01 Febrero 2004 Seguir en 
La imagen personal es una construcción que debe realizarse con sumo cuidado para no errar en los objetivos laborales que tienen que ver con el propio desarrollo dentro y fuera de la empresa. Pero no hay que confundirse: la imagen no es todo. Una persona está hecha de muchos otros elementos que no pueden entrar en la imagen que construye para desempeñarse en el mundo de los negocios.
La vista es uno de los sentidos que en la cultura Occidental más se desarrolló, sobre todo en la era de los mass media. La realidad se construye no sólo por lo que vemos en "esa realidad analógica" con la que nos topamos cuando salimos a la calle. El mundo es eso y mucho más: todo lo que llega a nuestro imaginario a través de diversos medios.
Hay un refrán norteamericano que dice "Seeing is believing" (ver es creer), es decir, que en todo lo que vemos hay una buena parte de creencia personal, que no necesariamente se condice con elementos objetivos que pertenecen a lo observado. En el mundo de los negocios, la apariencia personal de una persona, dice el 50% de lo que ella es. En el mundo de los negocios la apariencia personal está construida en un 90%, o por lo menos así debería ser, según los conocedores del tema (léase asesores de imagen).
En los países desarrollados cada vez más se trabaja con la imagen. No sólo políticos y estrellas del espectáculo utilizan los servicios de asesoría de imagen, también las organizaciones sin fines de lucro, los entes estatales, los vendedores y la gente de negocios son algunos de los clientes con que cuentan las consultoras en imagen, coaching y liderazgo.
Ellas, básicamente son dirigidas por profesionales que provienen de la psicología, el marketing y las ciencias sociales. Los servicios que ofrecen son muy amplios: desde cómo vestirse hasta cómo elaborar un discurso, pasando por las relaciones con los demás.
Precisamente el liderazgo se define como la concreción de las metas propuestas y es un error muy común creer que líder es sólo aquél que tiene cualidades carismáticas o que es seguido por gran cantidad de adeptos; existen muchos tipos de liderazgo y el comentado es sólo uno de ellos.
En el 98% de los casos la imposibilidad de alcanzar las metas que nos proponemos tiene que ver con la solidez de nuestras relaciones con los demás. En este sentido, en los países sajones consideran que el mejor training o enseñanza, el que obtiene mejores resultados, es el que no estandariza las normas para acrecentar el liderazgo, pues los individuos son únicos y los patrones de conducta uniformes no reportan logros. Por ello, para cada persona hay recomendaciones particulares. Por el contrario, la adopción de reglas generales de cómo ser líder desembocó en graves problemas con la personalidad. Es conocido en el ambiente de asesoría de imagen el caso de Luis Miguel, quien sufre depresión, y sus romances son operaciones de prensa.
Por otra parte, los consultores más exitosos consideran que los cambios en la apariencia (como vestimenta, colores, modales, comportamiento y habilidades de comunicación) tienen poco valor si no van acompañados de cambios en el interior del cliente. Es como tomar la cáscara y olvidarnos del fruto. Sí o sí se debe trabajar con los valores, las actitudes, las creencias y la autoestima. De allí que en Latinoamérica se confunda muchas veces el coaching o la guía para el liderazgo con el psicoanálisis. A pesar de que no hay recetas en el tema de liderazgo y de trabajo de la propia imagen, existen algunas observaciones que los trainners nunca dejan de tener en cuenta. Algunas son:
El gesto de taparse la boca está evidenciando una mentira. Tocarse la nariz indica lo mismo, pero con disimulo. Mover las manos con las palmas hacia arriba indica honestidad, franqueza.
El puño cerrado indica agresividad.
Frotarse las palmas está indicando resultados positivos.
Manos enlazadas en alto, codos en la mesa, indica que resultará difícil de convencer; sobre la mesa indica que será más fácil de convencer.
Mirar hacia abajo y frotarse el ojo indica una mentira.
Frotarse la oreja indica que el sujeto está aburrido y cansado.
Rascarse el cuello dice que el sujeto no sabe si está de acuerdo con lo que le decimos.Frotarse o tocarse el cabello indica que nos quiere distraer.
La vista es uno de los sentidos que en la cultura Occidental más se desarrolló, sobre todo en la era de los mass media. La realidad se construye no sólo por lo que vemos en "esa realidad analógica" con la que nos topamos cuando salimos a la calle. El mundo es eso y mucho más: todo lo que llega a nuestro imaginario a través de diversos medios.
Hay un refrán norteamericano que dice "Seeing is believing" (ver es creer), es decir, que en todo lo que vemos hay una buena parte de creencia personal, que no necesariamente se condice con elementos objetivos que pertenecen a lo observado. En el mundo de los negocios, la apariencia personal de una persona, dice el 50% de lo que ella es. En el mundo de los negocios la apariencia personal está construida en un 90%, o por lo menos así debería ser, según los conocedores del tema (léase asesores de imagen).
En los países desarrollados cada vez más se trabaja con la imagen. No sólo políticos y estrellas del espectáculo utilizan los servicios de asesoría de imagen, también las organizaciones sin fines de lucro, los entes estatales, los vendedores y la gente de negocios son algunos de los clientes con que cuentan las consultoras en imagen, coaching y liderazgo.
Ellas, básicamente son dirigidas por profesionales que provienen de la psicología, el marketing y las ciencias sociales. Los servicios que ofrecen son muy amplios: desde cómo vestirse hasta cómo elaborar un discurso, pasando por las relaciones con los demás.
Precisamente el liderazgo se define como la concreción de las metas propuestas y es un error muy común creer que líder es sólo aquél que tiene cualidades carismáticas o que es seguido por gran cantidad de adeptos; existen muchos tipos de liderazgo y el comentado es sólo uno de ellos.
En el 98% de los casos la imposibilidad de alcanzar las metas que nos proponemos tiene que ver con la solidez de nuestras relaciones con los demás. En este sentido, en los países sajones consideran que el mejor training o enseñanza, el que obtiene mejores resultados, es el que no estandariza las normas para acrecentar el liderazgo, pues los individuos son únicos y los patrones de conducta uniformes no reportan logros. Por ello, para cada persona hay recomendaciones particulares. Por el contrario, la adopción de reglas generales de cómo ser líder desembocó en graves problemas con la personalidad. Es conocido en el ambiente de asesoría de imagen el caso de Luis Miguel, quien sufre depresión, y sus romances son operaciones de prensa.
Por otra parte, los consultores más exitosos consideran que los cambios en la apariencia (como vestimenta, colores, modales, comportamiento y habilidades de comunicación) tienen poco valor si no van acompañados de cambios en el interior del cliente. Es como tomar la cáscara y olvidarnos del fruto. Sí o sí se debe trabajar con los valores, las actitudes, las creencias y la autoestima. De allí que en Latinoamérica se confunda muchas veces el coaching o la guía para el liderazgo con el psicoanálisis. A pesar de que no hay recetas en el tema de liderazgo y de trabajo de la propia imagen, existen algunas observaciones que los trainners nunca dejan de tener en cuenta. Algunas son:
El gesto de taparse la boca está evidenciando una mentira. Tocarse la nariz indica lo mismo, pero con disimulo. Mover las manos con las palmas hacia arriba indica honestidad, franqueza.
El puño cerrado indica agresividad.
Frotarse las palmas está indicando resultados positivos.
Manos enlazadas en alto, codos en la mesa, indica que resultará difícil de convencer; sobre la mesa indica que será más fácil de convencer.
Mirar hacia abajo y frotarse el ojo indica una mentira.
Frotarse la oreja indica que el sujeto está aburrido y cansado.
Rascarse el cuello dice que el sujeto no sabe si está de acuerdo con lo que le decimos.Frotarse o tocarse el cabello indica que nos quiere distraer.







