01 Diciembre 2012 Seguir en 
MÉXICO DF.- Enrique Peña Nieto se convertirá hoy en el presidente de un México devastado por una guerra contra el crimen organizado que causó al menos 60.000 muertos en los seis años de gobierno de Felipe Calderón, y frente al desafío de rescatar de la pobreza a 25 millones de personas que no tienen asegurada la alimentación diaria. El nuevo mandatario, ex gobernador del estado México y dirigente del histórico Partido Revolucionario Institucional (PRI), que administró el país a lo largo de 71 años ininterrumpidos hasta 2000, se propuso entrar a la residencia de Los Pinos con un gran acuerdo político bajo el brazo, única forma -considera- de llevar adelante el difícil proceso histórico que le toca conducir. Esa suerte de pacto gira alrededor de la búsqueda de reformas -probablemente impositivas- que posibiliten condiciones de mayor equidad y justicia social. Peña, de 46 años, sabe perfectamente que sobre una población de 115 millones de mexicanos, 40 millones se encuentran encuadrados en la franja de la pobreza, y, de ellos, 25 millones en la indigencia.
Este panorama se agrava aun más si se admite que en algunas poblaciones, sobre todo rurales, el Estado está ausente y es el propio crimen organizado el que rige la vida de la población administrando servicios básicos, en un fenómeno similar al de la guerrilla en Colombia.
"Cuando los chavos (niños) juegan a policías y narcotraficantes, prefieren hacer el papel del narcotraficante", aseguró en una entrevista el diputado del PRI, Nicolás Bellizia, para ilustrar hasta qué punto los grupos mafiosos lograron en algunas poblaciones ocupar el lugar del Estado brindando oportunidades económicas y hasta impartiendo justicia. Todas estas circunstancias y estadísticas son destacadas al abordar la difícil cuestión de la violencia, instalada a partir de la guerra que Calderón emprendió contra las mafias y el narcotráfico, bajo el razonamiento de que si el Estado no es capaz de ofrecer políticas básicas, el crimen organizado cuenta allí con un gran caldo de cultivo para sus actividades.
Pero la mayoría de la población no está de acuerdo -dos de cada tres mexicanos creen que los carteles del narcotráfico van ganándole la guerra al gobierno, según una encuesta divulgada el miércoles- y en las elecciones de julio relegó al PAN al tercer puesto. "Sé que hubo muchas cosas que seguramente en el tiempo serán reconocidas. Sé también que hubo muchas cosas que pudieron haberse hecho de diferente o mejor manera, pero sí puedo asegurarles que tengo la certeza de haber actuado pensando siempre en el bien de México", expresó Calderón en su último mensaje como presidente.
En un breve encuentro desarrollado a la medianoche, se concretó un breve traspaso de mando para que Peña Nieto se transforme en presidente del país desde el primer minuto de este primero de diciembre. La ceremonia oficial de investidura será hoy en el Congreso.
El movimiento anti Peña Nieto YoSoy132, al igual que el izquierdista Andrés López Obrador (salió segundo en las elecciones) que lo acusa de compra de votos, favoritismo por parte de la televisión y financiamiento ilícito de su campaña, anunció "protestas contra la imposición" en distintas ciudades. (DPA-especial)
Este panorama se agrava aun más si se admite que en algunas poblaciones, sobre todo rurales, el Estado está ausente y es el propio crimen organizado el que rige la vida de la población administrando servicios básicos, en un fenómeno similar al de la guerrilla en Colombia.
"Cuando los chavos (niños) juegan a policías y narcotraficantes, prefieren hacer el papel del narcotraficante", aseguró en una entrevista el diputado del PRI, Nicolás Bellizia, para ilustrar hasta qué punto los grupos mafiosos lograron en algunas poblaciones ocupar el lugar del Estado brindando oportunidades económicas y hasta impartiendo justicia. Todas estas circunstancias y estadísticas son destacadas al abordar la difícil cuestión de la violencia, instalada a partir de la guerra que Calderón emprendió contra las mafias y el narcotráfico, bajo el razonamiento de que si el Estado no es capaz de ofrecer políticas básicas, el crimen organizado cuenta allí con un gran caldo de cultivo para sus actividades.
Pero la mayoría de la población no está de acuerdo -dos de cada tres mexicanos creen que los carteles del narcotráfico van ganándole la guerra al gobierno, según una encuesta divulgada el miércoles- y en las elecciones de julio relegó al PAN al tercer puesto. "Sé que hubo muchas cosas que seguramente en el tiempo serán reconocidas. Sé también que hubo muchas cosas que pudieron haberse hecho de diferente o mejor manera, pero sí puedo asegurarles que tengo la certeza de haber actuado pensando siempre en el bien de México", expresó Calderón en su último mensaje como presidente.
En un breve encuentro desarrollado a la medianoche, se concretó un breve traspaso de mando para que Peña Nieto se transforme en presidente del país desde el primer minuto de este primero de diciembre. La ceremonia oficial de investidura será hoy en el Congreso.
El movimiento anti Peña Nieto YoSoy132, al igual que el izquierdista Andrés López Obrador (salió segundo en las elecciones) que lo acusa de compra de votos, favoritismo por parte de la televisión y financiamiento ilícito de su campaña, anunció "protestas contra la imposición" en distintas ciudades. (DPA-especial)







