Se debilita la imagen belicista de Netanyahu

24 Noviembre 2012

Crispian Balmer - Agencia Reuters

JERUSALÉN.- La decisión del miércoles del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, de acordar una tregua con Hamás y no avanzar hacia una invasión a escala completa sobre la Franja de Gaza, contradice cierta imagen internacional de él como un belicoso intransigente.

De hecho, la renovada campaña contra los militantes en Gaza, de ocho días de duración, fue la primera operación militar que ordenó luego de siete años en el poder, un verdadero récord en un país que ha entrado en guerra reiteradas veces en sus 64 años de historia.

"Las personas no se dan cuenta de que Netanyahu no es un belicista", afirmó Ehud Yaari, del Instituto Washington para Política en Oriente Medio, con sede en Israel. "Es muy cauteloso y muy comedido. Estableció límites muy bien definidos y fue muy cuidadoso de no salirse de control", agregó.

Políticos de la oposición en Israel se apresuraron a señalar esta discreción como un fracaso, a la espera de que le cueste votos a Netanyahu en la elección general del 22 de enero, que sondeos previos al conflicto indican que ganaría.

"El Gobierno expuso debilidad y duda en la implementación de sus objetivos y la promesa de lograr una calma total para los residentes de Israel", sostuvo el candidato opositor Yair Lapid. El diario Maariv también criticó al mandatario en una caricatura que lo mostraba de aspecto triste con un objeto debajo de su brazo en el que se leía: "columna vertebral en alquiler".

"Tanto Netanyahu como Ehud Barak (ministro de Defensa) hubieran preferido no avanzar con esta operación en Gaza y sólo hacerlo cuando el público hubiera dejado en claro que ya era suficiente", explicó Einat Wilf, del Comité de Asuntos Extranjeros y Defensa del Parlamento israelí y miembro del partido Atzmaut, de Barak.

Pese a la burla y a las críticas, parece poco probable que la decisión de evitar una posiblemente sangrienta invasión por tierra sobre la Franja le cueste a Netanyahu la elección. Ningún líder de la oposición se le acerca en términos de experiencia o estatura internacional, y la amenaza de seguridad más grande percibida por Israel aún está lejos de resolverse: Irán y su controvertido programa nuclear, del cual se sospecha que tiene como objetivo disponer de armas atómicas. Netanyahu afirmó que es un tema existencial para Tel Aviv y ha prometido resolverlo si es electo para un tercer mandato como premier.

La Primavera Árabe, que llevó a un Gobierno islámico al poder en Egipto, ha aumentado la preocupación de Israel, ya que ambos firmaron un tratado de paz en 1979. Además, Netanyahu tuvo conocidos roces con el presidente estadounidense, Barack Obama, pero quedaron minimizados en esta crisis.

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