Crece y se diversifica el mercado de los productos naturistas para adelgazar

Relativa efectividad. Las anfetaminas, que antes se vendían mucho, tienen peligrosos efectos colaterales. Abundan los suplementos dietarios. El mercado mundial mueve U$S 1.000 millones al año

10 Noviembre 2003
A medida que aumenta la cantidad de personas preocupadas por eliminar sus kilos de más para acercarse a los ideales de belleza y salud que impone la sociedad moderna, el mercado de los productos farmacológicos o naturistas contra la obesidad ofrece cada vez más opciones. Se trata de un rubro que, según calculan los expertos, crece a tal ritmo que llegará a triplicar sus cifras hacia finales de la presente década.
Aunque muchas farmacias de nuestra ciudad ya cuentan con un amplio stock de productos de venta libre en la gama "naturista", el punto fuerte de las ventas pasa por los medicamentos bajo receta. Desde hace aproximadamente un año, la "vedette" es el orlistat, principio activo de una marca que comercializa un laboratorio prestigioso, a $ 122 los 42 comprimidos o a $ 235 los 84 (tiene descuento de obra social). Se trata de un producto que bloquea en parte (un 30%) la absorción de las grasas en el organismo.

Sin efectos nocivos
"Los médicos confían en él, porque no tiene efectos colaterales adversos. Las mujeres lo están consumiendo mucho, a veces combinado con la línea naturista de la centella asiática (anticelulítico que cuesta entre $ 6 y $ 20). Y, como en esta época lucen más el cuerpo, también se venden productos contra las várices, como la semilla de castaño de India, que cuesta $ 25 las 30 pastillas", reveló el contador de una farmacia de Junín al 200.
El comerciante comentó que antes se vendían más las anfetaminas, que son psicofármacos dirigidos a calmar el hambre y la ansiedad en los pacientes. Pero los efectos colaterales de estas drogas son tan nocivos, que muchos médicos se niegan a prescribirlas.
Ahora también se vende mucho una sustancia análoga a la anfetamina, que inhibe el apetito. Se llama sibutramina y su versión comercial más difundida cuesta $ 40 las 30 cápsulas.

Venta libre
Por el lado de los productos de venta libre, las opciones van desde las más sencillas y económicas -como los tés de frutas- hasta los complejos vitamínicos que se publicitan en televisión o se venden mediante el sistema puerta a puerta.
El precio de un preparado que difunde un actor televisivo exhortando al público mediante el consabido "llame ya", es de $ 150.
Junto con el mayor consumo de compuestos "naturales", se va consolidando también la cultura de la alimentación sana y exenta de grasas. La encargada de una semillería céntrica comentó que sus clientes compran mucho los cereales, para incorporar fibra a sus dietas, y semillas que aportan calcio y ácidos grasos esenciales. "La idea es alimentarse bien, no solamente hacer dieta", aseguró. A las personas que buscan regular el colesterol, les recomiendan lecitina de soja (entre $ 12 y $ 21) combinada con cápsulas de aceite de pescado ($ 25 las 60).

Un "pack" de tisanas
En otra semillería y dietética se vende una caja que se promociona como "plan adelgazante" y que promete bajar hasta 10 kilos de peso en 20 días. Para ese lapso, el tratamiento cuesta $ 15. Se trata de infusiones de hierbas libres de cafeína, para beber frías o calientes.
La demanda de postres y golosinas que obran como sucedáneos de los alimentos que engordan, hizo aparecer en las góndolas diversos sabores de galletas dietéticas, tostadas, caldos, fideos dietéticos con gluten, discos de arroz inflado, helados, gelatinas y flanes dietéticos. También hay distintas marcas de levadura de cerveza, extracto de propóleo y otras sustancias que antaño registraban un consumo muy limitado.
También en Internet abundan las ofertas de productos de venta libre contra la obesidad, que se promocionan como suplemento dietario ($ 90), gel criógeno reductor ($ 16), programa nutricional ($ 93), dieta natural de adelgazamiento por biorritmo ($ 10), entre otros impactantes títulos.
Distintas líneas de productos orientan sus promociones en una misma dirección: la adquisición e ingesta de sustancias "naturales" como una manera de volver a una alimentación sana, que permita llevar una vida plena en todo aspecto.
Una empresa de origen mexicano, que explota al máximo esta clase de estrategias de marketing, usa el sistema puerta a puerta para vender una amplia gama de productos destinados a distintos fines terapéuticos. En el rubro obesidad, comercializa un compuesto "para quemar grasas" a $ 67 el envase de 600 gramos.
De acuerdo con la opinión de una persona vinculada al rubro de la farmacología, los productos de venta libre suelen ser complejos vitamínicos que no actúan por sí solos sino que deben ser complementados por una dieta. "Casi siempre contienen pequeñas dosis de diuréticos y laxantes", alertó.
Lo cierto es que el número de obesos adultos, en el mundo desarrollado, se espera que crezca de los 95 millones en 2000 a 139 millones en 2010.
El incremento de la prevalencia de la obesidad será el principal motor del crecimiento del mercado de fármacos antiobesidad, que puede llegar a los 1.300 millones de dólares para 2010, tres veces más que a principios de la década, anticipan los expertos.

Un médico alerta contra el "charlatanismo nutricional"
Desde hace mucho tiempo existe el "charlatanismo nutricional", según lo define el especialista tucumano Francisco D?Onofrio. Se refiere a recomendaciones sin fundamento científico para estimular el consumo de determinados alimentos o suplementos dietarios, en función de supuestos beneficios para la salud, o para la presunta evolución benigna de ciertas enfermedades.
"Esto ocurre con la gran diversidad de productos que, según dicen, se deberían utilizar para el tratamiento de la enfermedad del siglo XXI, que es la obesidad", señaló D?Onofrio.

Advertencias
El médico nutricionista mencionó que existen en el mercado suplementos dietarios que hasta son recomendados por médicos no especialistas en el tema.
"Son polvos en envases de plástico que reemplazarían las comida habituales, con el agravante de su costo y la inclusión de drogas (xantinas) que pueden provocar insomnio, deshidratación, gastritis y aumento de la tensión arterial", advirtió el experto.
Hay también sustancias como el picolinato de cromo o el alga fucus, sin evidencia científica seria, o hierbas adelgazantes que provocan deshidratación, "por lo que el paciente baja de peso, pero no reduce el volumen de grasa", dijo. D?Onofrio precisó que hay dos drogas permitidas por la Food and Drug Administration (FDA) para el tratamiento de la obesidad: orlistat y sibutramina.
"Hay que recordar que no son de venta libre. Deben ser prescriptas y controladas por el médico especialista, porque tienen efectos colaterales", aclaró.

Dietoterapia
Según su criterio, el tratamiento de la obesidad tiene varias partes: la dietoterapia personalizada (no la "dieta de moda"), actividad física personalizada, terapia conductal (apoyo psicológico, educación alimentaria, búsqueda de un peso real), drogas permitidas (en ciertos casos) y cirugía, cuando se trata de obesos mórbidos.
"La obesidad o sobrepeso es una enfermedad crónica y generalmente recidivante (que reaparece) que genera importantes ganancias -destacó D?Onofrio-. Por eso muchos charlatanes aprovechan esta enfermedad para lucrar, sin importarles ni el daño económico ni los problemas de salud que generan.

Bajar entre un 5% y un 10% del peso, reduce en un 60% el riesgo de muerte
En España, entre un 60% y un 80% de los pacientes obesos recibe tratamiento farmacológico. Si la retirada del mercado europeo de los anorexígenos de acción central en abril de 2001 pudo poner en entredicho la seguridad de la terapia farmacológica, fuentes de la Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad aclararon que actualmente la oferta farmacológica es poca pero buena, y que brinda resultados excelentes dentro de un tratamiento integral. Hoy están aprobados en España dos fármacos antiobesidad: sibutramina y orlistat. Sus resultados en la pérdida de peso -entre un 5% y un 10%- son importantes, según los especialistas. Hay consenso en que su eficacia es relativa, como cualquier otro fármaco, pero estas cifras son significativas si se tiene en cuenta que la mortalidad asociada a la obesidad disminuye en un 60% con una reducción del 5% del peso.
Produccion periodistica:
Ricardo Reinoso

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