08 Enero 2004 Seguir en 
En las últimas semanas se desató una guerra entre los bancos para captar a los tucumanos que volvieron a animarse a tomar créditos personales.
La pelea bancaria, a través de tasas más bajas y requisitos más flexibles, dio resultado puesto que sigue creciendo la cantidad de gente, principalmente los asalariados, que se acercan a las entidades financieras a pedir un préstamo, ya sea para salir de vacaciones o para el consumo.
Según un sondeo que realizó LA GACETA en la mayoría de los bancos extranjeros, los clientes se endeudan a un plazo que va entre en un año y medio y tres años, con montos que oscilan entre los $ 2.000 y los $ 4.000. Aunque también están los de mayor poder adquisitivo, como comerciantes, que pueden acceder a créditos de hasta los $15.000.
Pero no todos los que quieren tomar un préstamo pueden hacerlo. Desde una de las entidades bancarias consultadas, se informó que muchos de los que van a consultar al banco salen decepcionados porque sus ingresos no alcanzan ni siquiera el mínimo de $ 1.000 que se exige como requisito. Otro impedimento, muchas veces, es la afectación de la firma en el Veraz. Para esta franja de más bajos ingresos, el Banco de la Nación apostó a bajar su piso de ingresos a un mínimo de $ 600, promoción que tuvo que prorrogarse hasta marzo próximo por la adhesión que causó principalmente en los trabajadores en relación de dependencia.
En tanto, las tasas que deben pagar los clientes se vienen manteniendo desde hace meses: se ubican entre el 12% y el 35% anual, según el monto y el plazo del crédito.
PerspectivasPara algunos gerentes optimistas, en el corto plazo se espera que las tasas disminuyan por lo que seguiría aumentando la demanda de los préstamos.
Pese a las mejoras en la actividad, un ejecutivo bancario reveló que en estos momentos el nivel de transacciones de la entidad se encuentra en un 65% de la capacidad operativa, por lo que todavía se está un poco lejos de los niveles que se registraron en las mejores épocas de la convertibilidad.
La pelea bancaria, a través de tasas más bajas y requisitos más flexibles, dio resultado puesto que sigue creciendo la cantidad de gente, principalmente los asalariados, que se acercan a las entidades financieras a pedir un préstamo, ya sea para salir de vacaciones o para el consumo.
Según un sondeo que realizó LA GACETA en la mayoría de los bancos extranjeros, los clientes se endeudan a un plazo que va entre en un año y medio y tres años, con montos que oscilan entre los $ 2.000 y los $ 4.000. Aunque también están los de mayor poder adquisitivo, como comerciantes, que pueden acceder a créditos de hasta los $15.000.
Pero no todos los que quieren tomar un préstamo pueden hacerlo. Desde una de las entidades bancarias consultadas, se informó que muchos de los que van a consultar al banco salen decepcionados porque sus ingresos no alcanzan ni siquiera el mínimo de $ 1.000 que se exige como requisito. Otro impedimento, muchas veces, es la afectación de la firma en el Veraz. Para esta franja de más bajos ingresos, el Banco de la Nación apostó a bajar su piso de ingresos a un mínimo de $ 600, promoción que tuvo que prorrogarse hasta marzo próximo por la adhesión que causó principalmente en los trabajadores en relación de dependencia.
En tanto, las tasas que deben pagar los clientes se vienen manteniendo desde hace meses: se ubican entre el 12% y el 35% anual, según el monto y el plazo del crédito.
PerspectivasPara algunos gerentes optimistas, en el corto plazo se espera que las tasas disminuyan por lo que seguiría aumentando la demanda de los préstamos.
Pese a las mejoras en la actividad, un ejecutivo bancario reveló que en estos momentos el nivel de transacciones de la entidad se encuentra en un 65% de la capacidad operativa, por lo que todavía se está un poco lejos de los niveles que se registraron en las mejores épocas de la convertibilidad.







