01 Febrero 2004 Seguir en 
La depreciación de los Bocade que se produjo en la etapa final de esta cuasi moneda, luego de 17 años de vigencia, derivó en sobreprecios que los empresarios tucumanos aplicaban a sus productos o servicios para poder hacer frente al desagio que debían pagar para convertir estos títulos en dinero efectivo.Esta medida, en principio coyuntural, llevó a que durante varios meses del año pasado Tucumán fuera la provincia más cara del país, según relevamientos mensuales que llevaba a cabo la consultora Tomadato, de Buenos Aires, en base al análisis de los precios de 170 productos de la canasta básica (alimentos y productos de limpieza). El último informe de este tipo que se difundió, en noviembre de 2003, mostraba a San Miguel de Tucumán ya no encabezando el lote de las ciudades más caras de la Argentina, pero sí en un "honorable" tercer lugar, sólo por detrás de Mar del Plata y de Bahía Blanca. Según este informe, vivir en Tucumán era a fines de 2003 un 5,12% más caro que vivir en Buenos Aires.
Durante 2002, Tucumán registró la inflación más alta del país. Debido a la incidencia de los Bocade, el costo de vida en la provincia subió un 50% durante ese año, mientras que, en el mismo lapso, el promedio nacional de inflación llegó al 41%. Sin embargo, si se toman sólo los productos básicos de la canasta familiar, la suba en 2002 fue del 74,9%, lo que implica que los sectores de menores ingresos sufrieron una inflación real más alta que el promedio general de la población.
A los empresarios tucumanos se les brota la piel cuando se les menciona que vivir en Tucumán es muy caro. Resisten y argumentan de mil maneras para explicar que esto no es tan así. Sin embargo, nadie se anima a afirmar que alguien en esta provincia haya bajado sus precios para amoldarlos a los tiempos anteriores a la devaluación de los Bocade.
La Federación de Organizaciones No Gubernamentales de Tucumán (Fongt) solicitó a los formadores de precios y proveedores en general, "mayor respeto por los consumidores finales". Pidió que traten de adecuar los precios injustificados y que efectúen una rebaja en un 20% en los valores de la mercadería que se comercializa en la provincia. Esta institución se reunió días atrás con representantes de la Federación Económica de Tucumán (FET), por gestión del defensor del pueblo, Luis Acosta, y anunció que esta central se comprometió a realizar las gestiones correspondientes ante los empresarios de las distintas cámaras y ante el Gobierno para que bajen los precios en la provincia.
En el propio seno de la FET hubo una gran controversia respecto de este tema. Dentro de la entidad fue muy cuestionada la posición de su secretario de Comercio, Gregorio Werchow, quien admitió que los precios en Tucumán están sobrevaluados. Según fuentes de la organización, el dirigente recibió una andanada de críticas y tuvo que renunciar a su cargo, aunque el comité ejecutivo de la central empresaria no le aceptó la renuncia y lo confirmó en su función.
Avance
Hoy la FET asume una postura más conciliadora, tal vez porque su principal dirigencia no quiere enfrentarse con las cámaras que la integran. De cualquier forma, al menos se logró que el Gobierno y los supermercados que operan en la provincia acordaran la implementación de una canasta básica de 10 productos a $ 10, que puede incidir a la baja al resto de los precios en la provincia.
PUNTO DE VISTA
El sector comercial aún busca reponer sus stock
José Mario Laks
CPN - Consultor de empresas
Para hacer un análisis de la situación actual del comercio en Tucumán debemos retrotraernos a la historia reciente. Hacia fines de 2001 la situación del comercio conjugaba, además de la incertidumbre, el corte del crédito tanto comercial como bancario, la falta de provisión de mercaderías por parte de los proveedores y, por último, la convivencia con los bonos.Durante este proceso, el comerciante tuvo que absorber una parte sustancial del incremento de los precios para poder vender y sostener su negocio (nivel mayorista, 100%; minorista, 40%) más el costo de canjear los bonos. En 2002, el comercio, a valores históricos, logró en promedio mantener, hacia fines de ese año, los niveles de ventas de 2001; es decir, casi un 50% menos en unidades. En otras palabras "se comió su stock".Hacia Mayo del 2003 se anunció el canje de los bonos, sobre el cual se auguraba un proceso traumático lleno de interrogantes. Finalmente el momento llegó en una fortuita coincidencia con el pago del primer medio aguinaldo en efectivo, después de muchos años, junto con el sueldo de junio y la llegada del frío. Este conjunto de situaciones ayudó a que el cambio pase casi imperceptible permitiendo al comercio un alivio ya que, contrariamente a lo que se creía, el público volcó gran parte de ese efectivo al consumo postergado.
Hoy uno se pregunta por qué los precios no bajaron con la eliminación de los Bocade. La respuesta estará seguramente en la necesidad del comercio de reponer su stock y absorber los incrementos salariales que se otorgaron en ese período. No debemos olvidar que el crédito siguió sin aparecer y que el comercio minorista debía recuperar parte del margen de utilidad cedido durante 2002. No obstante lo expuesto, aún hoy, la pérdida asumida por el comercio no fue recuperada.
PUNTO DE VISTA
El comercio no se salvó de la descapitalización cuando decidió cubrirse contra los Bocade
Alberto Ziperovich
CPN - consultor de empresas
En el mercado son los precios los que transmiten información. Condensan una enorme cantidad de datos; de hecho, simplifican tanto la toma de decisiones que la historia está llena de brillantes empresarios analfabetos. El precio, si hubiera diferencias relevantes con otros centros urbanos, está indicando no la perversidad o voracidad del comerciante, sino el cuadro de situación de crisis de la provincia. Los comerciantes minoristas no son formadores de precios y solicitar que "bajen los precios" es suponer una actitud oligopólica en el comercio minorista.
La realidad es que los precios de los productos que más se consumen en las clases bajas tuvieron cuatro veces más incremento que el índice general. (canasta básica: 3,7% ; índice general: 1%; incremento trimestral 2003 - Fuente: La Nación 9/1/2004).
Es falso que automáticamente al retirar de circulación los Bocade los precios debían bajar en el porcentaje de desagio de los últimos meses. Al ser Tucumán una de las provincias que durante más años tuvo moneda vil en circulación, los efectos patrimoniales (resignación de stock) y financieros fueron devastadores.
a) Subir los precios un 15% -suponiendo que ello ocurrió automáticamente en el conjunto del comercio- no sólo no salvó al comercio de la descapitalización; hoy, seis meses después del retiro de los Bocade, el sector no cuenta con capacidad financiera: calificación en bancos, créditos para capital de trabajo y la búsqueda de fondos en los circuitos financieros marginales reviste a su accionar de una transitoriedad que seguro si se refleja en los precios.
b) La evolución de precios en el período que va entre el 1 de enero de 2002 y fines del 2003 fue la siguiente:
Promedio nacional: 77%
Bahía Blanca84%
Neuquén82%
Córdoba81%
La Plata77%
Tucumán77%
(Fuente: Diario La Nación )
c) Las diferencias de consumo con otros centros urbanos se visualizan de otras maneras. En Capital Federal, el 57% de los consumidores ha retornado a las marcas líderes. En Tucumán más del 85% de los consumidores sigue aferrado a los patrones de consumo de crisis (segundas marcas, envases pequeños, etc.)
d) En los dos últimos años existieron factores tan o más importantes que el Bocade que imposibilitaron un mejoramiento de la situación económica del comercio, en particular el rol del Estado principal empleador de la provincia Es el Estado, que en menos de 25 días pagó sueldos de noviembre, aguinaldo y diciembre a 60.000 ciudadanos, el motor del crecimiento de la venta minorista. Esto mejora la situación, mas no aleja definitivamente las nubes de la crisis. La transitoriedad sigue presente. De hecho aún se siguen percibiendo parte de los salarios en tickets y las compras de navidad se realizaron 70% de contado y 30% con tarjetas. e) Los volúmenes de ventas con tarjetas no permiten aún a los comercios negociar mejores condiciones de liquidación.
Bienes de consumo
f) En cualquier área económica del país los productos más baratos de consumo son los de propia producción. En Tucumán, es barato consumir cítricos y azúcar, principalmente. El resto de los bienes de consumo está influenciado por factores de difícil consecución para el comercio tucumano, que recién lleva despierto 30 días: capacidad financiera de compra, fletes, calificación para aprovechar créditos del proveedor, etc. g) Las regiones pobres (entre las que se incluye Tucumán) son las que aplican mayores tasas e impuestos a sus contribuyentes. Por cada $ 1,21 de venta, el comercio debe destinar: 1) 10,73 centavos para contribuciones previsionales, impuestos nacionales, provinciales y municipales. 2) 6 centavos deberán ser reservados para el depósito de saldo mensual de IVA. 3) 6 centavos deben ser conservados para pagar sueldos a fin de mes. 4) 84 centavos serán destinados al pago de contado de la mercadería que vende y el resto de los gastos operativos.. Restan, por tanto, 14 centavos con los que no podrá cumplir con los requerimientos de bajar sus precios.
Durante 2002, Tucumán registró la inflación más alta del país. Debido a la incidencia de los Bocade, el costo de vida en la provincia subió un 50% durante ese año, mientras que, en el mismo lapso, el promedio nacional de inflación llegó al 41%. Sin embargo, si se toman sólo los productos básicos de la canasta familiar, la suba en 2002 fue del 74,9%, lo que implica que los sectores de menores ingresos sufrieron una inflación real más alta que el promedio general de la población.
A los empresarios tucumanos se les brota la piel cuando se les menciona que vivir en Tucumán es muy caro. Resisten y argumentan de mil maneras para explicar que esto no es tan así. Sin embargo, nadie se anima a afirmar que alguien en esta provincia haya bajado sus precios para amoldarlos a los tiempos anteriores a la devaluación de los Bocade.
La Federación de Organizaciones No Gubernamentales de Tucumán (Fongt) solicitó a los formadores de precios y proveedores en general, "mayor respeto por los consumidores finales". Pidió que traten de adecuar los precios injustificados y que efectúen una rebaja en un 20% en los valores de la mercadería que se comercializa en la provincia. Esta institución se reunió días atrás con representantes de la Federación Económica de Tucumán (FET), por gestión del defensor del pueblo, Luis Acosta, y anunció que esta central se comprometió a realizar las gestiones correspondientes ante los empresarios de las distintas cámaras y ante el Gobierno para que bajen los precios en la provincia.
En el propio seno de la FET hubo una gran controversia respecto de este tema. Dentro de la entidad fue muy cuestionada la posición de su secretario de Comercio, Gregorio Werchow, quien admitió que los precios en Tucumán están sobrevaluados. Según fuentes de la organización, el dirigente recibió una andanada de críticas y tuvo que renunciar a su cargo, aunque el comité ejecutivo de la central empresaria no le aceptó la renuncia y lo confirmó en su función.
Avance
Hoy la FET asume una postura más conciliadora, tal vez porque su principal dirigencia no quiere enfrentarse con las cámaras que la integran. De cualquier forma, al menos se logró que el Gobierno y los supermercados que operan en la provincia acordaran la implementación de una canasta básica de 10 productos a $ 10, que puede incidir a la baja al resto de los precios en la provincia.
PUNTO DE VISTA
El sector comercial aún busca reponer sus stock
José Mario Laks
CPN - Consultor de empresas
Para hacer un análisis de la situación actual del comercio en Tucumán debemos retrotraernos a la historia reciente. Hacia fines de 2001 la situación del comercio conjugaba, además de la incertidumbre, el corte del crédito tanto comercial como bancario, la falta de provisión de mercaderías por parte de los proveedores y, por último, la convivencia con los bonos.Durante este proceso, el comerciante tuvo que absorber una parte sustancial del incremento de los precios para poder vender y sostener su negocio (nivel mayorista, 100%; minorista, 40%) más el costo de canjear los bonos. En 2002, el comercio, a valores históricos, logró en promedio mantener, hacia fines de ese año, los niveles de ventas de 2001; es decir, casi un 50% menos en unidades. En otras palabras "se comió su stock".Hacia Mayo del 2003 se anunció el canje de los bonos, sobre el cual se auguraba un proceso traumático lleno de interrogantes. Finalmente el momento llegó en una fortuita coincidencia con el pago del primer medio aguinaldo en efectivo, después de muchos años, junto con el sueldo de junio y la llegada del frío. Este conjunto de situaciones ayudó a que el cambio pase casi imperceptible permitiendo al comercio un alivio ya que, contrariamente a lo que se creía, el público volcó gran parte de ese efectivo al consumo postergado.
Hoy uno se pregunta por qué los precios no bajaron con la eliminación de los Bocade. La respuesta estará seguramente en la necesidad del comercio de reponer su stock y absorber los incrementos salariales que se otorgaron en ese período. No debemos olvidar que el crédito siguió sin aparecer y que el comercio minorista debía recuperar parte del margen de utilidad cedido durante 2002. No obstante lo expuesto, aún hoy, la pérdida asumida por el comercio no fue recuperada.
PUNTO DE VISTA
El comercio no se salvó de la descapitalización cuando decidió cubrirse contra los Bocade
Alberto Ziperovich
CPN - consultor de empresas
En el mercado son los precios los que transmiten información. Condensan una enorme cantidad de datos; de hecho, simplifican tanto la toma de decisiones que la historia está llena de brillantes empresarios analfabetos. El precio, si hubiera diferencias relevantes con otros centros urbanos, está indicando no la perversidad o voracidad del comerciante, sino el cuadro de situación de crisis de la provincia. Los comerciantes minoristas no son formadores de precios y solicitar que "bajen los precios" es suponer una actitud oligopólica en el comercio minorista.
La realidad es que los precios de los productos que más se consumen en las clases bajas tuvieron cuatro veces más incremento que el índice general. (canasta básica: 3,7% ; índice general: 1%; incremento trimestral 2003 - Fuente: La Nación 9/1/2004).
Es falso que automáticamente al retirar de circulación los Bocade los precios debían bajar en el porcentaje de desagio de los últimos meses. Al ser Tucumán una de las provincias que durante más años tuvo moneda vil en circulación, los efectos patrimoniales (resignación de stock) y financieros fueron devastadores.
a) Subir los precios un 15% -suponiendo que ello ocurrió automáticamente en el conjunto del comercio- no sólo no salvó al comercio de la descapitalización; hoy, seis meses después del retiro de los Bocade, el sector no cuenta con capacidad financiera: calificación en bancos, créditos para capital de trabajo y la búsqueda de fondos en los circuitos financieros marginales reviste a su accionar de una transitoriedad que seguro si se refleja en los precios.
b) La evolución de precios en el período que va entre el 1 de enero de 2002 y fines del 2003 fue la siguiente:
Promedio nacional: 77%
Bahía Blanca84%
Neuquén82%
Córdoba81%
La Plata77%
Tucumán77%
(Fuente: Diario La Nación )
c) Las diferencias de consumo con otros centros urbanos se visualizan de otras maneras. En Capital Federal, el 57% de los consumidores ha retornado a las marcas líderes. En Tucumán más del 85% de los consumidores sigue aferrado a los patrones de consumo de crisis (segundas marcas, envases pequeños, etc.)
d) En los dos últimos años existieron factores tan o más importantes que el Bocade que imposibilitaron un mejoramiento de la situación económica del comercio, en particular el rol del Estado principal empleador de la provincia Es el Estado, que en menos de 25 días pagó sueldos de noviembre, aguinaldo y diciembre a 60.000 ciudadanos, el motor del crecimiento de la venta minorista. Esto mejora la situación, mas no aleja definitivamente las nubes de la crisis. La transitoriedad sigue presente. De hecho aún se siguen percibiendo parte de los salarios en tickets y las compras de navidad se realizaron 70% de contado y 30% con tarjetas. e) Los volúmenes de ventas con tarjetas no permiten aún a los comercios negociar mejores condiciones de liquidación.
Bienes de consumo
f) En cualquier área económica del país los productos más baratos de consumo son los de propia producción. En Tucumán, es barato consumir cítricos y azúcar, principalmente. El resto de los bienes de consumo está influenciado por factores de difícil consecución para el comercio tucumano, que recién lleva despierto 30 días: capacidad financiera de compra, fletes, calificación para aprovechar créditos del proveedor, etc. g) Las regiones pobres (entre las que se incluye Tucumán) son las que aplican mayores tasas e impuestos a sus contribuyentes. Por cada $ 1,21 de venta, el comercio debe destinar: 1) 10,73 centavos para contribuciones previsionales, impuestos nacionales, provinciales y municipales. 2) 6 centavos deberán ser reservados para el depósito de saldo mensual de IVA. 3) 6 centavos deben ser conservados para pagar sueldos a fin de mes. 4) 84 centavos serán destinados al pago de contado de la mercadería que vende y el resto de los gastos operativos.. Restan, por tanto, 14 centavos con los que no podrá cumplir con los requerimientos de bajar sus precios.







