El municipio reivindica la purga en el Sutrappa

El secretario de Gobierno, Marcos Díaz, dijo que las irregularidades que salen a la luz son producto de la reestructuración en el área. Presuntos damnificados fueron a la Justicia porque aseguran haber comprado licencias firmadas por personas ya fallecidas

SANEAMIENTO ADMINISTRATIVO. Desde el municipio afirman que la reestructuración en el Sutrappa ayudará a mejorar el servicio de taxis en la capital. LA GACETA / FOTO DE INES QUINTEROS ORIO
SANEAMIENTO ADMINISTRATIVO. Desde el municipio afirman que la reestructuración en el Sutrappa ayudará a mejorar el servicio de taxis en la capital. LA GACETA / FOTO DE INES QUINTEROS ORIO
Por Redacción Política 07 Diciembre 2012
La denuncia sobre una supuesta estafa en la venta de licencias, en la que figuran personas ya fallecidas, no tomó por sorpresa a los funcionarios jerárquicos del municipio capitalino. El secretario de Gobierno, Marcos Díaz, deslizó a LA GACETA que el nuevo escándalo que salió a la luz en la Municipalidad es consecuencia de las acciones administrativas que encaró la Intendencia para sanear el área encargada de controlar el funcionamiento de los taxis.

A fines de agosto, el intendente Domingo Amaya desplazó a siete empleados del Sutrappa. La medida administrativa se produjo luego de las polémicas declaraciones vertidas a este diario por el ex titular del área, José Abregú. El ex funcionario había dicho que el municipio apañaba a los taxis ilegales. Luego de esos dichos, el jefe municipal separó de su cargo a la jefa de Licencias, Elizabeth Navarro, y a la encargada de las inspecciones técnicas, Gladys Zavalía. También firmó el traslado de los empleados Blanca Romano, Fortunato Corbalán, Alberto Mansilla, Pedro Garzón y Carlos Sarán.

La respuesta

Ayer, Díaz se refirió a la denuncia judicial que presentaron ocho taxistas, quienes acusaron de presunta estafa a cuatro personas, entre ellas, al titular de una escribanía ubicada en calle Jujuy y avenida Roca.

"Hay una denuncia penal sobre el tema y nosotros somos respetuosos de la investigación, los plazos y los procedimientos. Y nos pondremos a disposición de la Justicia para lo que necesite", señaló Díaz. El secretario de Gobierno recordó que hace meses se encaró una reestructuración, que dará sus frutos en poco tiempo. "Al Sutrappa lo estamos ordenando y transparentando. Lo venimos haciendo y muestra de ello es la reestructuración que se hizo en agosto, a través del desplazamiento de empleados", explicó Díaz.

¿Están sorprendidos por la aparición de estas irregularidades?, se le consultó. "Seguro, porque mientras vamos ordenando y transparentando, van apareciendo cosas. Cuando esto ocurre, el municipio inmediatamente realiza la denuncia correspondiente, como ya lo hizo el intendente en su momento. Todas las cosas (irregularidades) que están surgiendo, quizás sean consecuencia del reordenamiento en el sistema que decidió poner en marcha el intendente", aseguró Díaz.

Cabe recordar que el 12 de septiembre, el propio Departamento Ejecutivo presentó una denuncia penal referida a 10 casos concretos de licencias que habrían sido entregadas de manera irregular por los propios empleados de la repartición municipal.

Los concejales opositores Sandra Manzone (Coalición Cívica) y José Luis Avignone (UCR) también señalaron la existencia de irregularidades. Manzone denunció la presencia de taxis mellizos en la capital y Avignone expuso el caso puntual de la propietaria de un taxi. La mujer asegura que, en el Sutrappa, le habían recomendado abonar hasta $ 16.000 por una licencia que presentaría numerosas irregularidades.

De acuerdo a la denuncia presentada esta semana, los ocho presuntos damnificados intentan establecer si una escribanía de barrio Sur tiene alguna conexión con los empleados del Sutrappa denunciados por haber concretado la presunta estafa. En el escrito judicial, los denunciantes mencionaron al ex titular del área, José Abregú.

"Entre mediados de 2011 y principios de 2012 nos presentamos en el Sutrappa para pedir información acerca de dónde podríamos comprar una licencia. Allí nos facilitaron el teléfono de un señor al que le decían 'El Chino', quien contactaba a los futuros compradores, haciendo el papel de intermediario. Una vez que se le pagaba la suma, que variaba entre $ 20.000 y $ 30.000, recibíamos la documentación para circular y prestar el servicio con los taxis supuestamente habilitados, ya que todos contaban con el alta firmada por la encargada de la sección (Licencias), previa autorización del ex subdirector (Abregú)", detallan en el documento los denunciantes C.I.O, E.E.A, G.F.M, L.R.O, G.A.C, E.G.C, A.L.B y G.A.C.

Tamaño texto
Comentarios
Comentarios