04 Noviembre 2003 Seguir en 
Las lluvias de días atrás fueron un bálsamo para alrededor de 230.000 hectáreas de campo tucumano, donde este año se cultivará soja, aunque la cantidad de agua caída no fue la que hace falta para iniciar la siembra de la oleaginosa.
"Las últimas lluvias fueron importantes en los departamentos de Burruyacu, Cruz Alta y Leales -el área central de la soja- donde cayeron entre 35 y 70 milímetros", comentó el consultor agropecuario Oscar Ricci. Aunque este aporte hídrico fue fundamental para recomponer el nivel de humedad de los desgastados campos, especialmente de los que soportaron el cultivo del trigo, el nivel de humedad aún no es el adecuado como para comenzar a sembrar la soja.
"Los suelos están con poca o casi nada humedad; hay que ser cautos para iniciar la siembra porque todavía faltan lluvias", deslizó el jefe de la sección Granos de la Estación Experimental, Mario Devani.
Ricci recordó que en campañas anteriores, como la del año pasado, por ejemplo, la siembra de la oleaginosa ya había comenzado para esta época. "En los lotes donde ya se acumularon unos 70 milímetros de agua estaría faltando un volumen similar", indicó. En los suelos que captaron unos 35 milímetros con las últimas lluvias, harían falta otros 100 milímetros como para que puedan ser sembrados.
"Este año se atrasará un poco la campaña", anticipó Ricci. Según los especialistas, los productores volverán a apostar a la soja este año, en desmedro del maíz. "El precio de la soja no para de subir, mientras que el valor del maíz se mantiene estable", contó Ricci. Además de que los costos de producir la oleaginosa son más bajos que los del grano en chalas, la soja cotiza en el orden de los 635 pesos la tonelada (se pagaba 500 pesos el mes pasado), en tanto que el maíz vale alrededor de los 240 pesos la tonelada.
El fracaso del trigo
"Hay muchas intenciones de sembrar soja, pero el fracaso de la campaña de trigo fue un verdadero golpe para los productores", señaló el consultor. Con la venta del trigo, los sojeros afrontan los gastos de inicio de campaña de la soja. Pero este año se perdió la mitad de la cosecha del grano de invierno, por la sequía, lo cual impactó en forma negativa en la economía del sector. "La cosecha del trigo fue peor de lo que se pensaba", concluyó Ricci.
"Las últimas lluvias fueron importantes en los departamentos de Burruyacu, Cruz Alta y Leales -el área central de la soja- donde cayeron entre 35 y 70 milímetros", comentó el consultor agropecuario Oscar Ricci. Aunque este aporte hídrico fue fundamental para recomponer el nivel de humedad de los desgastados campos, especialmente de los que soportaron el cultivo del trigo, el nivel de humedad aún no es el adecuado como para comenzar a sembrar la soja.
"Los suelos están con poca o casi nada humedad; hay que ser cautos para iniciar la siembra porque todavía faltan lluvias", deslizó el jefe de la sección Granos de la Estación Experimental, Mario Devani.
Ricci recordó que en campañas anteriores, como la del año pasado, por ejemplo, la siembra de la oleaginosa ya había comenzado para esta época. "En los lotes donde ya se acumularon unos 70 milímetros de agua estaría faltando un volumen similar", indicó. En los suelos que captaron unos 35 milímetros con las últimas lluvias, harían falta otros 100 milímetros como para que puedan ser sembrados.
"Este año se atrasará un poco la campaña", anticipó Ricci. Según los especialistas, los productores volverán a apostar a la soja este año, en desmedro del maíz. "El precio de la soja no para de subir, mientras que el valor del maíz se mantiene estable", contó Ricci. Además de que los costos de producir la oleaginosa son más bajos que los del grano en chalas, la soja cotiza en el orden de los 635 pesos la tonelada (se pagaba 500 pesos el mes pasado), en tanto que el maíz vale alrededor de los 240 pesos la tonelada.
El fracaso del trigo
"Hay muchas intenciones de sembrar soja, pero el fracaso de la campaña de trigo fue un verdadero golpe para los productores", señaló el consultor. Con la venta del trigo, los sojeros afrontan los gastos de inicio de campaña de la soja. Pero este año se perdió la mitad de la cosecha del grano de invierno, por la sequía, lo cual impactó en forma negativa en la economía del sector. "La cosecha del trigo fue peor de lo que se pensaba", concluyó Ricci.







