Se reabrió el debate con las privatizadas

El Gobierno nacional ordenó una investigación para determinar las causas del corte de luz que afectó a unos 75.000 usuarios.

03 Febrero 2004
Buenos Aires.- El corte de luz que afectó a unos 75.000 usuarios en la Capital Federal este fin de semana, como consecuencia de un temporal que se abatió sobre Buenos Aires entre el viernes y el sábado, tensionó más la relación entre el Gobierno y las empresas privatizadas concesionarias de los servicios públicos.
En este marco, el Gobierno nacional ordenó una investigación para determinar las causas del apagón, mientras el jefe de gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Aníbal Ibarra, afirmó ayer que la mayor responsabilidad de la situación se debe buscar en la falta de previsión estructural de las empresas del sector.
En tanto, la empresa Edenor, una de las distribuidoras de energía, dijo que el apagón que hasta última hora de ayer a la tarde afectaba todavía a algunos usuarios, se debió a las repetidas inundaciones en la ciudad y culpó de la interrupción del servicio a la permanencia del agua de tormenta en las cámaras del sistema de abastecimiento eléctrico durante mucho tiempo.

Cacerolazos
El apagón, que generó cacerolazos, cortes de calles y airadas protestas de los damnificados en varios barrios de Buenos Aires y localidades aledañas, llegó en momentos de tensión entre el Gobierno y las empresas de servicios públicos, que presionan para aumentar sus tarifas.
Por su parte, la administración de Néstor Kirchner dijo que revisará todos los contratos de concesiones antes de autorizar incrementos en los precios. (DPA)

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