09 Febrero 2004 Seguir en 
BOCA RATON.- Tras dos días de reuniones bilaterales y sesiones plenarias, la cumbre ministerial del Grupo de los Siete (G7) finalizó su encuentro sin llegar un acuerdo para declarar la necesidad de estabilizar la caída del dólar, como pedían los europeos. En la declaración final, los ministros de finanzas de Estados Unidos, Gran Bretaña, Alemania, Canadá, Francia, Italia y Japón sólo condenan en líneas generales la excesiva volatilidad cambiaria, pero sin referirse a ninguna divisa.
El documento pone en claro que las oscilaciones demasiado fuertes en las cotizaciones de las divisas no son deseables para el crecimiento económico. Según analistas, para los europeos esto tiene un significado muy claro: no se puede permitir que continúe la bajada del dólar sin hacer nada en contra. Esto también sirve de advertencia a los comerciantes de divisas para que no piensen que los países industrializados van a ver sin inmutarse cómo oscilan los tipos de cambio.
Preocupación europea
Los países que comparten el euro (todos los de la Unión Europea excepto Gran Bretaña, Dinamarca y Sucia) habían acudido a la reunión con su preocupación centrada en la caída del dólar, debido a que en apenas dos años el billete verde se ha depreciado de 1,20 euro a los 0,79 actuales, lo que perjudica sus exportaciones, que constituyen la locomotora del impulso económico del bloque. (Reuter/DPA)
El documento pone en claro que las oscilaciones demasiado fuertes en las cotizaciones de las divisas no son deseables para el crecimiento económico. Según analistas, para los europeos esto tiene un significado muy claro: no se puede permitir que continúe la bajada del dólar sin hacer nada en contra. Esto también sirve de advertencia a los comerciantes de divisas para que no piensen que los países industrializados van a ver sin inmutarse cómo oscilan los tipos de cambio.
Preocupación europea
Los países que comparten el euro (todos los de la Unión Europea excepto Gran Bretaña, Dinamarca y Sucia) habían acudido a la reunión con su preocupación centrada en la caída del dólar, debido a que en apenas dos años el billete verde se ha depreciado de 1,20 euro a los 0,79 actuales, lo que perjudica sus exportaciones, que constituyen la locomotora del impulso económico del bloque. (Reuter/DPA)







