a celebrar elecciones legislativas.
En tanto, Estados Unidos condenó hoy la escalada de violencia armada y conminó además al gobierno a respetar los derechos humanos y civiles en la isla. "Los problemas de Haití no se resolverán con violencia ni con venganza, sino a través del diálogo y la negociación", dijo un vocero de la Casa Blanca. (Télam)

Tamaño texto
Comentarios