EL CAIRO, Egipto - Un día después de que miles de manifestantes tomaran las calles de El Cairo, para demandar la salida del poder del presidente Mohamed Mursi, el Ejército de Egipto dio hoy un últimatum de 48 horas al movimiento de protesta y a los islamistas en el poder para que restablezcan la calma en el país. De lo contrario, tomarán medidas para poner fin a la convulsa situación.
"Si no se atienden las demandas de la gente dentro del plazo (del ultimátum), el ejército, conforme a su responsabilidad nacional e histórica, anunciará un plan para el futuro y pondrá en marcha una serie de medidas que se aplicarán con la participación de todas las facciones políticas", señala la declaración del ministro de Defensa, Abdel Fattah al Sisi.
Por los incidentes, cuatro ministros egipcios renunciaron al Gobierno. Además, el número de muertos ascendió a 16. Los cuatro renunciantes son el ministro de Turismo, Hisham Zaazou; el de Comunicación y Tecnologías de la Información, Atef Helmi; el ministro de Estado para Asuntos Legales y Parlamentarios, Hatem Bagato, y el de Asuntos Ambientales, Khaled Abdel-Aal. Aunque no trascendió oficialmente los motivos de las dimisiones, medios locales indicaron que fue por las manifestaciones de ayer.
Por otro lado, se anunció que las protestas masivas dejaron desde el domingo 16 muertos y 781 heridos, según datos oficiales difundidos por el Ministerio de Sanidad. Ocho personas murieron en enfrentamientos y tiroteos ante la sede central de los Hermanos Musulmanes en El Cairo y otros tres en Assiut, en el Alto Egipto. Además, hubo un muerto en la ciudad de Bani Sueif, otro en Kafr el Sheij, uno más en Fayum y otro en Alejandría, así como ante el palacio presidencial de El Cairo.
Cientos de miles de personas salieron a la calle el domingo para exigir la dimisión de Mursi, coincidiendo con su primer aniversario en el cargo, y la celebración de nuevas elecciones. (Reuters - DPA)