Me adhiero en su totalidad a lo expresado por el lector Juan Manuel Paz en su carta del 19/9, sobre todo en cuanto se refiere a las obras realizadas en San Pedro de Colalao por el padre Marcelo, párroco de la Villa, y por el ex ministro de la Producción, Franco Fogliata. Quiero resaltar lo realizado por el padre y lo gestionado por el ingeniero Fogliata. Son obras de gran valor y utilidad para los habitantes de la villa veraniega, como también la ponderable labor espiritual del sacerdote. Espero que el nuevo delegado comunal se sume a la acción, continuando con las obras emprendidas.
Valois A. Villafañe
Corrientes 679
S. M. de Tucumán
PROSTITUCION
En mi carácter de ex funcionario de las Defensorías de Menores, durante casi 30 años, dolorosamente se ha determinado que la prostitución juvenil e infantil es una consecuencia más de la pobreza. Muchas veces son los propios padres quienes -empujados por la necesidad y por la desesperación- entregan a sus hijos. En Argentina, esto es moneda corriente en las provincias. Hay mujeres y chicas que recorren el país vendiendo su cuerpo. También hay prostitución en las fronteras, donde llegan extranjeros, no sólo de los países vecinos sino también de puntos más alejados, para relacionarse con chicas argentinas. A la desesperanza frente a la pobreza a veces se suma la perversión y muchas chicas son ingresadas al mundo de la prostitución después de haber sufrido abuso sexual en sus propios hogares. Por supuesto, la pobreza no es el único factor por el cual un padre o una madre puede entregar a su hija a cambio de dinero. La marginalidad, la falta de educación, la ausencia de valores esenciales, la presencia del alcohol y la droga suelen combinarse fatalmente en estos casos. Para la mayoría de los jóvenes no existen los valores; su prioridad es conseguir dinero, ya sea mendigando o prostituyéndose. Estos constituyen los caminos más cortos para satisfacer sus elementales necesidades. Todo menor prostituido es potencialmente un joven o un adulto delincuente. Si el Estado, las instituciones intermedias y la Justicia no cumplen con su tarea, el futuro de estos jóvenes no puede ser otro.
Luis Francisco Fernández
Lavalle 3.460
Casa 12 (Bº Indiana)-Tucumán
CAJA DOCENTE
Grata noticia recibimos de la auditoría docente de la Caja Complementaria, al saber que se mantiene la recuperación del complemento percibido en liquidación anterior y con la gran sorpresa de que para diciembre se terminaría de recuperar la quita sufrida hace un año. Pero no todo es color de rosa; aparentemente, algunas manos traviesas estarían tratando de eliminar para el futuro al auditor docente, previa transformación de la Caja en alguna figura que apuntaría al avasallamiento de n/derechos, máxime si recordamos las ventajas recibidas, desde que por votación libre, logramos su incorporación.
Rodolfo Julio Marteau
Pje. Padilla 71
S. M. de Tucumán
LA DEUDA ARGENTINA
Cuando Nicolás Avellaneda se hizo cargo de la Presidencia (1874-1880) debe recordarse el problema económico, ya que tuvo que desenvolverse en una época de crisis. El comercio y la industria estaban postrados, los bonos y los títulos argentinos se encontraban en la plaza europea en descrédito. El presidente Avellaneda, en el mensaje de 1877, anunció al país que honraría la deuda pública "sobre el hambre y la sed del pueblo". Poco tiempo después el gobierno pudo pagar sus deudas salvando el crédito argentino en el exterior. Lavagna copia la frase diciendo que la Argentina honrará su deuda pero pidiendo un quite del 75% del valor. Avellaneda prometió pagar la deuda "sobre el hambre y la sed del pueblo", se refería a todos los argentinos y no sobre los que menos tienen favoreciendo a unos pocos. Avellaneda en poco tiempo logró salvar el crédito argentino. Ahora no sabemos qué pasará en mucho tiempo.
Zeliz Mercado
Pasaje Liniers s/n
Concepción (Tucumán)
VILLA QUINTEROS
Al oeste de Villa Quinteros, hace más de un año, la Providencia terminó la perforación de un pozo semisurgente para proveer de agua potable. El pozo, que tiene un gran caudal y muy buena agua, aún no cumple la función para la que fue construido. En esta época de tanta sequía, todo el oeste de Villa Quinteros carece de agua, no sólo potable sino también de riego, y la Naturaleza toda, no sólo los seres humanos, sufre. Este sufrimiento es ocasionado por la desidia de ciertos funcionarios insensibles al dolor del pueblo. Espero que los responsables del Servicio Provincial de Agua reaccionen y cumplan con su obligación de poner en funcionamiento el pozo semisurgente que está terminado, al oeste de Villa Quinteros.
Amado Apud
Lídoro Quinteros 67
S. M. de Tucumán
ERRATAS
He tenido el placer de leer en la sección "Qué hace la gente" del 23/9 de este diario bajo el título "Dos errores" que LA GACETA, luego de exponerlos y dirigiéndose a quienes cotidianamente nos complace informarnos por su medio, nos dice: "Pedimos disculpas por estas erratas a nuestros lectores". Como sensible lector, me halaga esta frase, porque no es la remanida "por un error involuntario" o "mejor dicho" que nada justifican y hieren nuestro lenguaje, al igual que lo hacen los locutores y conductores porteños. Como fanático lector, me honra disculpar a LA GACETA por su hidalguía al reconocer y pedir disculpas por errores a los que no intenta disfrazar como "involuntarios", que obliga a interpretar que existen los voluntarios, que dejan de ser errores: son engaños. "Errare humanum est". Cometer errores y pedir disculpas por ello es hidalguía.
Antonio Humberto Avila
Las Heras 643
S. M. de Tucumán
LAS NORMAS DIFERENTES
Ante pueblos extraños, el Presidente de toda la Argentina, ha dicho: "Somos hijos de las madres y abuelas de Plaza de Mayo". Alfonsín, Menem, De la Rúa, Rodríguez Saá, Duhalde encresparon a la sociedad, pero Kirchner, desde que asumió, no busca la necesaria unión nacional. Los desvaríos políticos desde el 25 de mayo de 1973 no enseñaron nada a nuestros representantes. Imaginemos a Nicolás Avellaneda, diciendo: "Soy hijo de la tiranía", lo que es cierto, pues el día que cumplió 5 años, su padre fue bárbaramente asesinado, por defender la libertad del pueblo tucumano, del cual era gobernador. Este, mirando hacia adelante, decía: "El olvido es un deber de los poderes públicos de la Nación y de las Provincias, respecto de los extravíos del pasado". Dos formas de gobernar, dos resultados distintos.
P. Ignacio Avellaneda
lamisionsa@fibertel.com.ar







