Dales una chance a tus ideas

Lucía Lozano
Por Lucía Lozano 21 Junio 2013
Hay que animarse. Pueden decir que sos un trastornado (todavía hay muchos que asocian locura con creatividad). Tal vez nadie te aliente. O vos no te creas capaz de hacer tu pequeña transformación. Miralo así: sin cultura del emprendimiento no existirían Google, Facebook ni Microsoft. Emprender significa arriesgar, enfrentar, endeudarse, atreverse, dormir poco y olvidarse de algunas comodidades, claro. Emprender es sinónimo de querer ser tu propio director de obra. Podés fracasar. O podés sentir, al final del camino, que dejaste una huella en este mundo.

Es cierto; es duro atreverse al cambio. Pero, ¿no es más triste pasar la vida invirtiendo todos los domingos en un juego de azar? O te ganás el premio o podés seguir viviendo esa rutina que hace rato no te gusta. Y más probable es la segunda opción.

La sociedad, nuestra cultura, no ayuda mucho. Si alguien nos dice "estoy trabajando en un proyecto personal", inmediatamente nos suena a excusa para no reconocer que se está "al divino botón". Y ni hablar cuando alguien apuesta a una idea y pierde. Pisoteamos al que se equivoca. Y no nos parece mal.

Pensá un minuto: ¿cuántas veces imaginaste que sólo un golpe de fortuna puede cambiar tu futuro? Un futuro en el que, por cierto, te ves tirado en una playa, descansando eternamente, y no usando ese premio para motorizar la concreción de la idea que siempre soñaste.

Tamaño texto
Comentarios
Comentarios