

EL CAIRO, Egipto.- El Ejército egipcio realizó un golpe de estado al vencerse el ultimátum que le dio el gobierno de ese país. El jefe de las Fuerzas Armadas de Egipto dijo que la Constitución del país quedó suspendida y que el jefe de la Corte Constitucional será el jefe de Estado interino.
En un discurso televisado, en el que apareció rodeado de líderes militares, religiosos y figuras políticas, el general Abdel Fattah al-Sisi declaró la remoción efectiva del presidente islamista Mohamed Mursi.
Tras la decisión del ejército, ni Mursi ni los Hermanos Musulmanes podrán salir de Egipto, lo mismo sucederá con los líderes islamistas, entre ellos Mohammed Badie y el número dos, Khairat al-Chater, salgan del país. Actualmente, se desconoce el paradero del mandatario.
Más temprano, el Ejército tomó la televisión estatal, mientras el movimiento opositor Tamarrud (Rebelión) pidió a la población que llene todas las plazas del país para "pedir la detención" del presidente. El mandatario, ante su inminente detención, convocó a un gobierno de unidad nacional que dirija el país hasta las próximas elecciones legislativas. Su estrategia, no funcionó.
El Ejército, desplegó sus vehículos acorazados por distintos puntos de El Cairo, incluidos los alrededores de las embajadas y de la Plaza Tahrir e invitó a una reunión al portavoz de la oposición, Mohamed el Baradei, a representantes de los Hermanos musulmanes, al máximo representante sunita, al papa copto y a representantes del movimiento de protesta Tamarrud y de los salafistas, para discutir la futura hoja de ruta, que comunicarán en la brevedad
La hoja de ruta, incluiría los pasos a seguir una vez tomado el poder. El objetivo de los militares sería estructurizar una "breve etapa interina", seguida por una convocatoria a elecciones presidenciales y parlamentarias,
(Télam- DPA- Reuters - Especial)







