Gennero se ilusiona conganar una medalla olímpica

La temporada 2003 estuvo llena de triunfos. Radicarse en el exterior fue una decisión arriesgada, pero el pedalista contó con el apoyo de su familia y le fue muy bien. Emociones en Santo Domingo.

UN TRIUNFADOR. “Manguera” Gennero, de 26 años, es un deportista muy reconocido. Más allá de su cariño por México, no olvida a Tucumán.
UN TRIUNFADOR. “Manguera” Gennero, de 26 años, es un deportista muy reconocido. Más allá de su cariño por México, no olvida a Tucumán.
11 Enero 2004
"México me permitió conseguir cosas que antes sólo eran planes y sueños, y de los que ahora puedo platicar". Las palabras no pertenecen a Roberto Gómez Bolaños ni a Luis Miguel, sino a Carlos Franco Gennero, un biker tucumano.Desde que reside en México DF no se cansa de pedalear y de sumar alegrías. Sólo en 2003 consiguió el bronce en el Torneo Nacional, fue campeón regional de Cimorecs, subcampeón de Puebla y obtuvo una nueva presea de bronce en el Panamericano de cross country en Medellín, Colombia. Ese último logro le permitió acceder a los Panamericanos de Santo Domingo y le abrió las puertas a los Juegos Olímpicos de Atenas. Un embajador de lujo.
Recién llegado de vacaciones, Gennero le contó a LA GACETA cómo fueron sus inicios, cómo es su presente y cómo será lo que se viene. "Mi pasión por el ciclismo comenzó en realidad como una forma de diversión con amigos. Teníamos 14 años y corríamos carreras entre nosotros", recordó.
En 1996 se adjudicó el Campeonato Argentino juvenil, y un año después fue campeón tucumano. Pero las ganas de trascender en este deporte le permitieron explorar nuevas fronteras.
México fue el destino elegido por "Manguera", quien reside allí desde hace cinco años. "Mi familia hizo que todo lo que siempre quise, sea posible", aclaró. Es que nada hubiera podido hacer sin la ayuda económica de su tío Néstor Cáceres. "Es lo que Carlos quería y yo lo apoyé en todo lo que pude. Sabía que estaba para conseguir cosas grandes, y mal no le va", expresó Cáceres.
Tras un año de adaptación en tierras aztecas, Gennero nunca se bajó del podio: a lo largo de estos años cosechó siete campeonatos, tres subcampeonatos y un tercer puesto en el Regional de Cima (2000).
Pero las ganas de seguir superándose no se calmaron y tomó otra difícil decisión. "En abril del año pasado me cambié del equipo con el que llevaba dos años, y pasé a integrar el Scott USA, el cual me brindó mucho más apoyo y me permitía tener planes más ambiciosos", manifestó. La ambición en Gennero lo conduce al progreso. Un progreso que va sobre ruedas, y si la superficie es de barro, mejor. "Es donde más cómodo me siento porque me permite rodar. Y es donde saco diferencias", reveló.
Gennero no pierde su tonada tucumana pero adquirió el "tú" y varios modismos mexicanos. "Además de correr, manejo un negocio de deportes extremos y aventura con un amigo, me gusta mucho la comida mexicana y practico rafting y 4x4", comentó. La temporada de Gennero comienza con su equipo en febrero y vive arriba de su bicicleta Scott. Compite casi todos los fines de semanas.
En Santo Domingo, Gennero volvió a subir al podio. "Emprendimos el viaje y el recibimiento fue a puro merengue. Una vez en la villa panamericana, con los compañeros de la selección se vivía un clima muy difícil de explicar. Era como si nos conociéramos de siempre. Todos estábamos por lo mismo: dar lo mejor de nosotros y dejar a la Argentina en lo más alto", contó. "Fue una linda experiencia que se concretó con la medalla de bronce que conseguimos -apuntó-. El oro no pudo ser porque la suerte nos jugó una mala pasada: se pincharon dos veces las ruedas".

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