11 Enero 2004 Seguir en 
En la Argentina han mejorado los indicadores macroeconómicos, cuando aún el país no arregló la deuda externa con los acreedores privados, lo que ya podría estar resuelto.
Luego del default hubo dos errores iniciales: el primero fue la discriminación a los acreedores; no hubo quita a los organismos multilaterales -FMI y Banco Mundial- y muy dura para los demás.
El segundo, al comprar tiempo contratando terceros y asesores, cuando en el mundo la experiencia histórica aconseja la negociación directa entre las partes.
Así los hechos, quienes protegieron su acreencia están -ahora- recomendando mejorar el trato a los otros acreedores ¿Con qué? Se olvidan que todos los tientos salen del mismo cuero.Y esto ocurre cuando el Gobierno aún no define desde qué lugar de la política va a reinsertar a la Argentina en el mundo.El mercado puede asustarse esta semana, mientras se sugiere al Gobierno ubicarse al centro del escenario mundial, luego de una década en la derecha. Pero de ningún modo continuar en la duda latinoamericana por la nostalgia emocional de izquierda, y menos seguir la intrusión en las naciones vecinas.
El presidente Néstor Kirchner tiene la palabra en el foro mundial en Monterrey (México) donde a nadie le escapará las nuevas variables que aparecen, como China privatizando su dos bancos principales.
La lección de la historia muestra que sólo la inversión atenúa los grandes flagelos como la desocupación y la pobreza. Entonces, ya es hora de que la Argentina vaya terminando con su capitalismo de ficción.
Por otro lado los commodities -productos básicos de contratación en las Bolsas- siguen con pronóstico favorable en 2004, donde lo beneficioso, aunque menos probable, es que los 800 millones de habitantes subnutridos del mundo se incorporen al consumo de alimentos.
Como señala Johan Norberg, para el Instituto Cato de Washington, "el 20% de la población del mundo consume el 80% de los recursos del planeta porque ellos lo producen, mientras que el 80% restante consume menos del 20%".
El mercado
El dólar cayó al mínimo histórico de su valor y se anticipa que los Estados Unidos, con su déficit fiscal y comercial, corre el riesgo de ser otra Argentina.
Mientras, en el vecino Chile comenzó a regir el tratado de libre comercio con el país del norte, que elimina tasas aduaneras para el 87% de sus exportaciones, lo que es una amenaza para las ventas argentinas.
Las acciones en el mes subieron firme en la rueda del lunes y del martes. Con ligera mejora a mitad de semana y en la rueda del jueves, el índice Merval sigue cómodo por arriba de 1.160 puntos.
El dato de la inflación, que cerró en el 3,7% anual durante 2003, fue contundente para los pronósticos agoreros previos, y es una suba en el costo de vida similar a la del período 1994/95 de la convertibilidad. Bien.
La estabilidad -en general- no fue un congelamiento de la canasta básica, que continúa ascendiendo -en diciembre hizo un escalón del 0,5%- lo que si afecta a los sectores de menores ingresos.
Este índice bajó notablemente el 41% de suba en 2002. Bien.Para este año se prevé una inflación ligeramente mayor por el ajuste en las tarifas, la mejora en los salarios, y la recuperación de los márgenes comerciales.
A mitad de semana en el mercado de capitales aparecieron dos nuevos instrumentos para la negociación. La Bolsa de Buenos Aires autorizó la cotización de letras y notas del Banco Central y la cheques de pago diferido de Telefónica Argentina, primer empresa que lo hace sin aval.
Luego del default hubo dos errores iniciales: el primero fue la discriminación a los acreedores; no hubo quita a los organismos multilaterales -FMI y Banco Mundial- y muy dura para los demás.
El segundo, al comprar tiempo contratando terceros y asesores, cuando en el mundo la experiencia histórica aconseja la negociación directa entre las partes.
Así los hechos, quienes protegieron su acreencia están -ahora- recomendando mejorar el trato a los otros acreedores ¿Con qué? Se olvidan que todos los tientos salen del mismo cuero.Y esto ocurre cuando el Gobierno aún no define desde qué lugar de la política va a reinsertar a la Argentina en el mundo.El mercado puede asustarse esta semana, mientras se sugiere al Gobierno ubicarse al centro del escenario mundial, luego de una década en la derecha. Pero de ningún modo continuar en la duda latinoamericana por la nostalgia emocional de izquierda, y menos seguir la intrusión en las naciones vecinas.
El presidente Néstor Kirchner tiene la palabra en el foro mundial en Monterrey (México) donde a nadie le escapará las nuevas variables que aparecen, como China privatizando su dos bancos principales.
La lección de la historia muestra que sólo la inversión atenúa los grandes flagelos como la desocupación y la pobreza. Entonces, ya es hora de que la Argentina vaya terminando con su capitalismo de ficción.
Por otro lado los commodities -productos básicos de contratación en las Bolsas- siguen con pronóstico favorable en 2004, donde lo beneficioso, aunque menos probable, es que los 800 millones de habitantes subnutridos del mundo se incorporen al consumo de alimentos.
Como señala Johan Norberg, para el Instituto Cato de Washington, "el 20% de la población del mundo consume el 80% de los recursos del planeta porque ellos lo producen, mientras que el 80% restante consume menos del 20%".
El mercado
El dólar cayó al mínimo histórico de su valor y se anticipa que los Estados Unidos, con su déficit fiscal y comercial, corre el riesgo de ser otra Argentina.
Mientras, en el vecino Chile comenzó a regir el tratado de libre comercio con el país del norte, que elimina tasas aduaneras para el 87% de sus exportaciones, lo que es una amenaza para las ventas argentinas.
Las acciones en el mes subieron firme en la rueda del lunes y del martes. Con ligera mejora a mitad de semana y en la rueda del jueves, el índice Merval sigue cómodo por arriba de 1.160 puntos.
El dato de la inflación, que cerró en el 3,7% anual durante 2003, fue contundente para los pronósticos agoreros previos, y es una suba en el costo de vida similar a la del período 1994/95 de la convertibilidad. Bien.
La estabilidad -en general- no fue un congelamiento de la canasta básica, que continúa ascendiendo -en diciembre hizo un escalón del 0,5%- lo que si afecta a los sectores de menores ingresos.
Este índice bajó notablemente el 41% de suba en 2002. Bien.Para este año se prevé una inflación ligeramente mayor por el ajuste en las tarifas, la mejora en los salarios, y la recuperación de los márgenes comerciales.
A mitad de semana en el mercado de capitales aparecieron dos nuevos instrumentos para la negociación. La Bolsa de Buenos Aires autorizó la cotización de letras y notas del Banco Central y la cheques de pago diferido de Telefónica Argentina, primer empresa que lo hace sin aval.







