30 Septiembre 2003 Seguir en 
Nueva York.- Cuando el director de cine Elia Kazan fue homenajeado hace cuatro años con un Oscar por su trayectoria, el actor Robert de Niro y el director Martin Scorsese no pudieron evitar el escándalo. Millones de televidentes vieron cómo ambas estrellas ayudaron al anciano a subir el escenario.
Y, como muchos otros famosos en la sala, le negaron el aplauso y se quedaron sentados. Incluso después de décadas, muchos no le perdonaron a Kazan, que murió el domingo, a los 94 años, sus declaraciones contra sus propios compañeros ante el Comité McCarthy de Actividades Antinorteamericanas (HUAC). En 1952, Kazan fue llamado a declarar en dos oportunidades ante el comité. Los años 50 marcaron el apogeo del HUAC y de las listas negras en Hollywood.
Estas impedían que escritores, actores y directores "no deseados" consiguieran trabajo. Al igual que nadie olvida esta parte de la biografía de Kazan, que fue puesta nuevamente bajo el foco, entre otros, por el diario "The New York Times" después de su muerte, igualmente es indiscutido su talento como director. "Kazan hizo tan grandes cosas para el teatro y el cine que se merece un gran honor", reconoció incluso el dramaturgo de izquierda Arthur Miller. Ganador de varios premios Oscar en tres oportunidades, Kazan fue uno de los directores más influyentes de la historia de Broadway y de Hollywood en las décadas del 40 y 50.
Un maestro
Entre sus escenificaciones más famosas para Broadway se encuentra "La gata sobre el tejado de zinc caliente". Como fundador y durante años codirector del renombrado Actors Studio de Nueva York se ocupó de la creación de un nuevo estilo de actuación y descubrió a actores de la talla de Marlon Brando, James Dean y Warren Beatty. Siete películas de Kazan obtuvieron un total de 20 premios Oscar. Entre sus obras más famosas se encuentra "La barrera invisible", con Gregory Peck en el papel principal. Por esa película sobre el antisemitismo Kazan ganó en 1947 su primer Oscar como Mejor Director. Su segundo Oscar como realizador lo obtuvo en 1954 por el drama sindical "La ley del silencio". (Dpa)
Y, como muchos otros famosos en la sala, le negaron el aplauso y se quedaron sentados. Incluso después de décadas, muchos no le perdonaron a Kazan, que murió el domingo, a los 94 años, sus declaraciones contra sus propios compañeros ante el Comité McCarthy de Actividades Antinorteamericanas (HUAC). En 1952, Kazan fue llamado a declarar en dos oportunidades ante el comité. Los años 50 marcaron el apogeo del HUAC y de las listas negras en Hollywood.
Estas impedían que escritores, actores y directores "no deseados" consiguieran trabajo. Al igual que nadie olvida esta parte de la biografía de Kazan, que fue puesta nuevamente bajo el foco, entre otros, por el diario "The New York Times" después de su muerte, igualmente es indiscutido su talento como director. "Kazan hizo tan grandes cosas para el teatro y el cine que se merece un gran honor", reconoció incluso el dramaturgo de izquierda Arthur Miller. Ganador de varios premios Oscar en tres oportunidades, Kazan fue uno de los directores más influyentes de la historia de Broadway y de Hollywood en las décadas del 40 y 50.
Un maestro
Entre sus escenificaciones más famosas para Broadway se encuentra "La gata sobre el tejado de zinc caliente". Como fundador y durante años codirector del renombrado Actors Studio de Nueva York se ocupó de la creación de un nuevo estilo de actuación y descubrió a actores de la talla de Marlon Brando, James Dean y Warren Beatty. Siete películas de Kazan obtuvieron un total de 20 premios Oscar. Entre sus obras más famosas se encuentra "La barrera invisible", con Gregory Peck en el papel principal. Por esa película sobre el antisemitismo Kazan ganó en 1947 su primer Oscar como Mejor Director. Su segundo Oscar como realizador lo obtuvo en 1954 por el drama sindical "La ley del silencio". (Dpa)







