27 Noviembre 2012 Seguir en 
DAMASCO.- Un ataque aéreo del Gobierno sirio de Bashar al Assad (foto) en las afueras de Damasco, a una zona controlada por los rebeldes, dejó al menos 10 niños muertos según la denuncia de agrupaciones opositoras. La tragedia se produjo cuando los menores (ninguno superaba los 15 años) jugaban al aire libre y fueron alcanzados por las esquirlas de las bombas lanzadas por los aviones de combate del régimen. "Este fue un ataque indiscriminado", afirmó el dirigente de los opositores, Abu Kassem. Se presume que se usaron las bombas de racimo, prohibidas por el daño indiscriminado que causan a la población civil. Los insurgentes, a su vez, aseguraron haber conquistado nuevos territorios en el norte, entre ellos la presa de Tishrin, tras una semana de fuertes enfrentamientos con las fuerzas gubernamentales, y que avanzaron sobre la capital. Medios periodísticos árabes informaron que disparos de Siria alcanzaron los Altos del Golán, región disputada con Israel. (DPA-AFP)







