BUENOS AIRES.- El capítulo argentino del informe semestral del Fondo Monetario presentado en la asamblea de Dubai, debe ser visto como el condicionamiento subyacente del acuerdo blando firmado con el organismo hace tres semanas bajo la presión de Estados Unidos En el mismo se dice que el gobierno nacional "necesita llevar adelante un plan creíble para restaurar las finanzas públicas, reestructurar la deuda soberana y negociar la privada, y asegurar que los pobres sean protegidos adecuadamente durante la transición". En ese sentido, el Presupuesto 2004 remitido a la Cámara de Diputados es apenas un primer paso, aunque tan sólo por su austeridad. Muy poco puede esperarse por ello de las gestiones del ministro Lavagna, en Dubai, que ya calificó de dificultosas frente a los acreedores, poco después haberse anticipado a la provincia de Santa Cruz que debe poner a buen recaudo sus depósitos por 560 millones de dólares en el exterior, para cubrirse de eventuales embargos. En esta oportunidad histórica ya no será posible acordar y no cumplir, como aconteció con veinte acuerdos contingentes de los 24 suscriptos por gobiernos civiles y militares con el FMI.
Amigo difícil
La política exterior del gobierno se desenvuelve así con un entramado fino y sensible en el que la relación con Washington vuelve a ser un nudo clave, pues la misma deberá dar sustento en momentos tan difíciles como al reciente con los organismos multilaterales. En casi todas las ocasiones donde hubo problemas de incumplimientos, esa comunicación fue decisiva para el desenlace, si bien provocó a veces conflictos de política interna a sucesivos gobiernos. Algo parecido ocurre ahora a propósito de las maniobras militares conjuntas de Mendoza entre EE.UU. y el Mercosur, después de que el presidente Kirchner se haya visto presionado por el Congreso para restringir a lo puramente militar de esa ocasión, la inmunidad solicitada por Washington para sus efectivos. Lo que procura la Casa Blanca es evitar que prosperen pedidos de extradición de terceros países donde actuaron sus militares. Por esa razón se abstiene la Unión de integrar la Corte Penal Internacional. El hecho de figurar la Argentina en la selecta lista de aliados estratégicos desde la Guerra del Golfo, coloca Kirchner ante la exigencia de otro doble discurso para tratar de compensar las presiones políticas internas con las necesidades del "amigo de Washington".
Elena Cruz, la diputada electa de la legislatura porteña que fue agredida con su esposo por su disparatado homenaje a Jorge Rafael Videla, es otro testimonio de los productos de la lista sábana. En la nómina electoral correspondiente a 2002 y auspiciada por Domingo Cavallo, fue suplente de Gustavo Béliz y Alberto Fernández, ministros hoy de Néstor Kirchner, quienes al declinar para asumir esos cargos, dieron paso a la trifulca, demostrado un







