Las caídas de varios árboles alteraron la rutina de un hotel, un salón de fiestas y una cancha de tenis

La avenida Aconquija era ayer un cementerio de gruesos troncos, desplomados tras el viento del jueves a la noche. Varias cuadrillas de municipales trabajaron en distintos puntos de la ciudad para cortar y retirar las ramas. En algunos casos, los ejemplares empujaron postes de luz, por lo que las caídas fueron dobles; afortunadamente, las pérdidas sólo fueron materiales

02 Nov 2013


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Yerba Buena
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