09 Febrero 2013 Seguir en 
BUENOS AIRES.- La Cámara Federal de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires dejó a las puertas del juicio oral al ex secretario de Transporte de la Nación Ricardo Jaime, y a dos empresarios, acusados de haberle pagado al ex funcionario kirchnerista una serie de viajes a Brasil.
Se trata de un fallo firmado por la Sala Iª de la Cámara, que rechazó las nulidades solicitadas por la defensa de Jaime, junto a los procesados Néstor Emilio Otero y Alfredo Pielach, presidente y síndico de Terminal Buenos Aires (TEBA, la concesionaria hasta 2015 de la estación terminal de ómnibus de Retiro).
En primera instancia, el juez federal Claudio Bonadío había dado por cerrada la investigación, pero las defensas se opusieron. Ahora, los camaristas Jorge Ballestero, Eduardo Farah y Eduardo Freiler rechazaron la presentación de los defensores, que cuestionaba el relato de los hechos formulado por la Fiscalía.
Según la defensa, el pedido de elevación a juicio resultaba inválido y autocontradictorio; y por lo tanto, el acusado no podía conocer acabadamente el hecho que se le atribuye y, por ende, ejercer su derecho de defensa. "Con relación a los agravios expuestos por la defensa de Jaime, a fin de evaluar si se han satisfecho los recaudos normativos aplicables, se concluye que el requerimiento de elevación a juicio formulado por el agente Fiscal resulta autosuficiente en cuanto a las exigencias de la relación clara, precisa y circunstanciada de los hechos y la explicación sucinta de los motivos en los que se funda con relación a la conducta asumida por el imputado", argumentaron los magistrados.
El tribunal también planteó que sería útil pedir informes a otra causa abierta sobre los contratos de alquiler. Jaime fue procesado por el delito de "cohecho y/o dádivas", en el marco de un desprendimiento de la investigación que analiza su presunto enriquecimiento ilícito. Allí se estableció que el ex funcionario había aceptado una docena de viajes pagados por estas empresas, que él, en su carácter de titular de la Secretaría de Transporte de la Nación, debía controlar.
En otra causa también se determinó que los alquileres del departamento que ocupaba sobre la avenida del Libertador habían sido contratados mediante directivos de la empresa, que actuaron como garantes y/o fiadores. (DyN)
Se trata de un fallo firmado por la Sala Iª de la Cámara, que rechazó las nulidades solicitadas por la defensa de Jaime, junto a los procesados Néstor Emilio Otero y Alfredo Pielach, presidente y síndico de Terminal Buenos Aires (TEBA, la concesionaria hasta 2015 de la estación terminal de ómnibus de Retiro).
En primera instancia, el juez federal Claudio Bonadío había dado por cerrada la investigación, pero las defensas se opusieron. Ahora, los camaristas Jorge Ballestero, Eduardo Farah y Eduardo Freiler rechazaron la presentación de los defensores, que cuestionaba el relato de los hechos formulado por la Fiscalía.
Según la defensa, el pedido de elevación a juicio resultaba inválido y autocontradictorio; y por lo tanto, el acusado no podía conocer acabadamente el hecho que se le atribuye y, por ende, ejercer su derecho de defensa. "Con relación a los agravios expuestos por la defensa de Jaime, a fin de evaluar si se han satisfecho los recaudos normativos aplicables, se concluye que el requerimiento de elevación a juicio formulado por el agente Fiscal resulta autosuficiente en cuanto a las exigencias de la relación clara, precisa y circunstanciada de los hechos y la explicación sucinta de los motivos en los que se funda con relación a la conducta asumida por el imputado", argumentaron los magistrados.
El tribunal también planteó que sería útil pedir informes a otra causa abierta sobre los contratos de alquiler. Jaime fue procesado por el delito de "cohecho y/o dádivas", en el marco de un desprendimiento de la investigación que analiza su presunto enriquecimiento ilícito. Allí se estableció que el ex funcionario había aceptado una docena de viajes pagados por estas empresas, que él, en su carácter de titular de la Secretaría de Transporte de la Nación, debía controlar.
En otra causa también se determinó que los alquileres del departamento que ocupaba sobre la avenida del Libertador habían sido contratados mediante directivos de la empresa, que actuaron como garantes y/o fiadores. (DyN)







