La fiebre electoral: cualquier parecido a la realidad...

Los códigos no existen cuando se trata de ganar las elecciones.

LOCOS POR LOS VOTOS
LOCOS POR LOS VOTOS
29 Noviembre 2012
Cuando el congresista Cam Brady (interpretado por Will Ferrell) comete uno de los errores más grandes de su carrera política, dos directores ejecutivos llenos de dinero conspiran para presentar al candidato que sería su rival número uno e intentan obtener la mayor influencia posible sobre su distrito natal, Carolina del Norte. Su candidato es el poco experimentado Marty Huggins (Zach Galifianakis), quien conoce las dulzuras del poder solo como director del Centro de Turismo local, un puesto sin demasiado vuelo.

Se acercan las elecciones y la tensión aumenta a cada segundo que pasa. Las encuestas, principal herramienta de todo político que se precie y que quiera acceder a un cargo, indican que ambos candidatos están estancados en un empate aparentemente imposible de revertir. Al principio, los insultos hacia el contrincante parecen graciosos y creativos, pero más temprano que tarde se convertirán en verdaderas injurias que ya no les causan gracia a nadie: lo único que importa es enterrar al otro y pisar las cabezas que se presenten en el duro camino electoral.

"Locos por los votos" es una comedia sobre las peleas personales, la destrucción del honor, las calumnias y la ausencia de códigos en un ámbito exageradamente competitivo, pero que se parece cada vez más a las campañas electorales. A los contrincantes no les interesa mentir sobre el otro, prometer cosas que saben no podrán cumplir ni inventar las más desopilantes historias con tal de ganar un voto. Cualquier parecido a la realidad...

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