09 Febrero 2004 Seguir en 
Washington.- Con sendos triunfos electorales en Washington y en Michigan, el senador estadounidense John Kerry se consolidó ayer como favorito para la nominación a la candidatura presidencial demócrata. En ambos Estados, donde el sábado se celebraron "caucuses" (asambleas partidarias), se ubicó segundo el ex gobernador de Vermont Howard Dean, aunque con pocas posibilidades de superar a su rival. Dean anunció que abandonará la carrera si no se impone en las internas de Wisconsin, el próximo 17. En tanto, el senador y general retirado John Edwards se ubicó tercero en Michigan con un 14%, y en Washington fue cuarto con un 7%. Todos los demás candidatos cosecharon en ambos Estados menos del diez por ciento.
Ayer, en las "caucuses" de Maine, Kerry ganaba en las encuestas en boca de urna.
Michigan era un punto clave en las elecciones de un candidato demócrata, ya que allí se elige a128 delegados, la cifra más alta de las nueve convocatorias celebradas hasta ahora para elegir al candidato demócrata en las presidenciales del 2 de noviembre. El condecorado veterano de Vietnam y experimentado político ya triunfó en nueve de las 11 contiendas demócratas. Hasta ahora tiene más del doble de delegados que su más cercano competidor -409 contra 174 de Dean-, y las encuestas lo muestran con una cómoda ventaja en Wisconsin, Tennessee y Virginia.
Débil contraofensiva
Kerry se ha convertido en una pesadilla para los hombres del presidente de EE.UU., George W. Bush. El mandatario, quien buscará su reelección en noviembre, intentó ayer recuperar la iniciativa electoral con una entrevista televisada, la primera de su mandato. Con argumentos ya conocidos, Bush volvió a defender su discutida decisión de lanzar la guerra de Irak, donde ahora se dice que no había armas de destrucción masiva, y también minimizó la delicada situación de la economía del país. Su presentación fue una seguidilla de frases prefabricadas, al punto que llegó a decir "lamento sonar como un disco rayado". Bush figura 7 puntos porcentuales abajo de Kerry en varios sondeos de intención de voto publicados en la revista "Newsweek" y en el diario "USA Today". (Télam/DPA)
Ayer, en las "caucuses" de Maine, Kerry ganaba en las encuestas en boca de urna.
Michigan era un punto clave en las elecciones de un candidato demócrata, ya que allí se elige a128 delegados, la cifra más alta de las nueve convocatorias celebradas hasta ahora para elegir al candidato demócrata en las presidenciales del 2 de noviembre. El condecorado veterano de Vietnam y experimentado político ya triunfó en nueve de las 11 contiendas demócratas. Hasta ahora tiene más del doble de delegados que su más cercano competidor -409 contra 174 de Dean-, y las encuestas lo muestran con una cómoda ventaja en Wisconsin, Tennessee y Virginia.
Débil contraofensiva
Kerry se ha convertido en una pesadilla para los hombres del presidente de EE.UU., George W. Bush. El mandatario, quien buscará su reelección en noviembre, intentó ayer recuperar la iniciativa electoral con una entrevista televisada, la primera de su mandato. Con argumentos ya conocidos, Bush volvió a defender su discutida decisión de lanzar la guerra de Irak, donde ahora se dice que no había armas de destrucción masiva, y también minimizó la delicada situación de la economía del país. Su presentación fue una seguidilla de frases prefabricadas, al punto que llegó a decir "lamento sonar como un disco rayado". Bush figura 7 puntos porcentuales abajo de Kerry en varios sondeos de intención de voto publicados en la revista "Newsweek" y en el diario "USA Today". (Télam/DPA)







