Con las vacaciones cerca, los talleres mecánicos ven llegar un aluvión de clientes

Un chequeo obligatorio. Antes de salir de viaje, hay que poner en condiciones el vehículo. Esto supone una serie de gastos, según los repuestos que sea necesario adquirir

08 Diciembre 2003
Las posibilidades de financiación y la disminución de algunos costos permitirán que muchos automovilistas puedan acondicionar sus vehículos para salir de vacaciones. Por eso los talleristas prevén una mayor demanda de servicios que hace un año.
Por lo general, antes de iniciar un viaje largo todo vehículo necesita poner a punto -por lo menos- el tren delantero, y esto supone un unos $ 100 solamente en mano de obra. A ello debe sumarse el valor de los repuestos. La cifra final, si es necesario reemplazar los amortiguadores, los bujes y las rótulas, rondará los $ 400. Pero como además hay que dejar los frenos en condiciones, la cifra definitiva no será menor a los $ 500, como mínimo. Es el precio de viajar tranquilo y sin peligro de sufrir un accidente o un desperfecto mecánico en plena ruta.
En uno de los dos talleres mecánicos habilitados en nuestra provincia para realizar las revisiones técnicas obligatorias de los autos ya se están verificando unos 50 vehículos por día, según comentó el técnico Alejandro Cañizares, de Lavalle al 2.900.
"El problema es que la gente debería venir con más anticipación, no esperar a último momento. Tienen que entender que el taller no está abierto solamente enero y febrero sino todo el año. Vienen todos juntos a fin de año, mientras que el resto de los meses estamos prácticamente sin hacer nada", protestó Cañizares, tras recordar las interminables colas de autos que se forman en verano.
El especialista recomendó que, antes de concurrir a la revisión, los automovilistas hagan una preevaluación de sus vehículos con un mecánico de confianza; sobre todo que controlen los frenos (incluso el de mano), la dirección y el sistema de suspensión, que son partes vitales en lo que respecta a la seguridad.
Por el lado de las cubiertas, las gomerías registran una mayor demanda que el año pasado, según comentó Jorge Ibáñez, responsable de un comercio ubicado en San Juan y Marco Avellaneda. "Los precios han bajado, en promedio, un 20% en relación con el año pasado, y hay ofertas en tres pagos sin recargo -precisó Ibáñez-. Por ejemplo, para un auto mediano, una cubierta de la línea económica cuesta $ 100. Son las que usan, por lo general, los taxis y los remises. Una de primera marca vale $ 150".
Los neumáticos son de las piezas más importantes del vehículo, porque de ellos depende el comportamiento dinámico, el consumo y la seguridad. Si se los cuida debidamente, calibrando su presión de aire y manteniendo el alineado y el balanceo, pueden durar entre 40.000 y 60.000 kilómetros.
Antes de salir de vacaciones con el auto conviene realizar un afinado completo del motor, si es necesario, y chequear una fecha importante: la correspondiente al último cambio de aceite y de filtro. Lo usual es renovarlo cada seis meses o 7.500 kilómetros. Hay que recordar que cada dos cambios de aceite se debe hacer uno del filtro. En promedio, un cambio de aceite y de filtro cuesta $ 50. Hacerlo en tiempo y forma asegura una mayor vida útil para el motor.

Aire fresco
Un viaje largo, en verano, será más placentero si el auto cuenta con aire acondicionado. Pero si se desea que el equipo tenga un buen rendimiento habrá que hacerle un service anual, que en promedio cuesta entre $ 80 y $ 100, según las dimensiones y las características del vehículo.
Un especialista cuyo taller está ubicado en Suipacha y Santiago indicó que el service incluye una carga de gas, lavado de circuito, solución de pérdidas, limpieza de condensadores y evaporadores, y un control de la parte eléctrica. Si de instalar un equipo se trata, habrá que invertir unos $ 4.000. En caso de que se consiga uno usado, la instalación cuesta unos $ 400.
"A veces un equipo se carga sin antes realizar una limpieza y como consecuencia puede haber problemas, como por ejemplo el reventón de una manguera -explicó el ingeniero-. Y el repuesto original suele ser muy caro. Como el cliente no puede pagar $ 150 o $ 200 por una simple manguera, nosotros la fabricamos a un precio que equivale a la tercera parte o menos de lo que cuesta el repuesto original".
Para viajar, además de tener todos los papeles en regla (cédula verde, carnet de manejo, seguro y tarjeta habilitante, si tiene GNC), el titular deberá dirigirse a uno de los talleres de revisión técnica para obtener el certificado que exige Gendarmería en los controles de ruta. En esa revisión se mide la capacidad de frenado; se analizan los gases del escape, la firmeza del tren delantero, la dirección y la suspensión, y luego se buscan fisuras en chasis o falta de bulones. Se comprueba la alineación de las ruedas y el funcionamiento de las luces, y se mide el nivel de ruido. Si se detectan fallas, el vehículo es rechazado y se indican los detalles a reparar. Están prohibidos las defensas y tener más de un par de faros adicionales.
"La revisión, en promedio, dura de 10 a 15 minutos, pero en temporada alta habrá que hacer cola", dijo el dueño de un taller.
En opinión del mecánico Javier Guardia, de Amador Lucero al 700, los tucumanos son poco previsores a la hora de preparar el auto. "En estos días, nadie está haciendo reparar nada. Todos van a venir a último momento, como de costumbre -dijo Guardia-. El problema es que si se demoran les sale más caro, porque a fines de diciembre y en enero todos los mecánicos están abarrotado de trabajo. Hay talleres que se dan el lujo de elegir a quién van a aceptar y a quién no. Aquel que es aceptado tiene que resignarse a pagar una tarifa más cara".

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