27 Noviembre 2012 Seguir en 
Hendrix cambió la forma de tocar la guitarra. Apareció con el wah-wah, la distorsión, los vibratos y esas cuerdas que estiraba, y lo hacía como ninguno. El hecho de que era zurdo le adicionaba una característica única porque generaba un sonido muy particular y diferente del resto. Era un rockero de alma en una época en que se escuchaba más el jazz o estilos puros con guitarras rítmicas. En cambio, él cantaba y se acompañaba con solos estridentes, que serían la influencia para lo que después serían el rock pesado o el heavy.
Es decir, cambió la manera en que la guitarra se expresaba: esta dejó de ser un mero instrumento rítmico, como se la usaba hasta el momento, y que pasaba inadvertido. Pasó a ser totalmente protagonista, una viola que iba al frente y que hacía que la gente, más allá de escuchar las letras, quisiera escuchar lo que decía la guitarra, porque Hendrix hacía hablar a su guitarra. Su viola era una extensión de su cuerpo; ambos eran una sola cosa.
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