Color y glamour
Miles de personas coparon el Hipódromo y los alrededores de la Casa Histórica. Los militantes de La Cámpora fueron los que más muestras de afecto le dedicaron a la Presidenta. Algunos, hasta bailaron. También se hicieron presentes figuras como el pianista Miguel Ángel Estrella. No se registraron incidentes entre los seguidores de los diferentes referentes del oficialismo
10 Julio 2015 Seguir en 
Corazones para Cristina.- Con fervor, los militantes que asistieron al hipódromo recibieron a la Presidenta. Algunas decidieron saludar a la jefa de Estado formando corazones con sus manos (foto izquierda).
“Tucumanitis aguda”.- “Tengo una ‘tucumanitis aguda’, no puedo el 9 de julio no estar en Tucumán, porque significa demasiadas cosas”. Miguel Ángel Estrella, el pianista tucumano reconocido mundialmente, estuvo presente en el Aeropuerto antes de la llegada de la Presidenta, y luego en la Casa Histórica y en el Hipódromo. Demostró su admiración por Cristina Fernández y su proyecto que, según el artista, garantizó a la Argentina una “soberanía y una independencia completa”. En el “Benjamín Matienzo” compartió la sala VIP con el gobernador, José Alperovich, y su esposa, la senadora Beatriz Rojkés (segunda foto, desde la izquierda).
Fue a ver a Cristina y se fue sin nada.-“Me gusta el proyecto, por eso vinimos”, explicó María Salazar, una simpatizante del oficialismo que viajó hasta el Aeropuerto para ver de cerca a la Presidenta. Afirmó que le hubiera gustado saludar a la Jefa de Estado, “pero la gente común no podemos ni siquiera verla de lejos”, lamentó. Llegó a las 11.30 con una amiga, deambularon por el Aeropuerto un par de horas, y decidieron finalmente probar su suerte en la Casa Histórica más tarde. La familia González estaba despidiendo a su hija que viajaba a Buenos Aires. Si bien no esperaban a la Presidenta, expresaron: “si teníamos la posibilidad, sí nos gustaría verla pero nunca llegamos, siempre se la ve de lejos, no es muy accesible”. La familia Georgieff e Ybarra, en cambio, esperaba para embarcar. Son tucumanos, pero decidieron pasar el 9 de julio en la Capital Federal. Manifestaron que no les interesaba ver a la mandataria, pero que si se la cruzaban, se acercarían por curiosidad.
Tras las rejas.- Varias familias y grupos de amigos se acercaron a las rejas que rodean la plataforma del Aeropuerto. La treintena de personas gritó a Cristina Fernández cuando se dirigía hacia el helicóptero. La mandataria no miró para ese sitio durante su caminata.
Visita santiagueña.- La gobernadora de Santiago del Estero, Claudia Ledesma Abdala de Zamora, fue una de las primeras en llegar a la Casa Histórica. Sonriente, la esbelta mandataria saludó a militantes y dialogó con la prensa. Siempre estuvo acompañada por su marido, el actal presidente provisional del Senado, Gerardo Zamora (foto izquierda).
Bailes en las tribunas.- Antes de que comenzara el acto político en el hipódromo, los militantes presentes amenizaron la espera con un show musical y humorístico, a cargo de Adolfo Nicolaus. Además del color de las “barras”, con sus banderas y gorras, los espectadores aguardaron a la Presidenta bailando música tropical de Los Avelinos, de Retumba Guacha y las improvisaciones de Luis Sandoval (segunda foto superior, desde la derecha). En las tribunas hubo sonrisas y caderas meneándose.
Una ministra exultante.- La ministra de Educación, Silvia Rojkés, fue una de las funcionarias más efusivas durante el acto en el hipódromo. Como acostumbra, la hermana de la senadora Beatriz Rojkés bailó y cantó con los militantes antes del acto político. La funcionaria, candidata a legisladora por la sección Oeste (foto derecha), además aprovechó para saludar a la Presidenta y tomarse fotos con ella luego de que finalizara su discurso.
Sin incidentes entre sectores oficialistas.- Esta vez no hubo grescas ni problemas entre los dirigentes de los diferentes sectores oficialistas movilizados al hipódromo, como sí había ocurrido en años anteriores. Los espacios que ocuparía cada uno fueron claramente delimitados para evitar roces.
“Tucumanitis aguda”.- “Tengo una ‘tucumanitis aguda’, no puedo el 9 de julio no estar en Tucumán, porque significa demasiadas cosas”. Miguel Ángel Estrella, el pianista tucumano reconocido mundialmente, estuvo presente en el Aeropuerto antes de la llegada de la Presidenta, y luego en la Casa Histórica y en el Hipódromo. Demostró su admiración por Cristina Fernández y su proyecto que, según el artista, garantizó a la Argentina una “soberanía y una independencia completa”. En el “Benjamín Matienzo” compartió la sala VIP con el gobernador, José Alperovich, y su esposa, la senadora Beatriz Rojkés (segunda foto, desde la izquierda).
Fue a ver a Cristina y se fue sin nada.-“Me gusta el proyecto, por eso vinimos”, explicó María Salazar, una simpatizante del oficialismo que viajó hasta el Aeropuerto para ver de cerca a la Presidenta. Afirmó que le hubiera gustado saludar a la Jefa de Estado, “pero la gente común no podemos ni siquiera verla de lejos”, lamentó. Llegó a las 11.30 con una amiga, deambularon por el Aeropuerto un par de horas, y decidieron finalmente probar su suerte en la Casa Histórica más tarde. La familia González estaba despidiendo a su hija que viajaba a Buenos Aires. Si bien no esperaban a la Presidenta, expresaron: “si teníamos la posibilidad, sí nos gustaría verla pero nunca llegamos, siempre se la ve de lejos, no es muy accesible”. La familia Georgieff e Ybarra, en cambio, esperaba para embarcar. Son tucumanos, pero decidieron pasar el 9 de julio en la Capital Federal. Manifestaron que no les interesaba ver a la mandataria, pero que si se la cruzaban, se acercarían por curiosidad.
Tras las rejas.- Varias familias y grupos de amigos se acercaron a las rejas que rodean la plataforma del Aeropuerto. La treintena de personas gritó a Cristina Fernández cuando se dirigía hacia el helicóptero. La mandataria no miró para ese sitio durante su caminata.
Visita santiagueña.- La gobernadora de Santiago del Estero, Claudia Ledesma Abdala de Zamora, fue una de las primeras en llegar a la Casa Histórica. Sonriente, la esbelta mandataria saludó a militantes y dialogó con la prensa. Siempre estuvo acompañada por su marido, el actal presidente provisional del Senado, Gerardo Zamora (foto izquierda).
Bailes en las tribunas.- Antes de que comenzara el acto político en el hipódromo, los militantes presentes amenizaron la espera con un show musical y humorístico, a cargo de Adolfo Nicolaus. Además del color de las “barras”, con sus banderas y gorras, los espectadores aguardaron a la Presidenta bailando música tropical de Los Avelinos, de Retumba Guacha y las improvisaciones de Luis Sandoval (segunda foto superior, desde la derecha). En las tribunas hubo sonrisas y caderas meneándose.
Una ministra exultante.- La ministra de Educación, Silvia Rojkés, fue una de las funcionarias más efusivas durante el acto en el hipódromo. Como acostumbra, la hermana de la senadora Beatriz Rojkés bailó y cantó con los militantes antes del acto político. La funcionaria, candidata a legisladora por la sección Oeste (foto derecha), además aprovechó para saludar a la Presidenta y tomarse fotos con ella luego de que finalizara su discurso.
Sin incidentes entre sectores oficialistas.- Esta vez no hubo grescas ni problemas entre los dirigentes de los diferentes sectores oficialistas movilizados al hipódromo, como sí había ocurrido en años anteriores. Los espacios que ocuparía cada uno fueron claramente delimitados para evitar roces.







