23 Enero 2004 Seguir en 
Buenos Aires.- La tasa de incremento de los precios minoristas se estabilizó en torno del 3 al 4% anual a fines de 2003, y ese ritmo se consolidaría en el primer trimestre de 2004, según el informe de inflación difundido esta noche por el Banco Central.La baja de la inflación, dice el informe, no se logró a expensas de un menor crecimiento de la economía, ya que el producto bruto creció al año pasado a un ritmo cercano al 8%.
Tampoco se apoyó en el recurrentemente utilizado expediente del atraso cambiario, ya que el tipo de cambio multilateral termina el año muy cerca de donde empezó, según dice el escrito del Central. En el informe se afirma que la tasa de inflación no dista mucho del objetivo del Banco Central para el largo plazo. "De todos modos, subsisten aún potenciales reacomodamientos de precios relativos", explica.
Estas subas pueden ser lideradas por el mercado (salarios y márgenes de comercialización) o por decisiones del Gobierno (tarifas y modificaciones impositivas), y repercutirán eventualmente en los índices de precios, señaló el Central. El informe destacó que el principal desafío del BCRA a partir de este año es agudizar su análisis para poder distinguir entre cambios transitorios (por aumentos de una vez en precios rezagados) y cambios permanentes en la tasa de inflación."Una distinción errónea de estos cambios puede llevar a dos tipos de problemas", señaló la autoridad monetaria. En primer lugar -sostuvo- si el BCRA decidiera mantener la inflación en los niveles actuales, aun en presencia de ajustes transitorios de precios relativos, esto redundaría en una innecesaria desaceleración en el nivel de actividad. En segundo término, podría cumplirse con un objetivo administrativo de corto plazo a costa de una estabilidad de los precios en el largo plazo que sirva de sustento a un crecimiento sostenido de la producción y el empleo. (Télam)
Tampoco se apoyó en el recurrentemente utilizado expediente del atraso cambiario, ya que el tipo de cambio multilateral termina el año muy cerca de donde empezó, según dice el escrito del Central. En el informe se afirma que la tasa de inflación no dista mucho del objetivo del Banco Central para el largo plazo. "De todos modos, subsisten aún potenciales reacomodamientos de precios relativos", explica.
Estas subas pueden ser lideradas por el mercado (salarios y márgenes de comercialización) o por decisiones del Gobierno (tarifas y modificaciones impositivas), y repercutirán eventualmente en los índices de precios, señaló el Central. El informe destacó que el principal desafío del BCRA a partir de este año es agudizar su análisis para poder distinguir entre cambios transitorios (por aumentos de una vez en precios rezagados) y cambios permanentes en la tasa de inflación."Una distinción errónea de estos cambios puede llevar a dos tipos de problemas", señaló la autoridad monetaria. En primer lugar -sostuvo- si el BCRA decidiera mantener la inflación en los niveles actuales, aun en presencia de ajustes transitorios de precios relativos, esto redundaría en una innecesaria desaceleración en el nivel de actividad. En segundo término, podría cumplirse con un objetivo administrativo de corto plazo a costa de una estabilidad de los precios en el largo plazo que sirva de sustento a un crecimiento sostenido de la producción y el empleo. (Télam)







