04 Diciembre 2003 Seguir en 
BUENOS AIRES.- El fin de la historia de los bonos de cancelación de deudas (Bocade) se acerca definitivamente. El Banco Central de la República Argentina (BCRA) destruiría los $ 167 millones en bonos a partir del lunes 15, según informaron a un enviado especial de LA GACETA altas fuentes de esa entidad.
El Central financió el Plan de Unificación Monetaria por el que el Gobierno nacional decidió el retiro de circulación de las cuasi monedas provinciales.
En Tucumán, el proceso de canje de los Bocade por efectivo se realizó entre el 12 de junio y el 31 de julio pasado, cuando los bonos perdieron poder cancelatorio, luego de 18 años de que el Estado los usó como un medio de pago de sus obligaciones; especialmente, salariales.
Los billetes rescatados se encuentran guardados en una bóveda del Tesoro del Banco del Tucumán a la espera de la orden del Central para que se inicie la destrucción.
El Poder Ejecutivo encomendó esa tarea al BCRA desde el momento en que se adhirió al programa de retiro de las cuasi monedas.
Sorpresa oficial
El anuncio de la fecha de destrucción de los Bocade fue tomado con sorpresa en la Casa de Gobierno. No obstante, el ministro de Economía, Jorge Jiménez, dijo que el Ejecutivo adoptará las medidas necesarias para concluir con ese proceso.
Mientras tanto, hasta el viernes 19 los tenedores de la cuasi moneda tendrán plazo para cambiarlas por un título público, cuyo monto se abonará en setiembre de 2006. El Ministerio de Economía había prorrogado la fecha del canje. Hasta la semana pasada se habían presentado $ 140.000 en Bocade al Banco del Tucumán de los $ 2 millones que no ingresaron en el Plan de Unificación Monetaria. Según comentaron voceros del BCRA, ese proceso demandará, al menos, un mes. Se hará a través de las máquinas guillotinadoras que el BCRA tiene en el Tesoro Regional, con sede en Tucumán.
La tarea será supervisada por los técnicos de la auditoría general y del Tesoro del Banco Central. A ellos se sumarán los funcionarios del Ministerio de Economía, de la Escribanía General de Gobierno y del Tribunal de Cuentas.
En principio, el Central y el Ministerio de Economía de Tucumán tienen previsto donar todos los billetes que serán destruidos a entidades de bien público, radicadas en la provincia, para que esas instituciones, a su vez, vendan el papel y financien la compra de mercaderías, por ejemplo, para los comedores infantiles.
El Central financió el Plan de Unificación Monetaria por el que el Gobierno nacional decidió el retiro de circulación de las cuasi monedas provinciales.
En Tucumán, el proceso de canje de los Bocade por efectivo se realizó entre el 12 de junio y el 31 de julio pasado, cuando los bonos perdieron poder cancelatorio, luego de 18 años de que el Estado los usó como un medio de pago de sus obligaciones; especialmente, salariales.
Los billetes rescatados se encuentran guardados en una bóveda del Tesoro del Banco del Tucumán a la espera de la orden del Central para que se inicie la destrucción.
El Poder Ejecutivo encomendó esa tarea al BCRA desde el momento en que se adhirió al programa de retiro de las cuasi monedas.
Sorpresa oficial
El anuncio de la fecha de destrucción de los Bocade fue tomado con sorpresa en la Casa de Gobierno. No obstante, el ministro de Economía, Jorge Jiménez, dijo que el Ejecutivo adoptará las medidas necesarias para concluir con ese proceso.
Mientras tanto, hasta el viernes 19 los tenedores de la cuasi moneda tendrán plazo para cambiarlas por un título público, cuyo monto se abonará en setiembre de 2006. El Ministerio de Economía había prorrogado la fecha del canje. Hasta la semana pasada se habían presentado $ 140.000 en Bocade al Banco del Tucumán de los $ 2 millones que no ingresaron en el Plan de Unificación Monetaria. Según comentaron voceros del BCRA, ese proceso demandará, al menos, un mes. Se hará a través de las máquinas guillotinadoras que el BCRA tiene en el Tesoro Regional, con sede en Tucumán.
La tarea será supervisada por los técnicos de la auditoría general y del Tesoro del Banco Central. A ellos se sumarán los funcionarios del Ministerio de Economía, de la Escribanía General de Gobierno y del Tribunal de Cuentas.
En principio, el Central y el Ministerio de Economía de Tucumán tienen previsto donar todos los billetes que serán destruidos a entidades de bien público, radicadas en la provincia, para que esas instituciones, a su vez, vendan el papel y financien la compra de mercaderías, por ejemplo, para los comedores infantiles.







