07 Enero 2004 Seguir en 
BUENOS AIRES.- Economistas esperan que durante el 2004 el gobierno de Néstor Kirchner lleve adelante una reforma del sistema tributario, y que esto sea acompañado por una reducción en los impuestos que gravan al consumo, y no por aumento del gasto público.
Aldo Abram, de la consultora Exante, consideró que tras cumplir con la meta de superávit primario del 3% del PBI hay que priorizar el objetivo de avanzar en la reforma del sistema tributario. "Hay que hacerlo más justo y equitativo, bajando la presión fiscal", señaló.
"La recaudación récord del 2003 es fruto de impuestos propuestos para tener más recursos ante la crisis. Hay que bajar impuestos", consideró Abram.
Para el ex ministro Aldo Ferrer, del Grupo Fénix, los niveles que alcanzó la recaudación en el 2003 muestran un síntoma de recuperación de la economía, que presenta perspectivas positivas para este año. "Esto da una buena base para encarar una reforma profunda con equidad para el sistema tributario argentino, ya que hoy se grava a la gente que menos tiene, y se deben destinar recursos para atender las políticas sociales", dijo.
Según el consultor y economista Gabriel Sánchez no es saludable aumentar el gasto público, porque ahora el PBI está en los mismos valores que el 2001. "Lo más sano es formar un fondo anticíclico, para usar en los años malos. No debemos hacer tal como se hizo en 95, cuando nos comimos todo el excedente de la recaudación", añadió. (DyN)
Aldo Abram, de la consultora Exante, consideró que tras cumplir con la meta de superávit primario del 3% del PBI hay que priorizar el objetivo de avanzar en la reforma del sistema tributario. "Hay que hacerlo más justo y equitativo, bajando la presión fiscal", señaló.
"La recaudación récord del 2003 es fruto de impuestos propuestos para tener más recursos ante la crisis. Hay que bajar impuestos", consideró Abram.
Para el ex ministro Aldo Ferrer, del Grupo Fénix, los niveles que alcanzó la recaudación en el 2003 muestran un síntoma de recuperación de la economía, que presenta perspectivas positivas para este año. "Esto da una buena base para encarar una reforma profunda con equidad para el sistema tributario argentino, ya que hoy se grava a la gente que menos tiene, y se deben destinar recursos para atender las políticas sociales", dijo.
Según el consultor y economista Gabriel Sánchez no es saludable aumentar el gasto público, porque ahora el PBI está en los mismos valores que el 2001. "Lo más sano es formar un fondo anticíclico, para usar en los años malos. No debemos hacer tal como se hizo en 95, cuando nos comimos todo el excedente de la recaudación", añadió. (DyN)







