08 Enero 2004 Seguir en 
PEKIN.- Con la privatización de las entidades bancarias más grandes del país -el Banco de China (BC) y el Banco de Construcción de China (BCC)-, el gobierno comunista inició un proceso de cambio en profundidad. El gigante asiático avanza a grandes pasos. El año pasado desplazó a México en materia de exportaciones a Estados Unidos, pese a que el país sudamericano tiene un Tratado de Libre Comercio con EE.UU. y Canadá.
El (BC) y el (BCC), hasta ahora de capitales públicos, comenzarán a cotizar a fin de año y abrirán sus arcas a los inversores extranjeros. Para preparar su salida a los mercados, Pekín inyectará U$S 45.000 millones de sus reservas de divisas para sanear el capital de los dos bancos actualmente afectados por créditos de dudoso cobro. "China va a registrar la mayor oferta pública de acciones en el mundo en los próximos dos años", dijeron analistas. Se calcula que el valor de la operación de colocación de acciones en la Bolsa alcanzará en el caso del BCC los U$S 6.000 millones.
Un mercado atractivo
Para los inversores extranjeros, estas privatizaciones son una oportunidad para entrar en un mercado con elevado potencial de crecimiento. De hecho, el sector financiero chino es en la actualidad el más dinámico del mundo. China lideró las salidas a Bolsa en Asia en 2003 con una emisión de más de U$S 12.000 millones en acciones.
La privatización del BC y del BCC constituye el primer paso para la reforma del sistema bancario chino, en respuesta a las exigencias establecidas por la Organización Mundial del Comercio (OMC), que prevé la apertura del sistema financiero chino para 2007. Según expertos, modificar la estructura bancaria china será complicado. "Más que una inyección de capital, China ha hecho una inversión para impedir una futura crisis financiera", dijeron. (Especial)
El (BC) y el (BCC), hasta ahora de capitales públicos, comenzarán a cotizar a fin de año y abrirán sus arcas a los inversores extranjeros. Para preparar su salida a los mercados, Pekín inyectará U$S 45.000 millones de sus reservas de divisas para sanear el capital de los dos bancos actualmente afectados por créditos de dudoso cobro. "China va a registrar la mayor oferta pública de acciones en el mundo en los próximos dos años", dijeron analistas. Se calcula que el valor de la operación de colocación de acciones en la Bolsa alcanzará en el caso del BCC los U$S 6.000 millones.
Un mercado atractivo
Para los inversores extranjeros, estas privatizaciones son una oportunidad para entrar en un mercado con elevado potencial de crecimiento. De hecho, el sector financiero chino es en la actualidad el más dinámico del mundo. China lideró las salidas a Bolsa en Asia en 2003 con una emisión de más de U$S 12.000 millones en acciones.
La privatización del BC y del BCC constituye el primer paso para la reforma del sistema bancario chino, en respuesta a las exigencias establecidas por la Organización Mundial del Comercio (OMC), que prevé la apertura del sistema financiero chino para 2007. Según expertos, modificar la estructura bancaria china será complicado. "Más que una inyección de capital, China ha hecho una inversión para impedir una futura crisis financiera", dijeron. (Especial)







