07 Enero 2004 Seguir en 
Londres.- El vuelo 223 de British Airways (BA), que une Londres y Washington, fue nuevamente demorado ayer por razones de seguridad, al igual que el miércoles y jueves de la semana pasada. El principal sindicato de pilotos británicos sospecha que las autoridades estadounidenses están inventando un peligro inexistente para obligar a la principal aerolínea europea a incorporar guardias armados entre su tripulación. Hace una semana que este vuelo es demorado ante las frecuentes alarmas antiterroristas. Tal situación se repite en el marco del programa "US Visit", nuevo sistema de fichaje de visitantes extranjeros que EE.UU. puso en marcha el lunes en aeropuertos y puertos marítimos.
Reclamo a Brasil
Paralelamente, EE.UU. se quejó ayer de que Brasil esté tomando fotografías y huellas digitales a los estadounidenses que ingresan en ese país. Desde el pasado sábado, por disposición de un juez federal brasileño, los visitantes estadounidenses son sometidos a un procedimiento de registro fotográfico y de huellas digitales de los diez dedos, con tinta, antes de ingresar al país. El "US Visit" involucra a los extranjeros de casi todos los países (a excepción de Japón y de la mayoría de los países europeos, entre otros pocos), quienes deben dejar su fotografía y la huella digital electrónica de dos dedos al pasar por Migraciones para poder entrar al país.
Discriminación
El vocero de la Casa Blanca criticó que en Brasil esta medida se aplique solamente a ciudadanos estadounidenses. También fustigó a Brasil debido a que el programa no fue preparado durante el curso de un año, como el US Visit, y que por lo tanto las demoras llegaron a ser de nueve horas en el aeropuerto internacional de Río de Janeiro durante la jornada del lunes. "Reconocemos el derecho soberano de Brasil de determinar los requerimientos de entrada", dijo el portavoz, pero agregó que EE.UU. lamenta que estos nuevos procedimientos se instrumenten, de repente, sólo con norteamericanos.
El juez brasileño que emitió la orden dijo que su intención era mostrar a Estados Unidos el carácter humillante del dispositivo de seguridad implementado en su país que, en particular, afecta a los visitantes de Brasil. No obstante, el gobernador de Río de Janeiro, el principal destino turístico del país, anunció que apelará la orden judicial porque teme que pueda reducir a la mitad la cantidad de turistas estadounidenses en Río. Cerca del 21% de los 350.000 extranjeros que visitan Río cada año son turistas estadounidenses. (Reuter-Télam)
Reclamo a Brasil
Paralelamente, EE.UU. se quejó ayer de que Brasil esté tomando fotografías y huellas digitales a los estadounidenses que ingresan en ese país. Desde el pasado sábado, por disposición de un juez federal brasileño, los visitantes estadounidenses son sometidos a un procedimiento de registro fotográfico y de huellas digitales de los diez dedos, con tinta, antes de ingresar al país. El "US Visit" involucra a los extranjeros de casi todos los países (a excepción de Japón y de la mayoría de los países europeos, entre otros pocos), quienes deben dejar su fotografía y la huella digital electrónica de dos dedos al pasar por Migraciones para poder entrar al país.
Discriminación
El vocero de la Casa Blanca criticó que en Brasil esta medida se aplique solamente a ciudadanos estadounidenses. También fustigó a Brasil debido a que el programa no fue preparado durante el curso de un año, como el US Visit, y que por lo tanto las demoras llegaron a ser de nueve horas en el aeropuerto internacional de Río de Janeiro durante la jornada del lunes. "Reconocemos el derecho soberano de Brasil de determinar los requerimientos de entrada", dijo el portavoz, pero agregó que EE.UU. lamenta que estos nuevos procedimientos se instrumenten, de repente, sólo con norteamericanos.
El juez brasileño que emitió la orden dijo que su intención era mostrar a Estados Unidos el carácter humillante del dispositivo de seguridad implementado en su país que, en particular, afecta a los visitantes de Brasil. No obstante, el gobernador de Río de Janeiro, el principal destino turístico del país, anunció que apelará la orden judicial porque teme que pueda reducir a la mitad la cantidad de turistas estadounidenses en Río. Cerca del 21% de los 350.000 extranjeros que visitan Río cada año son turistas estadounidenses. (Reuter-Télam)







