01 Diciembre 2012 Seguir en 
Nueva constitución en Egipto
EL CAIRO.- La Asamblea Constituyente de Egipto, dominada por islamistas moderados de los Hermanos Musulmanes y salafistas fanáticos, aprobó ayer el texto de la nueva Carta Magna, que tendrá a la Sharia o ley islámica como principal fuente de legislación (aunque no la única) y refuerza también el papel de los clérigos a la hora de impartir justicia. Las normas alcanzan también la libertad de expresión; la competencia y estructuras del Poder Judicial; el multipartidismo político; la alternancia pacífica del poder; la separación de los poderes del Estado y la soberanía de la ley. Liberales, izquierdistas y cristianos coptos que integraban el cuerpo no asistieron a la votación en protesta por el férreo control de los islamistas sobre el articulado. La sanción se produce tres días antes de que el Tribunal Constitucional decida si el cuerpo es legal o debe ser disuelto. Ahora, el criticado presidente, Mohamed Mursi, debe convocar un referendo popular sobre la nueva Constitución en el plazo de hasta un mes, en medio de los enfrentamientos con los jueces por su decreto en el que se otorgó inmunidad y se amplió sus poderes. Ayer hubo una multitudinaria concentración en las principales plazas del país, como la cairota Tahrir (foto), en contra de la decisión del mandatario y de la futura Carta Magna, mientras que hoy habrá marchas en apoyo a Mursi. La alta comisionada de los derechos humanos de la ONU, Navi Pillay, aseguró que las normas dictadas por el mandatario violan la legislación internacional y amenazan el Estado de derecho en Egipto. Amnistía Internacional advirtió que el articulado constitucional votado será una "gran decepción" para la mayoría de los egipcios "que salieron a las calles para derrocar (al ex presidente) Hosni Mubarak y demandar sus derechos", porque "no cumple" con la protección de los principios fundamentales; mientras que Human Rights Watch destacó que el texto no pone fin a los juicios militares a civiles ni garantiza la libertad de expresión y de culto. (DPA-Télam-Reuters)
EL CAIRO.- La Asamblea Constituyente de Egipto, dominada por islamistas moderados de los Hermanos Musulmanes y salafistas fanáticos, aprobó ayer el texto de la nueva Carta Magna, que tendrá a la Sharia o ley islámica como principal fuente de legislación (aunque no la única) y refuerza también el papel de los clérigos a la hora de impartir justicia. Las normas alcanzan también la libertad de expresión; la competencia y estructuras del Poder Judicial; el multipartidismo político; la alternancia pacífica del poder; la separación de los poderes del Estado y la soberanía de la ley. Liberales, izquierdistas y cristianos coptos que integraban el cuerpo no asistieron a la votación en protesta por el férreo control de los islamistas sobre el articulado. La sanción se produce tres días antes de que el Tribunal Constitucional decida si el cuerpo es legal o debe ser disuelto. Ahora, el criticado presidente, Mohamed Mursi, debe convocar un referendo popular sobre la nueva Constitución en el plazo de hasta un mes, en medio de los enfrentamientos con los jueces por su decreto en el que se otorgó inmunidad y se amplió sus poderes. Ayer hubo una multitudinaria concentración en las principales plazas del país, como la cairota Tahrir (foto), en contra de la decisión del mandatario y de la futura Carta Magna, mientras que hoy habrá marchas en apoyo a Mursi. La alta comisionada de los derechos humanos de la ONU, Navi Pillay, aseguró que las normas dictadas por el mandatario violan la legislación internacional y amenazan el Estado de derecho en Egipto. Amnistía Internacional advirtió que el articulado constitucional votado será una "gran decepción" para la mayoría de los egipcios "que salieron a las calles para derrocar (al ex presidente) Hosni Mubarak y demandar sus derechos", porque "no cumple" con la protección de los principios fundamentales; mientras que Human Rights Watch destacó que el texto no pone fin a los juicios militares a civiles ni garantiza la libertad de expresión y de culto. (DPA-Télam-Reuters)







