29 Noviembre 2012 Seguir en 
Los números bastan para dimensionar la locura: unos 100.000 fans vestidos de magos y enanos invadieron ayer Wellington, la capital de Nueva Zelanda, en el afán de ver de cerca a sus estrellas favoritas en la premiere mundial de "El Hobbit: un viaje inesperado". Durante dos horas, los actores y el cineasta Peter Jackson -también director de la saga de "El señor de los anillos"- recorrieron los 500 metros de alfombra roja, firmando autógrafos y fotografiándose con sus seguidores.
Para ponerse a tono con lo que ocurría, la alcaldesa rebautizó Wellington como "Centro de la Tierra Media", el escenario donde se desarrollan las fantásticas aventuras del escritor J.R.R. Tolkien. Pero, al contrario que la Tierra Media y sus bosques neblinosos, la ciudad amaneció soleada y con las calles repletas de gente con orejas de elfos y pipas de hobbits. Los temibles trasgos, orcos y arañas gigantes se limitaron a la pantalla del teatro Embassy, donde tuvo lugar el estreno.
Emocionado, Jackson confesó que el entusiasmo de los fans lo volvía loco. Wellington es su ciudad natal y allí llevó a cabo tanto la producción de "El Hobbit" como la de "El Señor de los Anillos", lo que convirtió al lugar en una nueva meca del cine. "Soy un orgulloso kiwi -dijo en referencia al apodo de los neozelandeses-. Soy uno de los pocos afortunados que pueden hacer de su hobby una profesión".
Sobre la alfombra roja, en cambio, el director no se destacó: se presentó con el pelo desordenado, la camisa abierta y calzado deportivo. "Es el único par de zapatos que tengo. No tenía elección", confesó a un periodista. Martin Freeman, quien interpreta al hobbit Bilbo Bolsón, añadió en broma: "al menos no ha venido descalzo". La película se estrenará en Argentina el 13 de diciembre.
Para ponerse a tono con lo que ocurría, la alcaldesa rebautizó Wellington como "Centro de la Tierra Media", el escenario donde se desarrollan las fantásticas aventuras del escritor J.R.R. Tolkien. Pero, al contrario que la Tierra Media y sus bosques neblinosos, la ciudad amaneció soleada y con las calles repletas de gente con orejas de elfos y pipas de hobbits. Los temibles trasgos, orcos y arañas gigantes se limitaron a la pantalla del teatro Embassy, donde tuvo lugar el estreno.
Emocionado, Jackson confesó que el entusiasmo de los fans lo volvía loco. Wellington es su ciudad natal y allí llevó a cabo tanto la producción de "El Hobbit" como la de "El Señor de los Anillos", lo que convirtió al lugar en una nueva meca del cine. "Soy un orgulloso kiwi -dijo en referencia al apodo de los neozelandeses-. Soy uno de los pocos afortunados que pueden hacer de su hobby una profesión".
Sobre la alfombra roja, en cambio, el director no se destacó: se presentó con el pelo desordenado, la camisa abierta y calzado deportivo. "Es el único par de zapatos que tengo. No tenía elección", confesó a un periodista. Martin Freeman, quien interpreta al hobbit Bilbo Bolsón, añadió en broma: "al menos no ha venido descalzo". La película se estrenará en Argentina el 13 de diciembre.







