05 Diciembre 2003 Seguir en 
Los citricultores tucumanos reaccionaron con satisfacción ante la noticia de que la Cancillería obtuvo la promesa del gobierno de China de que se levantarán las barreras que hoy frenan el ingreso de frutas argentinas, entre los que se destacan los cítricos. "Es una buena noticia, porque la búsqueda de nuevos mercados es una inquietud permanente de nuestro sector", señaló a LA GACETA el presidente de la Asociación Tucumana del Citrus (ATC), Enrique Prado.
La novedad surgió en el marco de la misión argentina que visita la nación asiática, encabezada por el canciller Rafael Bielsa. Tas reunirse con las autoridades de Agricultura y Sanidad chinas, el secretario de Agricultura de la Nación, Miguel Campos, expresó su conformidad por los avances en las negociaciones para firmar protocolos fitosanitarios en manzanas, peras, cítricos y sanitarios en carne vacuna y ovina, tal como ocurrió recientemente en lácteos."Fue una dura negociación, pero estamos a poco tiempo de ver nuestros limones, naranjas y pomelos en este inmenso mercado", sostuvo el funcionario. Según estimaciones de la Cancillería, la apertura del mercado chino a las frutas argentinas representaría, en una primera etapa, ganar un mercado estimado en 150 millones de dólares anuales.
Luego de las reuniones, Bielsa, Campos y el vicecanciller Martín Redrado brindaron con las autoridades del gigante oriental -"para que muy pronto los consumidores chinos puedan degustar la calidad de los cítricos argentinos", dijeron-.Prado dejó en claro que todavía no se presentó ningún protocolo sanitario para ingresar con los cítricos a China. "El paso dado por la Cancillería es bueno, pero hay que tener un protocolo ajustado a las exigencias sanitarias de ese país", apuntó el dirigente. China, al igual que Japón, exige que la fruta cítrica que ingrese a su mercado esté libre de la llamada "mosca del Mediterráneo". Los citricultores apuntan a que se revise la exigencia de Japón respecto de que la fruta reciba un tratamiento en frío a 2º centígrados durante 19 días, lo que resultó nocivo para parte de los limones exportados a ese mercado este año.
"Ante China habrá que establecer un protocolo razonable que demuestre que el limón no es hospedero de la mosca", remarcó Prado. Reconoció que si sólo un 1% de la población de China, estimada en 1.300 millones de personas, consumiera limones, sería un gran negocio.
Una consejería
El secretario Campos anunció que, a partir de 2004, comenzará a funcionar en Pekín, capital de China, una consejería agrícola argentina. "El organismo cumplirá un papel muy importante en el desarrollo de las relaciones comerciales con China en materia de agroalimentos", señaló el funcionario.
La "mancha negra" no daña al ser humano
La "mancha negra" (Guignardia citricarpa) es una enfermedad de los cítricos provocada por un hongo que ataca hojas, ramitas y frutos. "Hace desmerecer la calidad de la fruta, pero no provoca ningún daño al ser humano", dijo a LA GACETA el jefe de la sección Fitopatología de la Estación Experimental, Daniel Plopper.
Precisamente, el gobierno español prohibió el ingreso de cítricos argentinos por haber detectado 1.000 toneladas de fruta con cancrosis, sarna y mancha negra. De ese total, 150 toneladas correspondían a limones, que en un 99% de los casos presentaban mancha negra.
Plopper explicó que esta es una enfermedad muy difícil de diagnosticar. "Presenta manchas, que son lesiones que producen en su centro estructuras que contienen las esporas del hongo", apuntó. Sostuvo que hay tratamientos para mitigar la presencia de esta enfermedad. "A través de fungicidas se logra reducir los niveles de infección, pero siempre puede quedar algún tipo de lesión", añadió el especialista.
"La enfermedad no está fuera de control en Tucumán, pero es de difícil control. Se inspecciona en las quintas, y especialmente en los empaques, donde hay máquinas electrónicas detectoras, pero siempre algo se puede escapar", remarcó Plopper.
La novedad surgió en el marco de la misión argentina que visita la nación asiática, encabezada por el canciller Rafael Bielsa. Tas reunirse con las autoridades de Agricultura y Sanidad chinas, el secretario de Agricultura de la Nación, Miguel Campos, expresó su conformidad por los avances en las negociaciones para firmar protocolos fitosanitarios en manzanas, peras, cítricos y sanitarios en carne vacuna y ovina, tal como ocurrió recientemente en lácteos."Fue una dura negociación, pero estamos a poco tiempo de ver nuestros limones, naranjas y pomelos en este inmenso mercado", sostuvo el funcionario. Según estimaciones de la Cancillería, la apertura del mercado chino a las frutas argentinas representaría, en una primera etapa, ganar un mercado estimado en 150 millones de dólares anuales.
Luego de las reuniones, Bielsa, Campos y el vicecanciller Martín Redrado brindaron con las autoridades del gigante oriental -"para que muy pronto los consumidores chinos puedan degustar la calidad de los cítricos argentinos", dijeron-.Prado dejó en claro que todavía no se presentó ningún protocolo sanitario para ingresar con los cítricos a China. "El paso dado por la Cancillería es bueno, pero hay que tener un protocolo ajustado a las exigencias sanitarias de ese país", apuntó el dirigente. China, al igual que Japón, exige que la fruta cítrica que ingrese a su mercado esté libre de la llamada "mosca del Mediterráneo". Los citricultores apuntan a que se revise la exigencia de Japón respecto de que la fruta reciba un tratamiento en frío a 2º centígrados durante 19 días, lo que resultó nocivo para parte de los limones exportados a ese mercado este año.
"Ante China habrá que establecer un protocolo razonable que demuestre que el limón no es hospedero de la mosca", remarcó Prado. Reconoció que si sólo un 1% de la población de China, estimada en 1.300 millones de personas, consumiera limones, sería un gran negocio.
Una consejería
El secretario Campos anunció que, a partir de 2004, comenzará a funcionar en Pekín, capital de China, una consejería agrícola argentina. "El organismo cumplirá un papel muy importante en el desarrollo de las relaciones comerciales con China en materia de agroalimentos", señaló el funcionario.
La "mancha negra" (Guignardia citricarpa) es una enfermedad de los cítricos provocada por un hongo que ataca hojas, ramitas y frutos. "Hace desmerecer la calidad de la fruta, pero no provoca ningún daño al ser humano", dijo a LA GACETA el jefe de la sección Fitopatología de la Estación Experimental, Daniel Plopper.
Precisamente, el gobierno español prohibió el ingreso de cítricos argentinos por haber detectado 1.000 toneladas de fruta con cancrosis, sarna y mancha negra. De ese total, 150 toneladas correspondían a limones, que en un 99% de los casos presentaban mancha negra.
Plopper explicó que esta es una enfermedad muy difícil de diagnosticar. "Presenta manchas, que son lesiones que producen en su centro estructuras que contienen las esporas del hongo", apuntó. Sostuvo que hay tratamientos para mitigar la presencia de esta enfermedad. "A través de fungicidas se logra reducir los niveles de infección, pero siempre puede quedar algún tipo de lesión", añadió el especialista.
"La enfermedad no está fuera de control en Tucumán, pero es de difícil control. Se inspecciona en las quintas, y especialmente en los empaques, donde hay máquinas electrónicas detectoras, pero siempre algo se puede escapar", remarcó Plopper.







