Buscar empleo es un drama para los discapacitados

Los estados nacional y provincial no cumplen con la ley que obliga a reservar un 4% para personas con discapacidades.

30 Noviembre 2003
Si para millones de argentinos resulta muy difícil encontrar trabajo, para los discapacitados es un verdadero drama. De los discapacitados que buscan empleo casi el 90% de ellos no encuentra dónde hacerlo. Según algunos analistas, el Estado no cumple con la ley del cupo laboral. En el país existen cerca de 3 millones de personas con discapacidades, y 2 millones de ellos son mayores de 15 años, según una nota publicada por el matutino Río Negro.
Teniendo en cuenta que el número de discapacitados que busca empleo aumenta día a día, el Ministerio de Trabajo de la Nación creó una base de datos para facilitar la incorporación de personas de esas características al mercado laboral.
Este año, a través de esa oficina de empleo, 60 discapacitados consiguieron trabajo en empresas privadas y 37 entraron a la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP), donde hacía cuatro años que no se producían ingresos.
Según Ignacio Rizzi, de la Unidad para Personas con Discapacidad y Grupos Vulnerables del Ministerio, la mayoría de los que se incorporaron eran sordos o personas con problemas motrices y por lo general se les encargan tareas administrativas.

Número en continuo aumento
La oficina de empleo del Ministerio tiene actualmente 1.800 personas discapacitadas inscriptas a la espera de un puesto, pero ese número aumenta permanentemente, dijo Rizzi, quien aceptó que en el Estado casi ni se cumple la ley que obliga a reservar un cupo del 4% a los discapacitados.
El funcionario atribuyó el incumplimiento a la ley de emergencia económica que congela el ingreso de personal a la administración pública, pero adujo también un desconocimiento de los empleadores sobre las aptitudes de estas personas. "Lo que más cuesta es que las empresas tomen conciencia, que nos abran las puertas y nos escuchen", explicó Rizzi.
Sobre las habilidades de los grupos de personas con discapacidades, el funcionario precisó que los sordos suelen ser incorporados como operarios en fábricas con demasiado ruido por el hecho de que no los afecta como a otros. "Pero hoy en día los jóvenes sordos que tienen posibilidad de secundario tienen muchas aptitudes para tipear datos y todo lo que es computación y diseño de páginas web, ese es su fuerte actual", expresó el funcionario.
Rizzi recordó que históricamente se los empleaba en tesorerías porque "son buenos contadores de billetes ya que no pierden concentración, pero fueron desplazados cuando apareció la maquinita de contar". Los ciegos, a su vez, suelen ser convocados como catadores de vino y olfativos, completó. Teniendo en cuenta las graves dificultades que enfrentan los discapacitados para obtener empleo, un grupo de padres creó una asociación que ofrece trabajo a sus hijos, como una alternativa ante lo que consideran la ausencia de una política pública que los incluya en el mercado laboral.
La Asociación Laboral para Adultos Discapacitados, fundada en 1983, emplea actualmente a 14 personas de entre 25 y 50 años con diferentes retrasos intelectuales, el grupo de pacientes al que, quizás, más dificultades se le presenta a la hora de conseguir un puesto.
Los operarios se encargan de realizar envasados y etiquetados de productos y trabajos en hornos para distintas empresas, explicó María Rosa Pieras, la psicóloga de la asociación que funciona en Arias 2807, del barrio de Nuñez. Son empleados adultos discapacitados mentales "de buen nivel, que padecen síndrome de Down y otras afecciones neurológicas congénitas, están entrenados para trabajos en serie y tienen gran habilidad para las tareas repetitivas", señaló.
Los discapacitados con retrasos mentales reciben educación especial hasta los 25 años, que es la edad de la formación laboral y luego cada familia se tiene que hacer cargo de su hijo, detalló la psicóloga.

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