19 Agosto 2015 Seguir en 
SHANGHAI/LONDRES/NUEVA YORK/BUENOS AIRES.- La Bolsa de Shanghai bajó ayer un 6,15%, hasta los 3.748 puntos, su mayor caída desde fines de julio, en medio de los temores a que las autoridades chinas retiren la ayuda estatal que están dando a los mercados desde junio y no liberalicen como se esperaba la política monetaria. Los mercados también se vieron afectados por las preocupaciones por una eventual nueva devaluación del yuan y las malas perspectivas para la coyuntura china. Los analistas consideraron que seguramente no habrá una mayor liberalización de la política monetaria después de que el mercado inmobiliario se mostrara más fuerte de lo inicialmente estimado.
El índice Composite, el principal de Shanghai, vivió así su mayor caída desde el 27 de julio, cuando se había despeñado un 8,5%.
La situación se contagió a otros mercados asiáticos y el índice regional Stoxx 600 Asia/Pacific perdió un 0,38%. Hasta el lunes la Bolsa china había logrado recuperar un 14% desde su menor nivel el 8 de julio. La nueva caída se produjo después de que las autoridades señalaran que en el futuro sólo intervendrán ante fluctuaciones extraordinarias u otro tipo de riesgos importantes. Desde hace dos meses los mercados chinos sufren fuertes oscilaciones. Impulsado por las compras masivas de inversores privados, el Shanghai Composite llegó a subir un 150% en un año. A mediados de junio comenzó la cuesta abajo. En sólo 18 días el índice perdió un 32%.
En intervenciones radicales el gobierno consiguió estabilizar las cotizaciones. El banco central bajó las tasas de interés a un mínimo récord y se inició un gigantesco programa de compra de acciones. Fue suspendida la cotización de hasta un 50% de los títulos negociados en las Bolsas del país, pero las medidas tuvieron al parecer un efecto sólo temporal. Ahora la explosión en el puerto de Tianjin se ha sumado a los problemas.
Cautela
Los inversores han recortado su exposición a los mercados emergentes a mínimos históricos y tienen expectativas cada vez mayores de un alza de las tasas de interés de Estados Unidos en septiembre, según el sondeo mensual del Bank of America Merrill Lynch. El reporte, realizado a 202 administradores de fondos, mostró que la desaceleración de la economía de China y la crisis de deuda de los mercados emergentes ha reemplazado a la escisión de la zona euro como “el mayor riesgo global” para los inversores.
A su vez, los papeles líderes perdieron ayer 1,97% en la Bolsa de Comercio porteña, en línea con la caída de los mercados de referencia, en una rueda en que los bonos anotaron resultados mixtos y el dólar paralelo cedió a $ 15,05. En el mercado de cambios, el dólar en pizarras quedó a $ 9,26, y esto llevó a que la brecha respecto del blue sea de 62,50%. Las preocupaciones sobre China volvieron a impactar ayer entre las materias primas agrícolas: la soja -afectada además por mejores perspectivas de producción en los Estados Unidos- cedió 1,5% a U$S 335,57 en el Mercado de Chicago, su menor valor en casi un año. (DyN-Reuters-DPA)
El índice Composite, el principal de Shanghai, vivió así su mayor caída desde el 27 de julio, cuando se había despeñado un 8,5%.
La situación se contagió a otros mercados asiáticos y el índice regional Stoxx 600 Asia/Pacific perdió un 0,38%. Hasta el lunes la Bolsa china había logrado recuperar un 14% desde su menor nivel el 8 de julio. La nueva caída se produjo después de que las autoridades señalaran que en el futuro sólo intervendrán ante fluctuaciones extraordinarias u otro tipo de riesgos importantes. Desde hace dos meses los mercados chinos sufren fuertes oscilaciones. Impulsado por las compras masivas de inversores privados, el Shanghai Composite llegó a subir un 150% en un año. A mediados de junio comenzó la cuesta abajo. En sólo 18 días el índice perdió un 32%.
En intervenciones radicales el gobierno consiguió estabilizar las cotizaciones. El banco central bajó las tasas de interés a un mínimo récord y se inició un gigantesco programa de compra de acciones. Fue suspendida la cotización de hasta un 50% de los títulos negociados en las Bolsas del país, pero las medidas tuvieron al parecer un efecto sólo temporal. Ahora la explosión en el puerto de Tianjin se ha sumado a los problemas.
Cautela
Los inversores han recortado su exposición a los mercados emergentes a mínimos históricos y tienen expectativas cada vez mayores de un alza de las tasas de interés de Estados Unidos en septiembre, según el sondeo mensual del Bank of America Merrill Lynch. El reporte, realizado a 202 administradores de fondos, mostró que la desaceleración de la economía de China y la crisis de deuda de los mercados emergentes ha reemplazado a la escisión de la zona euro como “el mayor riesgo global” para los inversores.
A su vez, los papeles líderes perdieron ayer 1,97% en la Bolsa de Comercio porteña, en línea con la caída de los mercados de referencia, en una rueda en que los bonos anotaron resultados mixtos y el dólar paralelo cedió a $ 15,05. En el mercado de cambios, el dólar en pizarras quedó a $ 9,26, y esto llevó a que la brecha respecto del blue sea de 62,50%. Las preocupaciones sobre China volvieron a impactar ayer entre las materias primas agrícolas: la soja -afectada además por mejores perspectivas de producción en los Estados Unidos- cedió 1,5% a U$S 335,57 en el Mercado de Chicago, su menor valor en casi un año. (DyN-Reuters-DPA)







