09 Febrero 2004 Seguir en 
BASORA- El príncipe Carlos de Gran Bretaña viajó ayer sorpresivamente a Irak, donde tomó té con soldados del Reino Unido apostados en Besora, al sur del país. Esta fue la primera visita de un miembro de la familia real al país árabe. Irak se independizó de Gran Bretaña en 1932 y hoy se encuentra ocupado por fuerzas de una coalición liderada por EEUU. "Normalmente, no llevamos a príncipes a lugares tan peligrosos", dijo un vocero de Londres. "Pero los soldados necesitaban aliento urgentemente", añadió. "Es bueno tener su soporte para estimular la moral de la tropa", dijo a la vez un capitán escocés de 31 años.
En un momento de la visita se escucharon disparos en un barrio cercano a la base, lo que evidenció el precario estado de seguridad del país.
Buena imagen
En medio de rígidas medidas de seguridad, Carlos llegó en un helicóptero a la base británica, instalada en uno de los antiguos palacios de Saddam Hussein. Durante la visita de seis horas dialogó con oficiales y mantuvo encuentros con funcionarios iraquíes, quienes expusieron una lista de problemas sociales y económicos que azotan al Irak de la posguerra. También conversó con clérigos chiítas, sacerdotes cristianos y líderes tribales. En particular, los chiítas le dijeron que Irak debe tener elecciones libres, porque de otro modo no habrá estabilidad."Es bueno verlo aquí porque él es el futuro rey y me parece una personalidad muy agradable", comentó una mujer iraquí.Carlos, de 54 años, también se reunió con el administrador estadounidense en Irak, Paul Bremer, y con el enviado especial de Gran Bretaña para Irak, sir Jeremy Greenstock. Este afirmó que el príncipe heredero es conocido en el mundo árabe por su sincero interés en el Islam.
Viaje a Teherán
El príncipe viajó luego a Irán. Arribó anoche a Teherán y hoy tiene previsto reunirse con el presidente iraní, Mohammed Jatami, con quien conversará sobre las consecuencias del desbastador terremoto de fines de diciembre pasado, que dejó más de 40.000 muertos y 100.000 personas sin hogar. El príncipe viajará hasta la milenaria ciudad de Bam, que quedó prácticamente destruida por el sismo, para informarse sobre el hecho en el lugar. El propio Carlos hizo una donación privada para las víctimas del terremoto. En más de tres décadas, esta es la primera visita de un miembro de la familia real británica a Irán. (Télam)
En un momento de la visita se escucharon disparos en un barrio cercano a la base, lo que evidenció el precario estado de seguridad del país.
Buena imagen
En medio de rígidas medidas de seguridad, Carlos llegó en un helicóptero a la base británica, instalada en uno de los antiguos palacios de Saddam Hussein. Durante la visita de seis horas dialogó con oficiales y mantuvo encuentros con funcionarios iraquíes, quienes expusieron una lista de problemas sociales y económicos que azotan al Irak de la posguerra. También conversó con clérigos chiítas, sacerdotes cristianos y líderes tribales. En particular, los chiítas le dijeron que Irak debe tener elecciones libres, porque de otro modo no habrá estabilidad."Es bueno verlo aquí porque él es el futuro rey y me parece una personalidad muy agradable", comentó una mujer iraquí.Carlos, de 54 años, también se reunió con el administrador estadounidense en Irak, Paul Bremer, y con el enviado especial de Gran Bretaña para Irak, sir Jeremy Greenstock. Este afirmó que el príncipe heredero es conocido en el mundo árabe por su sincero interés en el Islam.
Viaje a Teherán
El príncipe viajó luego a Irán. Arribó anoche a Teherán y hoy tiene previsto reunirse con el presidente iraní, Mohammed Jatami, con quien conversará sobre las consecuencias del desbastador terremoto de fines de diciembre pasado, que dejó más de 40.000 muertos y 100.000 personas sin hogar. El príncipe viajará hasta la milenaria ciudad de Bam, que quedó prácticamente destruida por el sismo, para informarse sobre el hecho en el lugar. El propio Carlos hizo una donación privada para las víctimas del terremoto. En más de tres décadas, esta es la primera visita de un miembro de la familia real británica a Irán. (Télam)







