12 Noviembre 2014 Seguir en 

Con muy buen humor, el responsable de Economía planteó la nota principal: “tenemos una producción sobre el drone buchón”, explicó, en referencia al pequeño aparato volador no tripulado que compró el Gobierno, por 50.000 dólares, para hacer un relevamiento de construcciones no declaradas en las viviendas. Mostró un infograma y el jefe de diagramadores propuso que fuera la imagen central. El responsable de Economía dijo que en la nota se analiza también el debate que generan los drones en el mundo, con respecto a la invasión de la privacidad, y las implicancias legales que en algún momento podrían generar estos aparatos espías, así como la posibilidad de que caigan en manos sin control. Otro periodista planteó si había riesgo de que un tirador aficionado lo voltee de un hondazo... y la pregunta quedó como una broma. Más serio fue otro planteo acerca de si la palabra correcta era dron o drone. “Se usan las dos, pero se está imponiendo drone, que es la palabra inglesa para estos aparatos”, explicó el periodista. “Habrá qué ver qué acepta la Real Academia, pero el aparato ya entró en la sociedad”.







